Dr. José
de Jesús Reyes Ruiz
PARA DOCUMENTAR MI PESIMISMO
MASOQUISMO
En fechas recientes, escuchamos a uno de los candidatos
presidenciales el del Movimiento Progresista, el candidato de las izquierdas,
afirmar que los mexicanos que votaran por el PRI, o por el PAN, y al hacerlo le
den el triunfo a la continuidad, era porque sin duda son masoquistas, no hay
otra forma de explicar el seguir votando por estos partidos que han provocado
-los dos conjuntamente- la debacle que vive este país.
Esto me llevó a reflexionar sobre el tema, y considero que el término de
masoquista no es del todo el correcto, considero, que en este terreno, –y en
muchos otros–, el mexicano es más bien un “valemadrista”, es decir le vale
absolutamente todo lo que pasa a su alrededor, aunque esta inactividad o
debiéramos decir mas bien esta pasividad le ocasiones consecuencias directas
serias, tarde que temprano.
Nuestros compatriotas –muchos de ellos, pues no podemos generalizar– les vale si
queda uno u otro candidato, “todos son iguales” -es lo que piensan para sí, es
la historia que se han ganado, y a pulso pues nuestra clase política, si, todos
son iguales, me voy con el que me dé más en el momento, con el que me regale una
o varias despensas, bultos de cemento, láminas etc., pero sobre todo con aquel
que me entregue un billete, de 500 pesos mínimamente- el día en que vaya a
votar, ya que ese billete me permitirá una o dos borracheras, o me permitirá
alimentar a mi familia al menos por unos días, después…, después, Dios dirá.
Lo mismo me da pintarme de verde, azul, rojo o blanco, qué más da, si todo,
absolutamente todo, seguirá igual, y en nuestra mentalidad catastrofista no
podemos informarnos o no queremos y con ello darnos cuenta de que el poder
adquisitivo ha caído en un 75% solamente en los últimos 25 años, cada día las
cosas están peor, cada día todo cuesta más, si antes comíamos tortillas y
frijoles, ahora hasta estos dos alimentos se han vuelto ya también inaccesibles
para muchos, y aquello de que “somos arquitectos de nuestro propio destino”, no
nos dice absolutamente nada.
Ahora bien, de esto a que disfrutemos los mexicanos con la pesadilla que estamos
viviendo y de la que somos total y absolutamente responsables, existe una enorme
diferencia entre ser masoquista o no, masoquista sería que degustáramos y
saboreáramos este destino predeterminado -¿por quién o por qué?-, y que
gozáramos el que cada día somos más pobres, cada día es más difícil conseguir
empleo, y cada día que pasa el dinero nos alcanza para menos.
Como digo no es masoquismo, sino como dije es “valemadrismo” porque no hacemos
nada que cambie nuestra realidad y se nos hace fácil pensar que lo que sucede es
responsabilidad de alguien más, de la Divina Providencia tal vez, o de la
suerte, o bien que la señora de la casa ya no es tan bien administrada como lo
era antes.
Oye Bartola, hay te dejo estos dos pesos…
Y no se diga si somos de un gremio determinado, y al tronar los dedos de alguien
(algún lidercillo de pacotilla) nos subimos a los camiones y tomamos las
pancartas sin saber lo que dicen y nos manifestamos bloqueando alguna calle, ya
que de regreso del barullo, tendremos algún dinero para subsistir y tal vez la
promesa de que algún día, pronto ¿cuándo?, quién sabe, nos darán un terrenito
donde también algún día podamos construir un cuartito propio.
O bien nos pegamos a la televisión… como para olvidarnos de todo y nos ponemos a
ver las telenovelas de la temporada, una tras otra, mientras los maridos caminan
por las cantinas a comprar un trago o a ver quien les invita uno.
Pero eso sí, que nadie nos quite nuestro sagrado derecho de sentarnos las horas
frente a la pantalla idiotizante para ver lo que nos ofrecen las denigrantes 2
cadenas televisivas que desgraciadamente deciden lo que debemos ver, ya sea como
se pelean por un hombre dos o más mujeres y eso nos entretiene, el uso de la
violencia, programas dirigidos por mujeres que ni siquiera son originarias de
este país.
El sentarnos frente al televisor nos hace olvidarnos de los problemas y es por
esto que somos “valemadristas”, por Dios, pues como me ponen a escoger entre ver
un debate que ni siquiera voy a entender, frente a ver un partido de futbol por
malo que este partido sea, no hay ni punto de comparación, preferimos una
actividad lúdica, que me deje algo de gusto, algo que disfrute, que eso otro que
no me interesa, porque catastrofistas como somos sabemos que nada de lo que
hagamos cambiara las cosas, y así vivimos el momento, y ya mañana nuevamente…
Dios dirá.
“A que le tiras cuando sueñas mexicano….. y así…..mañana si me caso, pos… mañana
te lo doy, mañana si te pago…”
Ahora, el que existan personajes que utilizan toda esta realidad de la
idiosincrasia del mexicano, eso es ya otra cuestión, lo hay ahora y lo ha habido
siempre, recordemos que en la época colonial los grupos oligárquicos,
principalmente la Iglesia, en conjunto con los hacendados, preferían evitar que
la educación llegara a las clases bajas por que si esta les llegaba, los haría
menos manejables. Nada ha cambiado, los grupos de interés a los que hacemos
referencia siguen intocables y utilizan todas las mañanas todo lo que encuentran
a su alcance y en su poder para mantener a la población tranquila, pasiva en
extremo y al mismo tiempo cooperadora, conformista, indiferente a los problemas
que les aquejan, para que acepte su fatal destino, el de que cada día haya más
pobres y los pobres sean día a día más pobres, mientras los que están en el
poder y manejan el país, sean día a día más ricos, es el designio divino y como
estar en contra de la voluntad de Dios.
Porqué como entonces entender, que en Francia de 40 millones de votantes 30
millones hayan visto el Debate entre sus dos candidatos Sarkosy y Hollande (un
75%), mientras que en México de 80 millones de votantes solo 4 millones de
votantes (un 5%) en el mejor de los casos haya estado al pendiente de lo que
decían “esos chinches” políticos, dicho de una manera despectiva, sin pensar ni
remotamente que un Debate así influirá en nuestro voto y con ello en la decisión
que tomemos el primero de julio, y con ello en el Destino de Nuestro País,
México, y mientras ese 5% de interesados en la contienda, que en muchas
ocasiones constituyen el voto duro tanto de uno como de otro candidato,
probablemente estábamos más bien interesados en ver, más que la victoria del
propio; la derrota por un traspié del contendiente.
Al pueblo pan y circo, y como no se le puede dar pan –es en estos días muy caro–
pues habrá que darles circo, darles espectáculo, o es que alguien en sus cinco
sentidos puede negar que lo del partido de Futbol entre Morelia y la Universidad
de Nuevo León, no fuera algo total y absolutamente arreglado por las televisoras
para disminuir la audiencia del debate, porque estudiosos en el tema han
analizado este punto y han asegurado que de no haber habido el futbol a la misma
hora del Debate del domingo por la noche, la audiencia del debate se hubiera
incrementado de un 5% a un 20% de los votantes, y la historia sería de
compromiso ciudadano, con un atisbo de esperanza para que las cosas sean
diferentes y empiecen verdaderamente a cambiar.
En los Estados Unidos, la NFL organización que maneja miles de millones de
dólares, decidió con 6 meses de anticipación cambiar su programación de los
juegos de futbol americano en la víspera del proceso electoral por la presencia
de los debates.
A quien puede extrañar la actitud de personajes como “El Patán” Salinas Pliego
(como lo describe Guadalupe Loaeza), burlándose de la ciudadanía y de nuestra
incipiente pseudodemocracia al retarnos a todos a “quien quiera ver el futbol
que vea Televisión Azteca, y quien quiera ver el debate que vea un canal
secundario en Televisa, yo mañana les confirmo el rating de cada uno de estos
dos eventos”
En qué país se le permite a alguien expresarse de esta manera, por mucho menos
que eso; en cualquier nación primermundista lo hubieran metido a la cárcel o lo
hubieran proscrito, pero que podemos esperar de nuestras instituciones, lo menos
que pudieran haber hecho es exigir que el debate pasara por cadena nacional, y
no tan sólo eso, a los barones del dinero y del poder no se les puede levantar
la voz, la solicitud humilde del Consejero del IFE fue de una súplica para que
pasaran el debate por los canales que dominan las 2 televisoras, a lo que
evidentemente no se preocuparon ni siquiera en responderle.
Que más se puede esperar de un país surrealista como el nuestro, considero que
la conclusión que podemos sacar de todo esto es el de la sensación de impotencia
del mexicano, la única certeza que guardamos en nuestro subconsciente es la
imposibilidad de que podamos cambiar el estatus quo, el orden de las cosas,
nuestra pequeñez frente al desastre en el que vivimos, la clara sensación que
nuestro destino no está en nuestras manos sino en las de la oligocracia, a la
que no podemos cambiar y siendo así las cosas, mejor es, el divertirse o desviar
nuestra atención a algo que nos sirva como un distractor de la terrible realidad
que nos rodea y que somos incapaces de modificar.
Vivimos una pirámide social en donde la cúspide decide nuestro destino, en donde
la base es mera observadora pasiva de un futuro que le es ajeno, y en donde
existe un nivel medio de gente informada que no deja de representar una minoría
que se sabe también impotente e incapaz de ser la palanca de los grandes
cambios, es decir somos testigos de un destino fatal que no podemos cambiar, lo
mejor será, hoy y siempre, para el mexicano promedio tristemente, observar un
partido mediocre de futbol en un estadio que ni siquiera se lleno, ¿pues como
podría llenarse un domingo en la noche?, en un horario de por si irregular pero
aún así será mucho mejor ver, distraerse, que informarse, que escuchar y ver lo
que nos dicen los que pretenden gobernar a México y con ello definir el futuro
próximo y gran parte, sino es que todo, nuestro destino y el de Nuestro País.
TRANSICIÓN O TRAICIÓN A LA DEMOCRACIA
Capítulos I a XVIII
Una novela en entregas semanales (Prólogo)
PARA DOCUMENTAR MI PESIMISMO…
Y el de los demás
No se me espanten, mis estimados lectores, si es que alguno existe por ahí.
Ustedes sabrán mejor que nadie, que no soy más que un improvisado, como diría el
refrán popular, no soy más que un escribidor, término que me aplico a mí mismo,
aunque no exista en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, y que no
significa otra cosa que un aprendiz de escritor. Algo así como un escritor
empírico, naïf que tan solo intenta trasmitir el contenido de su pensamiento, y
tal vez, más que otra cosa, ordenarlo e intentar un discurso que me permita, al
fin de cuentas entenderme a mí mismo.
Con esta tarea en mente, y después de una década –espero no perdida – de estar
escribiendo sobre lo que sucede en nuestro entorno, sobre todo de la cosa
pública que nos afecta a todos, hemos –diría la hormiga – o más bien he decidido
cambiar un poco el rumbo e intentar – no sé si podré lograrlo – escribir una
novela en entregas semanales, que al final pueda ser integrada en un algo que
funcione como tal, para el bien mío más que el de cualquier otra persona.
Seguiré un poco los caminos que iniciara a principios de año, mi hija en este
mismo terreno, sólo que a ella la tomó, no tanto como sorpresa, su maestría con
todas las responsabilidades que ello implica, y tuvo que dedicarse de tiempo
completo a esa tarea que había dejado pendiente. No me queda duda de que algún
día, pronto ella retomara ese interesante relato en dos tiempos totalmente
diferentes y con personajes muy similares entre si separados por el tiempo –
siempre relativo – que da una generación de distancia, es decir un cuarto de
siglo.
Yo por mi parte, trataré de narrar una historia de un futuro posible, un poco de
ciencia ficción sobre las cosas por venir en la idea de que los grandes físicos
del siglo XX han determinado, no con cierta arrogancia, que existen vidas,
tiempos y mundos paralelos que se dan hasta el infinito, como una especie de
dimensiones alternas de cosas que pudieron ser… pero que al final de cuentas no
fueron, o lo fueron sólo en partes, pero que bien pudieran haber sido.
Los físicos nos hablan de dimensiones alternas que no pueden tocarse entre sí,
mundos y vidas que se distancian entre sí y que al final de cuentas nos llevan a
historias diametralmente opuestas, sólo por la acción de algo o de alguien
terminamos en escenarios total y absolutamente diferentes. Qué hubiera pasado,
por ejemplo, si Cárdenas hubiera decidido dar, en 1988, la lucha por defender
una elección que él sabía había ganado, qué hubiera sucedido en nuestro país si
se hubiera aceptado en el 2006 el voto por voto, casilla por casilla que se
aceptó, al menos en Morelia, y a solicitud de la hermana de Calderón, un
recuento que no cambio los resultados a favor del PRI, partido que no cuestionó
la solicitud porque sabía que había ganado a buena ley – bueno esto es mucho que
decir, “el PRI ha ganado a buena ley” – pero quien nada debe, nada teme, porque
Felipe si temió, y de pasada nos… perjudicó a todos los mexicanos.
Pero eso es ya otra historia, lo que se intenta aquí es la narración de lo que
pudiera suceder en nuestro futuro en el corto plazo, de un destino que
seguramente será diferente al que usted y yo viviremos en los años por venir, un
destino y una circunstancia que se quedarán en una dimensión a la que ni usted
ni yo tendremos acceso pero que al final de cuentas…
Pudiera haber sido… y no fue…
CAPITULO I
Ya suena con todo la mañana, y yo no he podido conciliar el sueño tal parece que
tengo días recostado en esta sucia y vieja cama, y si hago las cuentas, no son
más que un par de horas desde que me recosté. He dejado la ventana abierta por
que hace calor, no tanto como en marzo o en abril, pero yo siento más calor que
entonces, las lluvias normales en estos tiempos se han retrasado, la sequía que
sólo hace un año devastó el norte del país, parece ser más prolongada y más
severa en este 2012. ¿Qué le hemos hecho a Dios para sufrir todos estos
desastres? Parece que se desquita contra nosotros, contra todos los mexicanos y
no, no tenemos la paciencia del Santo y anciano Job, pero poco o nada podemos
hacer al respecto.
Debo confesar que los dos últimos meses de mi vida fueron intensos. Más aún que
lo que vivimos en el 2006, porque entonces teníamos el triunfo en la palma de la
mano, ahora no, había que trabajar arduamente y lo hicimos, y todo para qué,
para que las cosas volvieran a presentarse como siempre.
No puedo dormir, pero me da miedo prender el televisor, además, no encuentro por
ningún lado el control remoto, me doy de nuevo otra voltereta y me cobijo con
una sábana gastada y sucia, cuánto tengo de no lavarla, de no bajarla a lavar en
la lavandería de la planta baja, qué tan difícil es hacerlo. No me importa, ya
nada me importa, no quiero ni siquiera abrir los ojos, pero la luz que se filtra
por la ventana, cubierta tan sólo por cortinas de épocas ancestrales, roídas y
casi trasparentes, no me permite dormir, y dormir es todo lo que espero ya de la
vida, es al final de cuentas mi forma de huir, pero no se me permite, estoy
atrapado, la vida me da vueltas alrededor.
Me siento al aborde de la cama, qué caso tiene seguir ahí, pensando lo que no
puede ser, lo que no pudo ser, volteo a mi alrededor y todo es desorden, y en
este desorden no encuentro el maldito control, me levanto y prendo con la mano
el televisor, está en el canal que me es prohibido mirar, prohibido por mí
mismo, por mis creencias casi dogmáticas, y tengo que verlo porque no veo como
cambiar de canal, es al final de cuentas la televisión abierta, la única al
alcance de mi bolsillo, me tiro de nuevo a la cama, boca abajo y sólo escucho
como quien no quiere la cosa los comentarios, porcentajes aquí, porcentajes
allá, qué estupidez.
Tengo una sensación de nausea en la boca del estómago, trato de recordar si comí
algo pesado, y mi memoria me recuerda que tengo más de 24 horas sin probar
alimento, fue un día intenso que se inició hace apenas 24 horas, de nueva
cuenta, con la esperanza que las cosas serían diferentes, pero en México, en
este país surrealista, las cosas no pueden, no deben ser diferentes.
De nuevo me incorporo, vivo a unas cuantas cuadras del Zócalo capitalino, en una
buhardilla del quinto piso de una vecindad que aún no ha recibido el beneficio
de la historia. Me asomo por la ventana y veo pasar a la gente destino a la
Merced a su trabajo cotidiano, como si nada hubiera pasado, el ruido ya es
ensordecedor, quisiera morirme, eso me permitiría un descanso que jamás he
tenido, si mi jefe piensa que voy a presentarme en el trabajo, esta total y
absolutamente equivocado, tal vez lo haga mañana, cuando la jaqueca física y
emocional que me inunda pase a la historia.
Yo que ya imaginaba un México diferente, cómo fui a ser tan iluso, cómo ignorar
lo que los dioses nos han deparado a través de nuestra historia, que cuarto sol
ni que… ojala tengan razón las profecías mayas del sureste mexicano y todo se
vaya al carajo este fin de año, para qué seguir vivos.
Escucho como a lo lejos la voz de ese comentarista joven que me provoca
sentimientos encontrados, entre ira y nausea, rencor y pena rodeado de los
conocidos intelectuales orgánicos, que hace algunas, sólo unas semanas eran, o
parecían ser panistas recalcitrantes y ahora festejan las virtudes de nuestra
democracia.
Ahí está Loret de Mola, - al diablo quien se lo crea - asegurando que se trató
de una jornada impecable, veo a Leo Zuckerman y recuerdo haber visto en algún
lado que es descendiente de la migración Judía Española a la que Lázaro Cárdenas
abrió las puertas, pienso dentro de mí que sus ascendientes republicanos
derrotados de la guerra civil española estarán revolcándose en sus tumbas – o
debiéramos decir en sus fosas comunes en algún lugar perdido de la España
conservadora – al saber qué tipo de descendientes les dio la vida.
No hago mucho caso y me dirijo al refrigerador buscando algo de líquido, tengo
la boca seca, si quisiera hablar, no me escucharía ni yo mismo, grité todo lo
que me tocaba gritar en la víspera, ya hasta la voz me ha abandonado. Mi
refrigerador está vacío, no he podido, en las últimas semanas, ni siquiera
comprar algo que alimente mi cuerpo, el cuerpo solamente, ya que mi espíritu me
abandonó con la noticia, con los resultados que nadie esperaba. Cómo nos
pudieron engañar de nuevo, qué somos tan entupidos ¿o qué? en fin pongo un poco
de agua en la hornilla para calentar un té, me caerá bien, al menos eso espero.
A lo lejos escucho a Jesús Silva Herzog Márquez y me imagino cuantos apellidos
tendrán sus descendientes que a falta de títulos nobiliarios acumulan apellidos,
son, al final de cuentas, unos soldados más al servicio de la Diosa, la
televisora, que no el PRI, ni siquiera la nación, nación alguna, son ahora, se
convirtieron ahora en soldados de la Diosa de la avenida Chapultepec, igual que
el abuelo del micrógnata responsable en mucho de lo que sucedió en la víspera.
Pero, él al final de cuentas ganó, y todos perdimos, todos, incluso los que le
siguieron el juego.
CAPITULO II LAS ENCUESTAS
En algún lugar del barrio de Tepito de la Ciudad de México, 2 de julio del 2012
por la mañana
Es imposible, no puedo volver a dormir, no puedo ver la televisión, me siento
cansado, me duele todo el cuerpo, la cabeza me duele sobre todo el cuello y
estoy un poco mareado. Calenté un pocillo con agua en mi estufa antigua, pero
cuando busque el té resulta que se ha acabado, hace cuánto, lo ignoro. Busco
café y sólo encuentro en mi alacena vacía un frasco con algo de café en el fondo
que está aparentemente adherido a la base, ya que por más que lo intento no
logro verter nada del polvo dentro de mi taza. No me queda otra que vaciar el
agua hervida del pocillo dentro del antiguo frasco y ver como se pinta levemente
de un color amarillo opaco, que vierto sobre mi taza y lo pruebo, no sabe a
nada, pero al menos el líquido caliente alivia mi garganta agotada de tanto
gritar en la víspera.
Cómo es que caí de nueva cuenta en la trampa, si hace apenas medio año sabía que
era inevitable el triunfo de Peña Nieto; que hiciéramos lo que hiciéramos, lo
que se venía era inevitable. Cómo es que me deje llevar por esas señales que me
hicieron, y que hicieron a mucha gente pensar que las cosas cambiarían, en este
país del gatopardismo donde todo cambia para que todo siga igual.
Me siento al borde de mi cama a reflexionar, decidí ya hace rato no ir al
trabajo, para qué, todos se burlarían de mí. Hablé tanto, hablé de más, qué
había ya que decir, qué argumentos presentar ante la indiferencia de la mayoría,
a quien no parece interesarles el destino del país, porque tal vez no se dan
cuenta, o no quieren darse cuenta que es su propio destino.
Fue apenas en diciembre del año pasado en que comenzó a subir Andrés Manuel en
las encuestas. En un principio nos pareció algo natural, la gente tendría, tarde
que temprano, darse cuenta que el señor no es como lo pintan las televisoras.
Estuvo en la cima en el 2006, luego cayó estrepitosamente cuando a un
desgraciado español se le ocurrió aquello de “un peligro para México”, slogan
que se repitió hasta el cansancio y, como aquello que reza que una mentira dicha
mil veces se convierte en una verdad, el prestigio del líder descendió
estrepitosamente. Posteriormente, el plantón de reforma que tanto disfrutamos,
pero que tanto daño hizo a nuestro movimiento.
No olvido, que una gran mayoría gritábamos por acciones más enérgicas ante el
fraude –que la historia después comprobó totalmente– que habían hecho a nuestra
causa. Pero el líder, que desde mi punto de vista –y el de muchos otros– ha
demostrado ser demasiado conservador al respecto, evitó un movimiento que podría
haber desestabilizado a México, con todo y lo que esto significa. Y gracias a él
–es lo que muchos ignoran– se tomaron los caminos pacíficos, aún a sabiendas de
que los caminos legales e institucionales no funcionan en este país. Nadie más
calmó a la chusma (dentro de la que me incluyo) y evitó mayores confrontaciones.
Ya no aguanto más esta pocilga que habito. No tengo hambre pero saldré a buscar
algo, a caminar un poco, a intentar despejarme de este agobio que pesa sobre mis
espaldas. Qué nos espera en el futuro, porque tal vez muchos no lo sepan, pero
en las pasadas elecciones se calcula que los gastos realizados fueron
exorbitantes, lo que es comprobable supera con mucho, en un 1500%, lo que se
había definido como topes de campaña, y súmenle los miles de millones de pesos
tirados a la basura que se le dieron al IFE, sólo para que saliera a confirmar
lo que nadie podría haber ni siquiera sospechado, 16 mil millones para un
proceso electoral viciado de origen, con árbitros poco confiables y a todas
luces arreglado para dar los resultados que – yo al menos – no esperaba.
Cómo es que dice el dicho… Caballo que alcanza, gana. Ya ni los dichos populares
puedo recordar, bajo unas lúgubres y mal iluminadas escaleras lentamente,
escucho el llanto de algunos niños al interior de uno de los departamentos, eso
no me molesta, pero el ladrido de los perros que algunos vecinos encierran y con
los que conviven en estas vecindades verticales sí me saca de quicio. Y no es
porque odie a los animales, todo lo contrario, no puedo entender lo que hace un
perro en estos reducidos espacios de dos por dos, ¡claro!, ladrar toda la noche
e impedirnos el sueño, y ni quien les diga nada.
Aquí no hay organización que valga, porque todos responden. A mí me vale lo que
digan o piensen los demás. Ni siquiera para tirar la basura, en el segundo piso
está un departamento que siempre deja sus bolsas fuera de la puerta, como si
hubiera algo o alguien que se pudiera encargar de tirarlos, ¿y qué hacer? Hemos
recurrido a las autoridades, pero cuál autoridad tiene algo que ver con lo que
sucede en estas malditas vecindades, hemos dejado que se acumule la podredumbre
de la basura ahí acumulada, y nada, hemos hablado con los que ahí viven sin
obtener respuesta, hasta que después de años hemos decidido – no nos queda otra
– tomar esas bolsas y bajarlas al contenedor de la esquina, si no es que
queremos vivir con los olores que ahí se acumulan.
Yo tendría la posibilidad de algo mejor, pero la separación de mi mujer hace un
par de años hace que mi sueldo se divida en dos, una parte para ella y el
mantenimiento de mi único hijo que acaba de cumplir los 6 años, y la otra mitad
para mí. Y de ahí tengo que pagar entre otras tantas cosas los $1,700 pesos que
me cobran de renta.
Con todo y eso, y mucho más hay mucha gente que critica mi lealtad, incluso
económica al movimiento que encabeza López Obrador. Con todas las dificultades
económicas por las que atravieso, tengo 5 años aportando no menos de 500 y
algunos meses hasta mil pesos para una causa en la que creo y que considero
justa.
No fui yo el que decidió que debía aportar al movimiento, en la medida de mis
posibilidades. Fue en el plantón de Reforma, donde la gente con la que conviví
por esos meses, me mostró la importancia de ser generoso con la causa en la que
uno cree, ante las historias de gente que venía desde muy lejos, con todo el
esfuerzo que representa un viaje de más de 24 horas y que gustosamente, sin que
nadie les diera un centavo venían a participar y a impulsar sus ideas.
¿¡Acarreados!? Por el amor de Dios, acarreados los de enfrente, nosotros tenemos
algo que aún no hemos perdido, y ese algo es la dignidad. Yo he visto y revisado
las listas de lo que aporta cada quien. Conozco un bolero que le da brillo a mis
gastados zapatos, que mes con mes coopera con 100 pesos y él me comenta, mi
prioridad son los 20 pesos que doy los domingos en misa, y después, sin falta mi
aportación al movimiento.
Este señor, el bolero de mi esquina, se ha vuelto un gran amigo, juntos no nos
perdemos una sola reunión, ahora de MORENA, y cuando caminamos siempre le veo
darle un peso a quien se lo pide, por las más diversas razones y, sin que yo le
pregunte, siempre me dice, hay quien necesita más y de esto se trata nuestra
causa, de ver por aquellos que están aún peor que nosotros.
He aprendido mucho de la gente de MORENA, es por eso que sin importarme nada,
siempre que bajo, y hoy no fue la excepción, por más deprimido que me encuentre,
recojo la bolsa de los vecinos del 2 y la llevo religiosamente a depositarla en
el bote de la esquina. Lo sé, estoy tal vez tan loco que cuando veo algo tirado
en la calle lo recojo y lo deposito en el basurero más cercano, sé que no
terminare con el desastre que nos rodea, pero no me cuesta nada hacerlo.
Creo que eso tiene algo que ver con el mensaje que hemos escuchado de nuestro
líder en los últimos meses, la recuperación de los valores, no sólo en la
privacidad de nuestros domicilios, sino allá, afuera de las puertas, en la vida
que compartimos con los demás.
Sin embargo, ahora no quiero pensar en eso, no quiero pensar en nada. Pero mil y
una cosas me dan vuelta a la cabeza, las encuestas, cuántas veces me he dicho a
mí mismo, no seas tarugo, no creas en esas cosas, son manipuladas y
manipulables, pero una y otra vez vuelvo a caer.
No tengo remedio
Capitulo III
En un café de chinos, centro histórico de la ciudad de México
Compré mi jornada, pero no me he atrevido ni siquiera a abrirla, no me animo a ver los encabezados, estoy aquí sentado en el café de chinos donde acostumbro a desayunar los fines de semana, pero hoy es lunes, en mi mesa que aun tiene las migajas de los clientes que me antecedieron, me han servido mi café con leche y la canasta de los bísquets que tanto me gustan, he pedido lo que acostumbro aun y cuando se bien que no tengo hambre… extraño, no perdono nunca el café matutino, siempre acompañado de algunas galletas en el peor de los casos pero aquí estoy sentado acompañado de estas ideas obsesivas que no logro retirar del pensamiento.
Me vienen recuerdos con respecto a mis primeros encuentros con las encuestas, fue ya hace tanto tiempo, participaba entonces en la política activa y tenía a mi cargo a un grupo que contendía dentro de los puestos que se definirían entonces para la elección de candidatos a delegados, dentro del partido de la revolución democrática, partido que hoy por hoy me provoca nauseas solo de saber en manos de quien ha quedado, es claro, para mí al menos, que son sus últimos días, la puntilla que ellos mismos, los dueños del cascaron vacio se autoinflingieron ya hace un par de años. Esperábamos, - no sé si aun esperamos lo mismo después de lo que sucedió en la víspera - que este año se reorganizaran los 3 partidos de supuesta izquierda y se conformara uno solo, con reglas claras, con respeto a la ideología, con rumbos fijos y donde pudiera alejarse a aquellos que solo buscan sus intereses personales, una utopía.
Ahora ya no se que esperamos, si es que algo puede resultar del desastre que vivimos, que vive nuestro país, ¿cuándo es que dejamos de contar? el número de muertos por la guerra violenta que esperaríamos terminara el día de hoy, y que seguramente seguirá quien sabe por cuánto tiempo. Por disposición oficial y con la intermediación de televisa la contabilidad se detuvo en 40 mil, pero algunos medios siguieron contando y las cifras extraoficiales pero creíbles nos hablan de 75 mil muertes en el curso del sexenio y casi 25 mil desaparecidos, vaya usted a saber.
No logro hilar un pensamiento ni siquiera medianamente organizado, recordaba aquella vez, hace mas de 15 años cuando fuimos convocados en algún hotel capitalino, de esos de altura, a los que no estamos acostumbrados, porque ahí nos darían los resultados de las encuestas que nuestro partido había realizado con respecto a quien sería y quien no, los candidatos en las diferentes delegaciones, a mi me tocó acudir en representación de mi grupo, un conjunto de profesionistas y maestros que nunca dejamos y que seguramente nunca dejaremos de ser idealistas y de pelearnos contra los molinos de viento.
Ahí estaba quien nos daría la información, nada más y nada menos que Andrés Manuel López Obrador, entonces presidente del partido, y la forma como nos presentaron los resultados, en una arrugada servilleta en donde apunto algunos datos – y garabatos - que le daban vía telefónica, me hizo a mi desconfiar de por vida en las encuestas, ni las de los propios ni las de los extraños, en aquellos resultados también ganaba aquel de quien menos esperábamos por ser el menos popular, el menos preparado etc.
Porque si no creí entonces ¿por qué ahora si? por que me vi nuevamente involucrado en esta vorágine de acontecimientos, y lo que es lo peor, porque nuevamente nació dentro de mí una esperanza, que aparentemente no puede darse en este país surrealista en donde se debe esperar todo menos aquello que realmente traería beneficios o ventajas para el país y para la gran mayoría de sus habitantes que no ciudadanos que viendo los resultados difícilmente puedo esperar ver, - yo al menos - que alcancen, que alcancemos la mayoría de edad.
Y sin embargo hace 6 meses, como regalo de las navidades de entonces, comenzamos a ver lo que parecía un milagro, una luz en el horizonte, una estrella tal vez, que nos permitió imaginar, soñar de nuevo que si se podría realizar el cambio de rumbo que tanto hemos buscado, cuando el candidato oficial, ahora candidato electo por más de 10 puntos porcentuales (como entenderlo) comenzó a mostrar su verdadero rostro, su verdadero pensamiento sus carencias y sus debilidades, en un par de semanas por la historia que todos conocemos bajó 6 puntos porcentuales en la mayoría de las encuestas, y entonces comenzaron a despertarse expectativas que hasta entonces no habíamos contemplado, todas las casas encuestadoras mostraron las tendencias ascendentes de nuestro candidato frente a las descendentes del personaje ahora electo, era claro que de continuarse estas tendencias habría un cruzamiento de las curvas por allá por mayo, y la competencia de volvería una competencia real.
Esto nos despertó a todos aquellos que pesimistas por naturaleza volvimos a creer que un cambio era posible, que era la oportunidad de la izquierda, y nos pusimos a trabajar, en todos y cada uno de los rincones de este país, todo parecía caminar bien, estábamos en la competencia, había posibilidades de que México finalmente pudiera caminar bajo la dirección de un personaje de izquierda, como lo habían hecho la gran mayoría de países de América Latina con grandes resultados.
AMLO tendrá muchos aspectos negativos, pero no nos queda ninguna duda, a aquellos que le conocemos, que se trata de una persona honesta, terco sí, que difícilmente escucha también, esta última una gran debilidad, la primera no estoy tan seguro, perseverante, claro pero sobre todo no me queda duda de su mentalidad de izquierda en donde el principal objetivo era el del combate frontal a la corrupción buscando paralelamente la batalla en contra de la impunidad, nada fácil en un país como el nuestro en donde la única forma de acumular riqueza sea dentro de la estructura gubernamental o en la empresarial; es la utilización de los consabidos recursos de la corrupción protegidos por esta neblina de impunidad que cubre nuestra lastimada nación, y en donde a nadie le pasa nada independientemente de las tropelías que haya cometido.
Tras de dar un par de sorbos a mi taza de café ya frío sigo pensando en que es lo que pudo fallar, sé que no fueron las mismas causas de hace 6 años, entonces dejamos desprotegidas una gran cantidad de casillas, entonces se dejó la infraestructura ciudadana, aquella lejana del partido en las manos de Manuel Camacho Solís y se cometieron estupideces como la de darle recursos a las entonces conocidas Brigadas del Sol lejanas al partido y sin la camiseta puesta, mientras que como suele suceder aquellos con la ideología firme, aquellos con la verdadera voluntad de cambiar las cosas, se les dejó de lado y sin recursos, los primeros no hicieron el trabajo y los segundos se retrajeron y los resultados son los que todos conocemos.
Nos confiamos, sabíamos que teníamos una ventaja por arriba de los 5 puntos porcentuales, con todo y la campaña negativa que se desencadenó en los medios de comunicación, sabíamos que a diferencia de ahora, las preferencias a favor de nuestro candidato iban descendiendo, pero aún así había un margen que nos daba la seguridad que triunfaríamos, y a muchos no nos queda duda de que triunfamos, solo que no pensamos o no quisimos pensar en lo que haría las cúpulas de poder establecido para revertir el triunfo, no sabíamos (lo supimos después) las mañas de la maestra en compañía de sus aliados, algunos gobernadores priistas sobre todo del norte de la república, que la apoyaron para que el voto fuera a dar a la causa Blanquiazul, no supimos o no quisimos darnos cuenta como nos llenarían de votos fraudulentos todas aquellas urnas sobre todo en el área del bajío donde muy pocas casillas fueron vigiladas por los nuestros.
Pero ahora, ¿qué es lo que sucedió? si algo hicimos bien fue vigilar cada una de las casillas a lo largo y ancho del país, y claro hasta ahí llega nuestro poder, imposible vigilar o mantener una vigilancia real de lo que sucede en la jornada sobre todo horas antes de que se vote, como evitar las cantidades de recursos que se vertieron para comprar el voto, un voto que compraron, y tenemos la evidencia por no menos de 500 pesos y en algunos lugares por mil y hasta 2 mil pesos, no había limite.
Como olvidar los cientos de miles de dólares que fueron encontrados en el 2006 en el departamento del Chino quien declaró que eran recursos que irían a ser dedicados a la campaña de Felipe Calderón y que siempre no fueron utilizados, tal vez por la poca practica en estas artes que tenía, y aún tiene el Partido Acción Nacional, pero ahora los recursos que se vertieron a favor del candidato de las élites no tuvieron precedentes, en la historia de la humanidad.
De un par de meses a la fecha las encuestas mostraron un empate técnico que solo se rompió a favor del preferido de los dioses cuando algunas casas, - ya sabemos cuáles - pretendieron preparar, y finalmente lo hicieron, las preferencias a favor de quien finalmente ganó con una diferencia que es difícil sino imposible de creer, de asimilar, como pudo habernos pasado esto.
Capítulo IV
Me regresa ya el alma al cuerpo, el café con leche ya frio, me ha reconfortado
un poco, no recuerdo haber comido el día de ayer, tal vez café con galletas, el
entusiasmo desplazo al hambre… y ahora que es lo que nos queda de las emociones
que nos inundaban solo la víspera.
Me animo a abrir mi periódico y leo el encabezado “Un Desastre” dice en 8
columnas, La Rayuela solamente “cuando dejaremos de ser un país de mierda” más
abajo resaltan la frase de “Revuelta en el IFE” y se le debajo de este
encabezado, no concuerdan las encuestas de salida con los datos del PREP donde
se le da una ventaja de 10 puntos porcentuales al candidato supuestamente
ganador, mientras que las encuestas de salida de la empresas confiables, hablan
de un empate técnico.
Las televisoras hablan de un vencedor irrefutable, con sus intelectuales
orgánicos dirigiendo las supuestas mesas de debate mencionan la limpieza sin
precedente de lo que fue a todas luces un cochinero.
¡México México ra ra ra…!
No sé si me inunda la rabia o simplemente me da flojera, vuelvo a dejar mi
jornada sobre la mesa y cierro ligeramente los ojos, me comienza a dar un
cansancio por la noche en que no pude conciliar el sueño, o será el cansancio de
la ya prolongada y de cierta forma inútil vida que cargo sobre las espaldas.
Recuerdo el optimismo con que nos despertamos un día de febrero, hace solo 5
meses cuando Don Felipe de Jesús se salió con la suya y sin importar las
encuestas y consultas de opinión, dio como vencedor único a su delfín con piel
de cordero, fueron momentos más felices, aquí a solo unas cuantas cuadras, en el
cuartel de Morena de la Merced que seguramente en Los Pinos, o entre los
panistas afines al proyecto del calderoncito. Nosotros sabíamos que con estos
resultados tendríamos a la mano los votos de una clase media ilustrada que ve
con una enrome desconfianza a los despojos de una dictadura perfecta que nunca
se fue del todo y que de otra forma hubieran ido a parar a Josefina Vázquez Mota
“mi gallo no es gallo, sino gallina” rezaba su slogan de campaña, el que fue y
no será más.
No pudo menos que sorprenderme entonces la disciplina de esta mujer claramente
de derecha, que había recibido al menos el beneficio de la duda por parte de una
gran fracción del electorado, pero claro, de un electorado corto de miras, y
también corto de memoria, porque no entiendo como olvidaron la sumisión a la que
estuvo sometida a su paso por la Secretaría de Educación Publica por parte de la
famosísima maestra, nunca osó enfrentarla, ¿Cómo? Si era la aliada numero 1 de
los pinos, si era la que había sido, en gran medida la causa del triunfo del
2006, era intocable, si no se le dio la secretaría fue simplemente para cubrir
las formas que de cualquier manera no se cubrieron, le regalaron el ISSSTE, la
Secretaria de Seguridad Pública, la Lotería Nacional y no recuerdo que más.
Como enfrentarla con su ejército de 50 mil maestros maravillosamente pagados que
recorren todos los rincones del país presionando a sus súbditos para votar a
favor de quien ellos, o más bien ella les indique, cómo no recordar que en la
víspera de su cambio nuevo de colores, de su retorno al origen solo para
confirmar las palabras Nietcheanas del “eterno retorno” al punto de partida que
en realidad nunca hemos dejado, la maestra menos que nadie, regresó con fuerza
multiplicada al sitio donde años antes la habían corrido, ahora tuvieron que
suplicarle, es; todos lo saben, un factor de triunfo.
Como olvidar que hace menos de 6 meses envió a su ejército con gastos pagados, -
porque dinero es lo que le sobra - a un crucero por el Caribe, para que
agarraran fuerzas para la empresa que se venía, y que seguramente sería más
fácil, con mucho de la encomienda de hace 6 años.
Cada quien, regala lo que se le da la gana, los sindicatos corporativistas que
alguna vez regalaban relojes rolex que más pronto que rápido sus “educandos”
revendían a la quinta parte del precio que por ellos se habían pagado, hoy por
hoy regalan botellas de Champagne Moet Chandon, y me pregunto habrá alguien
dentro de este corporativismo ingrato, que amenaza con regresar “reloaded” con
más fuerza para reinar por un siglo más sobre todos los demás, me vuelvo a
preguntar, habrá alguien que le guste esta bebida, ni modo de revenderla, habrá
que tomarla aunque sepa a una sidra corriente, me la regaló el jefe, que le
puedo hacer.
Pero un viaje por el Caribe claro que lo pueden disfrutar, es ahí donde la
maestra demuestra que se las sabe de todas todas, y sabe que obsequiar a esa
bola de personajes no tan inútiles, pero que de maestros no tienen ya ni
siquiera el titulo, y que esto si tienen maestría y hasta doctorado en eso de
las mañas electorales, y claro, ni quien les diga nada.
Mi mente regresa al PAN que es quien ocupa mis pensamientos, como olvidar – era
de esperarse, para mí al menos .- que solo Creel se indisciplinó con los
resultados y en un gesto de dignidad renuncio al Partido que le había dado
cobijo durante tantos años, tal vez le vino a la memoria los días gloriosos que
formo parte de un IFE total y absolutamente diferente, y claro con una gran
credibilidad al mando de José Wolldemberg, y claro con figuras de la talla del
Maestro Granados Chapa ya fallecido, o de Ortiz Pincheti, quien debe estar como
yo, llorando en alguna esquina- Santiago Creel, en una conferencia de prensa de
esas que hacen mella declaro las mañas que se habían dado para lograr un triunfo
aplastante del Delfín Cordero con casi 20 puntos porcentuales de diferencia
sobre su más cercana perseguidora, nuestra querida Chepina, quien más pronto que
rápido se alineo por la derecha, a la derecha a la que siempre ha pertenecido y
acepto resignada la derrota no sin el compromiso de un escaño en San Lázaro y la
coordinación de los Diputados de su partido.
Yo al menos sabía que se disciplinaría, el solo verla al lado de Aznar en Madrid
después del triunfo de Marianito Rajoy diciendo una sarta de sandeces – con
disculpa de todos ustedes – sobre los logros del maravilloso Partido Popular en
España, cometiendo las mismas ilegalidades de Aznar cuando vino a México a
echarle porras al chaparrito pelón y de lentes.
Con esta decisión nos fuimos para arriba, en un mes habíamos crecido 10 puntos
porcentuales mismos que habían caído para el PAN, estábamos a solo 10 puntos del
puntero que no había podido incrementar su rating no obstante el respaldo
incondicional de televisa, la nuestra una curva ascendente, la de él estancada,
por decir lo menos.
Ya por el mes de marso las encuestas creíbles – las menos – no le daban al
candidato de televisa las preferencias de antes, y mientras las encuestadoras
oficiales le seguían otorgando un 55% de frente a un 30% del candidato de la
izquierda y un 15% del PAN, las encuestadoras creíbles hablaban de un 48% para
el candidato tricolor, un 35% para el nuestro y un 15% del PAN.
Sin querer queriendo Felipe de Jesús nos había hecho el milagro, gracias a él
estábamos donde estábamos a unos meses del 2 de julio, y ascendiendo.
Nunca logré entender del todo la lógica de estas decisiones, ni me importa lo
bueno es que nos habían favorecido, el Delfín Cordero era repudiado no tanto por
lo de Cordero sino por lo de Delfín, la gente repudiaba con todo al señor de los
pinos, recientemente se había realizado un estudio creíble desde una Universidad
del Extranjero donde hablaba de más de 70 mil muertos y más de 20 mil
desaparecidos, y claro fue difundido por el New York Times, en donde se mostraba
que su tendencia editorial era influida por una de las partes de la contienda
electoral mexicana, al descubrir estas verdades de a peso que molestaban más y
más a la gente.
Era claro que el Crimen Organizado no había dado ningún tipo de tregua ni
navideña ni preelectoral al general brigadier Felipe de Jesús, quien por otra
parte se había quedado sin oficiales mayores, todos sus cercanos habían sido
enviados a la contienda en la búsqueda de un fuero que les protegiera de
venganzas futuras, y el jefe se había quedado con funcionarios menores, y esto
que nadie, en su sano juicio, podría asegurar que hubo, alguna vez, algún
personaje brillante dentro de ese gabinete de amigos, ni siquiera tecnócratas,
que le rodearon por tanto tiempo.
Pero eso sí, le adularon a más no poder, “yo cuando grande quiero ser como Usted
Señor Presidente” le dijeron unos, “no sé si fue la suerte, el destino o Dios –
palabras más o palabras menos – las que le mandaron al país al Mejor Presidente
que ha tenido, bueno pues ellos mismos se lo buscaron y así les fue en el
proceso que apenas termina, como en feria, el voto de castigo fue enorme, y se
calcula – está ahí en la contraportada – que el partido en el gobierno, aquel
que llego en el 2000 con todo el respaldo, y se mantuvo en el 2006 con un fraude
del tamaño del mundo, ahora no alcanzó ni un 10% de los votos ciudadanos, como
es que esto no me trae ningún consuelo?
CAPITULO V
Ahí permanecía sentado, había terminado de desayunar (si es que a eso se le
puede llamar desayuno). No sabía qué hacer con el resto de la mañana – y tal vez
de mi vida – solo esperaba que la profecía maya se convirtiera en una realidad,
así el nuevo gobierno solo tendría la oportunidad de seguir con un poco más de
lo mismo durante largas tres semanas, no pude ignorar una risa que se esbozaba
en mi ánimo, la primera de una mañana que estaba llena de pensamientos
depresivos.
A lo lejos escuché un murmullo de personas que se arremolinaban en torno a una
pequeña pantalla de televisión que ocupaba una mesa en una esquina de aquel café
de chinos, quise poner atención porque alguien subió el volumen, era la
declaración de una personalidad, y claro no podía ser en televisa o de
televisión azteca, porque por aquellos rumbos esas dos compañías estaban
prácticamente prohibidas, pero había uno o dos canales de cable con algunos
noticieros creíbles, y claro a esas horas de la mañana siempre estaba Carmen
Aristegui, era ella quien entrevistaba a un personaje del IFE. Rápidamente
recordé el encabezado de alguna de las columnas del periódico que había guardado
bajo el brazo sin abrir tan siquiera. Recordé aquel encabezado : “Revolución al
interior del IFE.”
Abrí mi periódico, ya que la gente frente a la pantalla chica me impedía la más
mínima posibilidad de escuchar, mucho menos ver lo que esta entrevista
informaba, pero claramente era algo relacionado a lo que contenía en aquel
párrafo el periódico.
Un consejero del IFE había renunciado en la víspera, los noticieros de los
grandes mono-duopolios, que a la vez dominan la gran mayoría de los noticieros
radiales no habían ni siquiera comentado el caso, pero sí lo habían hecho los
medios independientes sobre todo había - según escuche - un movimiento
impresionante en las redes sociales al respecto, a tal grado que alguna argucia
de la tecnología actual en manos del gobierno o de sus controladores había
logrado hackear y dar de baja facebook, no así twitter que inundaba, según se
escuchaba en las calles, con información que yo al menos desconocía lo que a
esas horas de la mañana estaba sucediendo.
Debo reconocer que no soy muy dado a ser parte de eso que se conoce hoy en día
como las redes sociales, creo que soy muy viejo para ello. Mis vías de
información son mi periódico que compro todas las mañanas ya por más de veinte
años, y el noticiero matutino de Carmen Aristegui que veo, o debo decir que
vemos todos juntos en el trabajo como una especie de acompañamiento para iniciar
el día, y párenle de contar, pero lo que no podía ignorar, desde que salí de mi
departamento temprano por la mañana es aquel ronroneo de voces que se asomaban a
sus celulares y que mostraban un asombro que pocas veces había yo visto en el
pasado, era, - y es - algo nuevo para mí.
Regresé a mi medio impreso y comencé a leer que un joven miembro del IFE,
recientemente seleccionado como consejero, con un poco más de seis meses en el
puesto, declaraba la existencia de un gran número de irregularidades cometidas
durante el proceso electoral, y lo que es peor, avaladas por la Institución a la
que pertenecía.
Bueno, indicar que las avalaba es tal vez mucho decir, sé bien que a mi
periódico en esto de ser total y absolutamente imparcial, le falta un poco, pero
lo que ahí se demostraba es que al menos la gran mayoría de consejeros se hacía
de la vista gorda ante las múltiples irregularidades acontecidas en el proceso
que recién concluía, y que solo lograba asegurar que no le correspondía a ellos
calificar tales irregularidades, que sería después el Tribunal quien lo haría,
que a ellos les tocaba solamente contar los votos.
Aparentemente con la ley en la mano, el joven consejero que renunciaba apenas en
la víspera, denunciaba – como seguramente lo estaba haciendo en vivo frente a
Carmen Aristegui – que la ley les daba las facultades sin esperar a tribunales
posteriores de anular las elecciones por la enorme cantidad de irregularidades,
pero sobre todo por la enorme cantidad de recursos (todo ello perfectamente
documentado) que claramente habían superado el 1000% de lo permitido, por parte
del partido aparentemente triunfador.
Pero no se quedaba ahí, declaraba - ante el asombro de todos - que las cifras
del PREP habían sido prácticamente inventadas a través de formulas matemáticas
inentendibles – al menos para él mismo y para los expertos de la UNAM que le
asesoraban - y que no correspondían, ni lejanamente, a la realidad que él mismo
había intentado cotejar y evaluar.
Las cosas se ponían interesantes en esa mañana de la cual, yo al menos, no
esperaba nada. Cómo es que habíamos podido llegar a este grado de cinismo, es
claro y evidente que las cifras del partido triunfador fueran (como después lo
revisé con información apenas preliminar que se obtenía en la víspera, tal vez a
las 2 o 3 de la mañana antes de cerrar la impresión del diario) tan diferentes a
la de los partidos contendientes, y lo que es más extraño, a las opiniones de
algunas gentes que formaba parte de los enterados en los mismos Pinos, donde
también se daba una revolución entre las cifras que salieron la víspera. Yo
desde la madrugada de ese día permanecí desinformado, pero. ¡ no más ¡ los
ánimos me regresaron al cuerpo, algo que no bien entendía estaba sucediendo,
había que formar parte de ese algo, no podía, no quería mantenerme al margen.
Sin poder acercarme a la pantalla de televisión decidí salir del café sin saber
con precisión qué hacer, pero rápidamente me di cuenta que muchos de aquellos
que en la víspera salimos desencajados del Zócalo Capitalino, comenzaban a
regresar con gritos y pancartas, yo estaba a cinco cuadras del corazón del país
y sin pensarlo dos veces dirigí mis pasos hacia donde caminaba la mayoría de la
gente, otro plantón pensé para mis adentros, pero ¿Cómo? Aquí no estamos
hablando de un 0.56% de diferencia sino de casi un 10%, cómo podría protestarse
un resultado de esa magnitud.
Seguí caminando centrípetamente casi arrastrado por el flujo de seres humanos
que caminaban gritando consignas, ya, a unas cuadras del Zócalo se escuchaban
voces que a través de los micrófonos y las enormes bocinas gritaban cosas que,
desde ahí eran, para mí al menos, incomprensibles, me acerque a alguno de los
grupos e hice preguntas, pero nadie me supo responder
¿Qué es lo que sucede? Nos volvieron a robar la elección, pero ¿Cómo? Si la
diferencia es enorme, también lo fue en 1988 me respondía una voz dentro de mi
conciencia, de repente me daban ganas de frenar mi andar y me decía a mí mismo,
qué caso tiene, esto ya lo hemos vivido muchas veces, cuál es el objetivo, qué
es lo que vamos a lograr, cómo vamos a lograrlo, ahora menos que nunca, todo se
ha terminado, no es más que lo mismo.
Nos volvieron a engañar, como lo han hecho siempre… pero si ahora vigilamos cada
una de las casillas dispuestas a lo largo y a lo ancho del territorio nacional,
y qué importa, con las cantidades de dinero que se gastaron para comprar el
voto…
Me detuve y me senté en la banqueta, no tenía muchas ganas y mucho menos
esperanzas de seguir caminando, vi pasar los ríos de gente que gritaban, vi los
carteles, eran los mismos que he visto al menos en los últimos 7 u 8 años. Desde
el desafuero he visto llenarse una y otra vez el zócalo, he vivido y disfrutado
los plantones como el maravilloso de Reforma, y de qué le han servido a México,
quién ha despertado, cómo es que todo el mundo está levantado por causas tan
diferentes pero que al menos, en sus levantamientos muestran estar vivos, por
una educación de calidad, pública, gratuita y laica en Chile, por la Democracia
en el norte de África, que los indignados en Europa, que por el descaro del fin
del capitalismo en los Estados Unidos, comenzando por Wall Street.
Y me pregunto ¿han logrado algo? En Egipto, por ejemplo, cuántos se sacrificaron
para que al final de cuentas con la caída del recientemente fallecido sin
terminar su juicio Mubarak dejara el poder solo para que se instalara una junta
militar a modo de los intereses norteamericanos, o en Libia tras una guerra
civil subsidiada por los mismos norteamericanos y sus aliados en la decadente
Europa, solo para que se rompieran todas las reglas de la civilización existente
y se permitiera el asesinato ni siquiera precedido por el más mínimo juicio
sumario, por insurgentes a sueldo de occidente con el beneplácito de ellos
mismos porque así lograban el control de los abastecimientos inmensos de
petróleo del lugar.
Qué cambios ha habido en Chile en cuanto a la educación, no les han dado a esos
valientes jóvenes prácticamente atole con el dedo sin que cambien nada, y qué es
lo que ha pasado en los Estados Unidos con el movimiento del “Ocupa” en donde
muchos ven con desagrado las casas de campaña que afean sus maravillosos y
monótonos centros de ciudad donde se mueve la actividad económica en beneficio
de unos pocos y en perjuicio de la mayoría.
Y mientras todo esto pasa en el mundo, aquí los únicos levantados somos aquellos
que nos acostamos tarde y que regresamos al Zócalo capitalino en búsqueda de lo
imposible.
Capitulo VI
En algún lugar del Centro Histórico de la Ciudad de México
Ahí sigo, sentado en plena banqueta, para ser sincero conmigo mismo, no sé
exactamente lo que quiero hacer, solo sé que me siento muy cansado, caminaba con
dirección al Zócalo, a dónde parece converger toda esa gente a quien veo con un
ánimo extraño, un ánimo nuevo, gritando consignas, al principio les seguí, pero
después me detuve sin decidirme llegar al destino de todos, tampoco quiero
regresar a casa, ¿para qué? podría tratar de dormir sin interés alguno por
despertar, pero ya lo intente y fue inútil.
Veo al río de gente pasar y de repente creo ver una cara conocida, me incorporo
y me doy cuenta que es ella, Angélica, con ella y un grupo de conocidos
realizamos activismo casa por casa convenciendo, platicando con la gente,
recuerdo el hecho de que es una actividad que nunca me ha convencido del todo,
eso de ir a intentar cambiar la mentalidad de personas me recuerda un poco a los
evangelistas o protestantes, que se yo, que caminan con su traje negro, camisa
blanca y una corbata delgada de las de mediados del siglo pasado, entregando
propaganda e intentando convencer a personas que muchas veces les dan con la
puerta en la cara, siempre he pensado que es un poco una falta de respeto hacia
aquel que nos abre la puerta y nos escucha, que no ¿pregunto? los adultos
tendríamos que estar convencidos de lo que hacemos.
Y además; vamos de puerta en puerta con las manos vacías, solo acompañados de
nuestro discurso, y aquellos a quienes visitamos han sido acostumbrados por más
de medio siglo a recibir primero alguna dadiva, una despensa, algún cheque,
dinero en efectivo, que entonces, si les obliga a escuchar el discurso aprendido
casi siempre de memoria de quien tienen enfrente.
Sin embargo no deja de ser una experiencia gratificante porque aún y cuando de
10 casas visitadas la gran mayoría nos ignoran, muchas veces ni siquiera nos
abren la puerta, no los puedo cuestionar, con la inseguridad en la que vivimos…
aun así por cada 10 personas reacias a escucharnos siempre existe alguno que nos
recibe con atención y hasta nos invita a pasar, y nos ofrece un vaso de agua.
Lo malo es que aquéllos que si nos reciben, son gente que es afín a nuestra
propia causa, no hay que convencerlos están mas convencidos que nosotros mismos,
y después de perder media hora intercambiando opiniones, salimos con la idea de
haber perdido el tiempo, porque al final de cuentas ni les convencimos de nada,
pero de alguna forma reafirmamos nuestra postura, sabemos que no estamos solos,
que siempre existe alguien en la misma sintonía, que no estamos totalmente
locos.
Me da la impresión que no se logra mucho en recorridos así, de cualquier forma
dejamos muchas veces bajo la puerta el periódico regeneración, existirán
aquellos que le den una ojeada, o incluso que lean algo del contenido, algunos
simplemente lo utilizaran como recogedor de basura, que se yo, pero es un
trabajo que hay que hacer.
Otra cosa diferente son las reuniones de tipo social, en la cantina o en algún
otro sitio, frente a una taza de café, o a una cerveza, en donde hay personas
con diversas mentalidades, ahí sí, si uno se aplica lo suficiente y pone sobre
la mesa la argumentación adecuada puede encontrar algunos adeptos que si no
estaban convencidos, aparentemente los convence nuestra plática y deciden apoyar
nuestra causa.
Pero es, me preguntó, tan difícil entender, lo que estamos pidiendo y desde su
perspectiva – y no así la nuestra – que es dar nuestro voto si no al mejor, al
menos peor, difícilmente encontramos a alguien que no esté de acuerdo con que un
cambio urgente es indispensable, es extraordinariamente difícil encontrar a una
persona que piense que las cosas no tienen que seguir como están, este argumento
es el primero que presentamos cuando inicia la batalla por la ideología, por el
voto. Después intentamos que la gente nos diga si los dos sexenios recientes
significaron un cambio de rumbo como se anunció con cierta pompa, y ahí tampoco
encontramos respuesta, no, es claro que los usos y costumbres siguieron igual
que antes, solo, tal vez, podamos probarles, con cifras que son fácilmente
obtenibles por las organizaciones internacionales, que por ejemplo la corrupción
ha crecido en forma importante en los dos últimos sexenios.
Claro está que antes de que pongamos argumentos serios sobre la mesa, siempre
nos encontramos con la preocupación (totalmente ridícula, para nosotros al
menos) de si nuestro candidato es un Hugo Chávez en potencia, y claro toda esta
propaganda realizada desde la víspera de la elección del 2006 sigue estando
presente, yo recuerdo en aquellos tiempos en que corría el rumor que de llegar
nuestro Candidato a la Presidencia se les expropiarían sus propiedades a quien
tuviera más de una.
Eso me recuerda a la propaganda que nació después de los 50 en donde se
aplicaban calcomanías en las ventanas con el lema de ¡¡¡cristianismo si!!!,
comunismo no y en donde algunas personas aparentemente serias difundían la idea
de que los comunistas se comían vivos a los niños recién nacidos.
Este tipo de campañas sucias de alguna forma funcionan, y a mí me cuesta trabajo
pensar que personas informadas y serias puedan realmente creer y lo que es más,
preocuparse porque nuestro candidato en caso de que hubiera llegado a la
presidencia, podría hacer lo que Chávez, es decir, modificar la constitución con
el único objetivo de reelegirse una y otra vez.
Ya me lo imagino hasta dejando crecer las barbas y volverse un aliado
incondicional de Cuba en su conflicto histórico con los Estados Unidos, no, por
el amor de Dios, pero esto es algo de lo que no es fácil convencer a los demás,
lo equivocados que están, decirles que nuestro candidato está más cercano a Lula
Da Silva ex presidente de Brasil por ejemplo, enseñarles los ejemplos de cómo él
fue atacado muy severamente por los medios de comunicación quienes dijeron cosas
increíbles sobre su persona, vamos, le acusaron incluso de practicar la brujería
negra, y esto es decir lo menos, el permaneció en la presidencia el tiempo que
su constitución le permitió, nunca pensó en modificar estos aspectos, se
reeligió una sola vez para un mandato más de 4 años como sucede en Los Estados
Unidos, que es lo que está permitido, y nada más, y claro intervino a favor de
quien él pensaba debía ser su sucesora, y la gente lo escuchó, y no le importó
llevar a la presidencia de la república a una persona que había sido
guerrillera.
Cuando uno argumenta al respecto con datos muy simples, e irrefutables, la gente
escucha y no puede oponer un discurso serio, les escuchamos solamente decir:
Pero si el señor no sabe ni hablar con su acento tropical, primero enséñenlo a
hablar, y cuando este es su único argumento sabemos que nada se puede hacer,
pero de cualquier forma dejamos la información para que la asimilen, en la
medida de lo posible después de que nos retiramos.
Las cosas son demasiado sencillas, tan solo si la gente abriera su mente y su
corazón para escucharlas, es muy simple, dejando fuera China, o la India, o la
misma Rusia, de idiosincrasias tan diferentes a la nuestra, está el ejemplo de
casi toda América Latina que ha virado hacia una izquierda muy benéfica para el
bien común, ¿cómo ignorar el fin del neoliberalismo? así como los
acontecimientos del 89 cuando se derrumbó el muro del Berlín y con él la
sobrevivencia del comunismo de estado ya que demostró ser económicamente
inviable, también en el 2008 cuando se derrumba Wall Street y la economía
neoliberal iniciada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, hace ya más de un
cuarto de siglo, ¿se les ha olvidado la crisis que todos sufrimos?, con la
salvedad de los que estamos ya acostumbrados a pasar por las crisis económicas
como una forma de vida.
Vamos, que tan difícil es ver la caída de la Europa que había renacido y se
había fortalecido, ellos si con una solidaridad inter- estados que nunca veremos
por estos lados del mundo, y aun así se hundieron en la más terrible de las
crisis de las que aun no logran salir del todo, si no fuera por la fortaleza de
Alemania, la Unión Europea hubiera desparecido hace meses, que es tan difícil
ver, y entender esa realidad.
Y frente a una Europa que cae, una Latinoamérica que surge como el ave fénix
gracias al viraje de timón, no hay otra explicación, si no, como puede
entenderse que Brasil haya desplazado a Inglaterra como la economía número 6 del
mundo, mientras nosotros descendimos con Vicente Fox de una mítica 9ª posición a
la número 15 en la que ahora nos encontramos. Como explicar que Argentina haya
pagado su deuda externa y haya solamente este año duplicado su inversión en
investigación, inversión que no solo no se mantiene en nuestro país al mínimo,
sino que año con año se reduce mientras las cuentas bancarias de la clase
política engordan todos los días.
Esto no lo decimos nosotros, no lo inventamos nosotros, ni siquiera lo dicen
ellos, los países latinoamericanos, las cifras están ahí en organizaciones
internacionales como la OCDE o la CEPAL parte del mundo neoliberal que se
dedican a analizar en tiempo y forma lo más objetivo posible, las cifras, las
que nos muestran una realidad de la que todos somos culpables, y me refiero a
todos por que hemos permitido que este país se derrumbe entre nuestras propias
manos.
Pero es claro que existen unos mas culpables que otros, y me da la impresión que
aquellos que muestran una actitud visceral en contra de nuestro candidato sin
sustentar una argumentación seria y deciden irse por más de lo mismo, esto es
algo que no puedo entender, porque si estuviéramos hablando de gente que es y
quiere seguir siendo beneficiaria del sistema, podría si bien no estar de
acuerdo, si al menos entenderlos, incluso podría entender a aquellos que en la
carestía mas profunda, acepten algún dinero y algunas despensas para aliviar
temporalmente el hambre y a cambio opten por lo mismo, pero no me queda duda de
que hay muchos sobre todo aquellos descritos por el gran Rius como “los
agachados” que son oprimidos y pisoteados por el sistema, que no reciben
ventajas de él, que no reciben prebendas ni despensas ni dineros en efectivo, y
que aun así se resisten a buscar el cambio, aquellos enajenados frente a las
pantallas de las dos grandes televisoras, aquellos que creen al pie de la letra
el mensaje que les presentan y que votando por más de lo mismo impiden que se
modifiquen sus vidas que como las nuestras son, debemos aceptarlo, miserables.
Pero al fin, no me queda duda, todos somos culpables.
CAPITULO VII
Transición o Traición a la Democracia
En algún lugar del centro histórico de la Ciudad de México
Al reconocer a Angélica me incorpore y la seguí, me fue difícil alcanzarla
porque su caminar era rápido, es claro que tenía prisa para llegar al Zócalo, la
logré tomar del brazo y volteo a verme algo molesta, le tardo algún instante
reconocerme pero al final lo hizo y se detuvo para saludarme, fue ahí, en una
esquina, a unas cuantas cuadras del Zócalo que inició nuestra plática, que para
mi resultaba informativa, porque había mil y una cosas de las que no estaba
enterado.
No dejaba de mirar su celular, y con frecuencia escribía con una rapidez
increíble – para mí al menos – y enviaba un mensaje tras otro atendiendo
tangencialmente mis preguntas, mensajes le pregunte, no, twitteo, fue su
respuesta, sin Twitter estás desconectado de este mundo, ¿y tú? completo su
respuesta, ¿cómo es que no estás en el Zócalo?, tú vives aquí cerca ¿no?
Esta pregunta muy típica de su lugar de origen del noroeste mexicano,
conjuntamente con algunos elementos de su forma de hablar – la forma de
pronunciar las ch como sh – le daban una especial vitalidad característica de
los jóvenes de por aquéllos lugares, agregó a forma de reclamación, mira que hay
quienes vivimos lejos y aquí estamos, yo por ejemplo vengo desde Xochimilco,
estamos viviendo tiempos que nunca pensé se presentarían.
Cuéntame, le dije, yo salí decepcionado del zócalo como a las 3 de la mañana que
fue cuando la gente comenzó a retirarse al ver los resultados preliminares que
dio a conocer el IFE, esto provocó la desbandada, nadie sabía nada, ni siquiera
los equipos de campaña de nuestro candidato, el mismo candidato se encerró en el
Bunker y se olvidó – aparentemente – que había una plaza llena, en espera de
información deseosa de saber cuál era el siguiente paso.
Yo, me contestó, tampoco he dormido, la cantidad de información que se nos vino
encima durante el curso de la noche fue impresionante, no había tiempo de
filtrarla, entre la que era trascendente y la que no lo era, irregularidades
aquí y allá los usos y costumbres que todos conocemos, el manejo desmedido de
recursos por parte del partido tricolor que llevaba el carro completo,
intentaron, -claro- sin lograrlo, hacer algo similar a lo del Estado de México.
Desde mi punto de vista los elementos centrales de la información que se dio por
la noche fueron por un lado lo que tú ya sabes, la renuncia del Consejero del
IFE, primer elemento de evidencia objetiva de las irregularidades, que ahí
sucedieron, pero desde mi punto de vista el elemento más importante fue la
participación de la UNAM, José Narro había anunciado que la UNAM realizaría sus
análisis independientemente del IFE – claro la desconfianza no anda en burro - y
ayer por la noche, en vista de la enorme desinformación, del desastre de las
encuestas de salida y la disparidad de la mayoría de estas que declaraban un
empate, con los resultados del PREP, la UNAM salió a cuestionar seriamente los
resultados del Instituto Federal Electoral, incluso por la noche, existe la
evidencia de una reunión extraordinaria entre José Narro y nuestro candidato en
donde se juntaron con un grupo de especialistas para analizar los resultados, y
a eso de las 5 de la mañana surgió información que daba a conocer los elementos
que sustentaban un empate técnico y la necesidad de revisar a fondo el proceso
electoral, y de ahí; la información fue fluyendo en cantidades importantes hasta
llegar a la convocatoria de una reunión a las 11 de la mañana en la Plaza del
Zócalo para denunciar públicamente nuestro candidato, junto con organizaciones
independientes y personalidades de la UNAM, para desmentir los resultados del
IFE, así como para exigir que se aclarara de dónde provino esta desinformación.
No cabe duda de que la participación de la UNAM, una Institución mil veces más
confiable que el propio IFE, ha sido la que ha movilizado a la sociedad que ya
llena según la información que me está llegando constantemente en el Twitter, la
plancha del Zócalo, este es, - ahora si – un verdadero movimiento de
indignación, un hasta aquí, un ya basta que involucra no solamente a aquéllos
que como tú y yo luchamos por una causa, la causa de la izquierda, ahora se
están uniendo cientos de miles que luchan por una causa más importante, que es,
La Causa de México.
La escuchaba y no lo creía, no podía dar crédito a lo que Angélica me explicaba,
después de todo no estábamos del todo muertos, había aun una pizca de esperanza,
algo se podía hacer aún, trate de hilar alguna frase congruente, pero Angélica
que en aquel momento se había vuelto todo un cumulo de información, y
aparentemente no podía parar de contar todo lo que su entusiasmo tenia contenido
dentro de sí, siguió hablando.
Ya no me hablaba a mí solamente, un grupo de personas nos rodeaban y escuchaban
con un claro interés, y esperaban se les informara lo que estaba sucediendo,
algunos comenzaron a realizar preguntas a la interlocutora que para entonces ya
se había vuelto el centro de atención.
Hay, nos dijo, cientos de miles que fueron a Los Pinos, y desde ahí nos están
informando quién entra y quién sale, ellos mismos han impedido al flujo de
personalidades los que han intentado entrar durante el curso de la madrugada, al
parecer están buscando llegar a acuerdos, los enemigos irreconciliables, hasta
hace algunos días, ahora parece que quieren salvar la tarde, se ha visto por ahí
a representantes y gente muy cercana al candidato aparentemente triunfador, y
las gentes de Felipe Calderón, también se encuentran ahí reunidos, personas de
la cúpula empresarial creen que les será fácil llegar a un acuerdo como hace 6
años, como en los tiempos en que Salinas concertó a través de Gutiérrez Barrios,
la reunión con la cúpula del PAN encabezada por el Jefe Diego, que por cierto
está ahí de nueva cuenta, en los Pinos, como elemento central de esta nueva
negociación.
No se les olvide comentaba ya casi a gritos en lo que se había convertido una
mini manifestación de 30 a 40 personas alrededor de ella, que esos dos partidos
siempre se han aliado cuando se trata de darle la espalda a la democracia, lo
hicieron desde los tiempos de Salinas de Gortari, eso llevó a la fractura del
PAN y con su salida conformando el llamado Foro Democrático y Doctrinario de sus
principales cabezas, Gonzalez Schmal, Pablo Emilio Madero, Bernardo Batiz, solo
para mencionar algunos cuantos, y eso mismo se repitió en el 2006 solo que fue
entonces el tricolor quién legitimo al PAN en un gobierno usurpador, pues bien,
ahora están reunidos intentando lo mismo, buscar acuerdos que saquen este
proceso una vez más adelante a espaldas de la ciudadanía.
Solo que en 1988, o en el 2006 aún no había las redes sociales que están
provocando todo este levantamiento, y ya no se trata de un candidato o un
movimiento como el nuestro que es Morena, se trata de algo mas, se trata de no
volver a permitir que este tipo de irregularidades se repitan, es por eso que
cientos de miles de gentes están ahí, afuera de los Pinos, y están siendo
rechazados por las supuestas fuerzas del orden, pero se mantienen en el lugar,
en forma pacífica manifestando su descontento con lo que esta sucediendo, otros
miles de personas se han reunido desde tempranas horas de la madrugada alrededor
de las instalaciones del IFE, esos si están más molestos y ya hubo dos
confrontaciones entre ellos y los miembros de las fuerzas armadas que está
rodeando el edificio, con algunos heridos según se comenta en las redes
sociales, y finalmente se calcula que se esperan más de 2 millones en el Zócalo
capitalino donde a partir de las 11 de la mañana se anunciaran los elementos que
justifican este movimiento y los pasos a seguir, ahora si no hay vuelta de hoja,
no se permitirá, gracias de nuevo a las redes sociales y al movimiento de la
gente, que nos vuelvan a quitar el triunfo de las manos, porque los votos que
ellos lograron, en su gran mayoría fueron mal habidos, los nuestros fueron
ganados a pulso con un trabajo que ustedes, yo, mi compañero (en ese momento se
acordó que yo estaba a su lado) logramos, después de un trabajo intenso que
simplemente llevaba como consigna informar la realidad a nuestros conciudadanos,
por eso compañeros, caminemos juntos al Zócalo Capitalino, esta vez no estamos
solos, en todos los rincones del país se cuenta con la información que estoy
proporcionándoles, y con mucha información mas, ahora si no habrá nadie que nos
detenga, no para elegir a nuestro candidato, que quede claro, sino para que las
cosas se hagan con apego a la legalidad, algo que nunca se ha hecho en nuestro
país, pero un día teníamos que comenzar, y hoy es el Día.
Sin comentar mas se alejó de mi lado y la gente se fue tras de ella, yo me quede
ahí pensando, estaba ¿cómo decir?, si, entusiasmado, pero al mismo tiempo no
podía creer lo que estaba pasando, la sorpresa me impedía moverme, pero dentro
de mí, renacía la Esperanza.
CAPITULO VIII
En algún lugar del centro de la Ciudad de México
Angélica se había ido, ni siquiera me había dicho adiós, muchos se fueron tras
de ella y yo me quedé en aquella esquina sin saber qué hacer, no quería regresar
a casa ¿a qué? pero tampoco estaba convencido de caminar con el resto de la
gente al Zócalo capitalino, lo haría seguramente, pero más tarde, faltaban casi
dos horas para la información que se había anunciado a las 11 de la mañana, me
quedé ahí parado y vi de reojo una silla vacía en uno de estos centros pequeños
de autoservicio que han proliferado en todo el país y que han ido desplazando a
las pequeñas misceláneas de la esquina y con ello han provocado un cambio – para
mal – supliendo a aquellos negocios familiares con grandes empresas monopólicas
que abren esos establecimientos en todos lados con el daño que esto provoca a la
economía de muchos Mexicanos, de cualquier forma y aunque todo esto atravesó por
mi mente, decidí sentarme a leer mi periódico y pedí otra taza de café, que mi
presión arterial se fuera a las nubes era lo que menos importaba en estos
momentos.
Abrí mi periódico y me encontré con otra de las tristes noticias con las
amanecimos esta calurosa mañana del 2 de julio, el encabezado tal y como se
predijo hace algunas semanas, EL PRD pierde su bastión, la Ciudad de México, y
queda en segundo lugar, 3 puntos porcentuales por debajo de Beatriz Paredes, que
con el efecto Peña Nieto había estado peleando la punta en las últimas semanas,
había sido una elección en tercios, la candidata del PAN de alguna forma había
logrado recuperar puntos para acción nacional y se había posicionado en un
tercer lugar no lejana de los punteros.
Confieso que esto no me afectaba mayormente, desde principios de año en que se
decidió que por una de esas encuestas – en las que nunca he creído – había
ganado Miguel Ángel Mancera la candidatura, yo siempre estuve seguro, en mi
interior que aún y cuando se trata de una persona seria, un jurista de buen
nivel, nunca pensé que fuera un buen político, cuáles eran sus meritos en un
país como el nuestro en el que ser bueno o actuar correctamente no sirve para
nada, pero en esto de la política lo menos que les preocupa es si un candidato
es bueno o no, y me refiero a si se es competitivo o no en una contienda en
donde les habían puesto de frente a dos mujeres de un importante peso
especifico, estoy convencido de que haber apoyado a Alejandra Barrales hubiera
resultado en algo diferente, incluso pienso que con ella hubiéramos ganado, por
que en los debates frente a dos mujeres con una gran confianza en sí mismas, el
candidato de la izquierda se empequeñeció aun más de lo que es en realidad y
perdió en toda la línea lo que había costado décadas conseguir, pero que importa
ya, en este México perder el bastión de la izquierda.
Quién fue responsable, el propio Marcelo Ebrad por imponer a quien el considero
conveniente, una persona recta si, leal también, pero ¿competitivo? porque no se
eligió a un buen político, es claro, para mí al menos, era difícil que se
colocara un personaje con un gran perfil político claramente de izquierda como
Martí Batres, aún cuando el señor no es del contentillo de la gente, pero
señores, ¿de cuál gente?, vamos a aceptar sin conceder que el Sr. Batres no
tenga el carisma que se requiere en un proceso tan competido como el que se dio
en la capital de la república, que no podría habérsele ocurrido a alguien una
mancuerna como la Barrales y Martin Batres, que hubiera resultado a todas luces
vencedora, donde Barrales hubiera aportado la competitividad de alguien que ha
tenido sin lugar a dudas una lucha social y Batres toda la ideología que claro
comparte con Alejandra. Pero el Sr. Mancera, con todo respeto ¿cuáles son sus
meritos? solamente el de ser más conocido, porque a mí no me cuenten que gano 4
de las 5 preguntas y las encuestas que son absoluta y totalmente – para mí como
para mucha gente - no creíbles, como pudieron poner a alguien a competir que
dijo en público que él era de izquierda por que había utilizado el metro y había
asistido a escuelas públicas, solo eso tendría que haberlo descalificado en
automático, pero no, que va, en nuestro sistema político tu dejas a alguien
fuera de ideologías si es cercano y leal, esto es lo primero que cuenta y si no,
hagamos memoria y recordemos los usos y costumbres del Señor Felipe Calderón y
todo su gabinete de amigos, como es que se encargaron de hacer pedazos esta
pobre Nación nuestra.
Y vuelvo a pensar a mis adentros que Mancera hasta donde sé, es una persona
recta y honesta, pero esto, desde mi humilde punto de vista no es suficiente, es
obvio y evidente que carece de ideología, para nada es un personaje de izquierda
como tampoco lo fue Marcelo Ebrad, aunque en muchas de sus políticas fue más
lejos que Andrés Manuel López Obrador en este sentido, tal vez él pensó, porque
fue él, me refiero a Marcelo Ebrad que así como el había actuado y quería seguir
actuando en el centro del espectro político, así lo haría Mancera solo que la
Ciudad de México es a todas luces Centro ilustrado y progresista, donde la
mayoría de sus habitantes estamos informadas y me atrevería a decir también
tenemos en su mayoría, un pensamiento de izquierda.
Porque lo que hizo a este lugar, a esta Ciudad paradójicamente el lugar más
seguro del país no fue gracias a que el procurador Mancera lo hizo bien, claro
que ello tuvo algo que ver, pero lo que ha hecho a esta Ciudad diferente del
resto del país fue el simple hecho de haber sido gobernada por la izquierda
desde 1997, porque si no hubiera sido gobernado por la izquierda con toda
seguridad habría persistido la corrupción y un sinfín de problemas como son
entre otros la impunidad, los que se redujeron, también contó importantemente la
mirada vigilante de una opinión pública que ya no se deja, que es menos
conformista que la del resto del país.
Pero qué le vamos a hacer, yo estoy seguro que el resultado habría sido
diferente de estar una mancuerna como la de Barrales-Batres como fórmula al
frente de la propuesta de la izquierda, pero esto ya es historia, frente a
Mancera había un ente (no sé como describirla, y no es por faltarle al respeto)
es decir una mujer prehistórica, parte central de los dinosaurios que regresaron
a ocupar nuestro país por culpa de los gobiernos panistas que no solo no
supieron deshacerse de ellos sino que se asociaron y aprendieron de ellos para
gobernar con las mismas políticas que no nos han dejado desde la llegada de los
tecnócratas, con Salinas de Gortari a la cabeza.
Esta mujer, Beatriz Paredes, se las sabe de todas todas en esto de la política,
es, qué duda cabe, una maestra en el arte de la retórica, ganó de punta a punta
los debates, solo la Sra. Wallace le opuso alguna resistencia, nuestro ratón,
pequeñito de naturaleza no dijo ni pío y perdió cada uno de los debates en los
que se presentó, así como perdió la ventaja que le daban las encuestas cuando la
contienda se inició, pero que se le va a hacer.
En esto de la selección de candidatos, la costumbre del dedazo ha quedado
impregnando en lo más profundo de nuestra naturaleza genética, es prácticamente
imposible retirarla, hay dedazo en todos los partidos, solo que en el
supuestamente triunfador, el dedazo fue enviado, preparado, moldeado y madurado
de tiempo atrás, desde las regiones más siniestras del Estado de México, donde
un grupo de poderosos, liderado por la mente brillante de un orejón chaparro y
peloncito (pero sin lentes) no vaya usted a malpensar, fue preparando el retorno
de los brujos, el retorno de los alquimistas electorales, de los dinosaurios que
nunca se fueron, que siempre estuvieron ahí agazapados para embestir en la
primera oportunidad, y esta fue su oportunidad, oportunidad que no
desperdiciaron.
Pero los partidos de enfrente aprendieron la lección, y en ellos el dedazo es
parte de los usos y costumbres, tan arraigados en nuestra cultura política que
no les preocupa perder la plaza con un candidato pequeño que no puede ganar, en
Michoacán hace 6 años pusieron a un candidato pequeño, pero el cardenismo por
aquellas tierras impidió que perdiera, el señor Leonel Godoy caracteriza eso de
los candidatos pequeños, y claro ganó con el empuje del candidato mayor, pero de
nada le sirvió, 6 años después el perredismo fue desplazado a la tercera
posición por debajo del PRI y del PAN, lo mismo nos ha pasado en Baja California
y claro en Zacatecas ejemplo máximo de los caprichos y estupideces del dedazo,
no fue ahí donde desgobernó una persona de izquierda, y además mujer quien
después de haber encabezado el gobierno más desastroso que por aquellos lares se
tenga memoria, se dio el lujo de descartar, por una mera animadversión personal,
y no tanto de ella sino de su hija, al candidato del PRD mejor posicionado y
poner a uno mediocre imposible de levantar, alguien que eligió solo por su
probada lealtad y que con toda y su lealtad fue arrasado en la contienda, porque
era al final de cuentas otro candidato pequeño.
CAPITULO IX
En algún lugar del centro de la Ciudad de México
Volví a deprimirme dando sorbos al café en aquél oxxo de la esquina del centro
histórico, la gente seguía pasando y lanzaba gritos que no podía entender, pensé
para mis adentros, cuantas veces no hemos hecho lo mismo; protestar, levantar la
voz, llenar la plancha del zócalo capitalino, y ¿para qué?, si nunca se resuelve
nada por esta vía.
Entonces pasaron por mi mente las plazas llenas, los gritos, los plantones, las
manifestaciones pacíficas solicitadas por nuestro líder “no hemos roto ni
siquiera un vidrio” y pensaba, ¿no será necesario romper vidrios?, confrontarse,
perder algunas vidas para que un verdadero cambio sea posible, como en Egipto
hace un año y medio. La respuesta me vino en forma automática, realmente Egipto,
después de la maravillosa Revolución de los Jazmines, ¿es ahora diferente? ¿Hay
más democracia?, la respuesta es un rotundo ¡no! sigue ocupando el poder una
especie de dictadura militar que incluso ha puesto a algunos civiles a dar la
cara, cuando todo el mundo sabe que son ellos los que ostentan el poder, y me
vuelvo a preguntar, ¿son realmente ellos los que ostentan el poder? ¿o hay
alguien más atrás de ellos?, las ideas se agolpan dentro de mi cabeza, cuantas
veces no tuvimos la evidencia de que Los Estados Unidos, aquí sí, Los Estados
Unidos, impulsados por los intereses de las grandes compañías internacionales
vieron con lupa lo que ahí sucedía y decidieron en consecuencia, como lo
hicieron después con Libia, y como lo han hecho con nuestro país a través de la
historia, ya que no tienen socios, solo tienen intereses, y cuando algún lugar
del mundo es importante para esos intereses, entonces hacen y deshacen para
seguir teniendo el control, en el caso de Egipto el control significa el canal
de Suez, en el caso de Libia como en Irak, la producción petrolera, y en nuestro
México sus intereses son innumerables.
Somos al final de cuentas; su patio trasero
Y… claro, siempre cuentan con la colaboración servil de alguien que se encuentra
en el poder, alguien a quien ellos apoyaron, y por lo tanto alguien que puedan
quitar cuando ya no conviene a sus intereses, pues ¿no paso así con Noriega en
Panamá?, ¿cuánto tiempo sirvió a sus intereses? -los de la CIA- seguramente al
tráfico de estupefacientes hacia los Estados Unidos, y cuando ya les era o les
representaba un estorbo, entonces fueron por él, invadiendo un país soberano,
Panamá, matando a quién se les ponía enfrente, ¿pues qué no son ellos, los
dueños del mundo y eso les da derecho a todo? Y no pararon hasta que lo
apresaron y actualmente Noriega ha visitado prisiones tanto de la Unión
Americana como de la Unión Europea para finalmente regresar a su tierra a seguir
cumpliendo las deudas que tiene con la sociedad, ¿que son solo deudas suyas? ¿no
son también de otros que se mantienen en la impunidad y gozan de fueros y claro
de abundantes recursos, otros que o están en las elites de las transnacionales o
incluso dentro del gobierno de los E.U.
Otros ejemplos, los hay a montones, quien no recuerda a Musharraf puesto por y
desde Washington cuando derrocaron a la maravillosa mujer Benazir Bhutto, quien
no se cansó de decir la verdad en pláticas que dio en todo el territorio
norteamericano, la pregunta es si alguien la escuchó, y si alguien lo hizo, poco
les importó, porque a poca gente, sobre todo a los estadounidenses que no son
muy dados para que alguien les diga sus verdades, nadie somos, pero ellos menos
que nadie, no lo sabré yo que hace algunas décadas me fui de mojado varias veces
a los Estados Unidos, no se me olvida haberle escuchado y visto en la
televisión, a esa maravillosa mujer, asesinada por cierto cuando intentó
regresar a su país, Pakistán, a pelear por el poder. Haberle escuchado decir los
factores positivos de la migración mexicana a los Estados Unidos, y la inyección
de valores culturales que enriquecería a una sociedad como la estadounidense tan
carente de valores, palabras de mucho peso y llenas de verdad. En otra ocasión
vi por la misma televisión a Mijail Gorbachov a quién la audiencia de este país
tan hipócrita y dado a la doble cara y a la doble moral, le aplaudió de pie
durante mas de 15 minutos -porque se les anunció como uno de los factores, tal
vez el más importante, para la caída del gran demonio- -al menos lo era así para
los Estados Unidos- pues la Unión Soviética fue durante varias décadas, un gran
dolor de cabeza para ellos, su migraña, provocando que el actor de quinta, que
llego a la Casa Blanca, Ronald Reagan, anunciara, como un triunfo del
capitalismo, como diría el ranchero “hasta creen” pero regresando al discurso,
no había visto que alguien les hablara con tanta franqueza y en forma tan
objetiva, lo que motivo que al final del mismo, los aplausos le fueran
regateados por un público que se había sentido regañado por el orador.
Alguien me dijo alguna vez que los Estadounidenses son Ignorantes y Arrogantes
por naturaleza, es decir ignoran la historia, tanto la suya como la de los
demás, y que no pueden ser lo suficientemente humildes para reconocerlo, de ahí
su arrogancia como en el caso de el mito de “acuérdate del Álamo”.
De pronto me di cuenta que estaba divagando mucho sin centrarme en lo que estaba
pasando esa mañana del 2 de julio, cuando la última esperanza se nos derrumbaba
a pedazos, vinieron a mi mente, no solo las inocentes disertaciones de nuestro
candidato Mancera, débiles y sin convicción, de frente a la arrolladora
verborrea de Beatriz Paredes, y a la voluntad -o debiera decirse- a la
voluntariosa Sra. Wallace, la cual iba subiendo en las encuestas, que en un
principio la situaban en la posición más baja, sin embargo este ascenso se
detuvo cuando salió a la luz sus debilidades autoritarias, pues se hizo del
conocimiento público sus abusos los que realizó para lograr lo que el Estado le
había negado, la justicia para su hijo, que por cierto cabe mencionar que no ha
aparecido hasta el momento, me refiero su cadáver, no ha podido ser localizado,
sin embargo, la señora tiene la convicción de que está muerto, me preguntó
¿porqué arrasar con los derechos de terceros sin una certeza jurídica?, fue,
como todos nos enteramos, de alguna forma o manera, seguramente gracias a su
relación con Los Pinos, lo que le permitió allegarse a un grupo posiblemente de
muchachos de García Luna para que ella los encabezara y realizaran bajo sus
órdenes y sin orden judicial alguna, intromisiones a casas particulares,
realizando tropelía y media en domicilios en donde además se habían equivocado
en direcciones. Esto que fue primero documentado en un caso, posteriormente se
supo que la señora Wallace había encabezado 5 – cuando menos – de estos cateos,
sin encontrar lo que ella siempre ha buscado, el cadáver de su hijo… ¿quién dijo
que no se puede tomar la justicia en propia mano?.
Si ya había decidido Felipe Calderón, por decisión propia (valga la redundancia)
y de nadie más, enviar un candidato ciudadano a competir por la Jefatura de
Gobierno de la Ciudad de México, bien podría haberlo pensado mejor y no dejarse
ir – como lo hizo siempre – por un amigo o por aquel que me le diera más
confianza, había, qué duda cabe, candidatos mejores y mejor posicionados, a mi
al menos me dejó muchas dudas el pensar que la señora Wallace, respetada y sobre
todo por los medios y por la ciudadanía, realmente pudiera haber crecido más que
alguno de los propios candidatos, pero claro, la caballada estaba demasiado
flaca, de un Sodi, o un Orvañanos o este par de mujeres cuyos nombres no quiero
acordarme, o un Lueje Tamargo, “pos no había por cual decidirse” como diría el
ranchero, pero había otros nombres, hubieran lanzado a uno de sus intelectuales
orgánicos, y ahí si había tela de donde cortar, con Aguilar Camín a la cabeza, o
los jóvenes Zuckerman, Elizondo, etc., a los que podían haber solicitado en
préstamo a televisa. Pero ya siendo serios no pudieran ¿me pregunto? haber
hablado con personalidades como Juan Ramón de la Fuente de trayectoria probada,
aun y cuando nuestro candidato lo hubiera seleccionado (sin consultarle) a la
Secretaria de Educación Pública, en caso de resultar ganador en el proceso.
Claro que difícilmente hubiera aceptado, como Josefina quien no aceptó la
candidatura por el Estado de México, porque se sentía precandidata a la silla
mayor, Juan Ramón de la Fuente, ha sido candidateado para la grande en varias
ocasiones, pero él es un priista de corazón – lo cual no tendría nada de malo –
es una persona cercana a Zedillo que espera una posición por parte del PRI,
pero, independientemente de esto, es alguien que supo sacar a la UNAM de lo
maltrecha que la habían dejado los tiempos del Mosh, y no solo eso, la llevó a
convertirse en la universidad más importante de habla hispana situándola muy por
arriba de las latinoamericanas y españolas.
Como va usted a creer que pudo colarse en alguno de los años recientes dentro de
las 100 mejores universidades del mundo cuando el Tecnológico de Monterrey
institución a la que los tecnócratas han apostado todos los recursos, no se
encuentra entre las 500 mejores en todos los listados que se quiera revisar, en
fin, existe una gran diferencia entre Juan Ramón de la Fuente un personaje de
centro, afín a los proyectos de Camacho Solís y Marcelo Ebrad, al rector actual
José Narro, ambos médicos, pero éste último, un personaje claramente de
izquierda quién encabeza una institución que se encuentra en los punteros de la
credibilidad ciudadana, y que ahora se levanta, alza la voz y desconoce al IFE y
a sus resultados del PREP, y esto es lo que el día de hoy hace realmente la
diferencia con los levantamientos anteriores.
CAPITULO X
En algún lugar del centro histórico.
Me levante de la cafetería, con intención de caminar al zócalo, estaba a unas
cuantas cuadras del Palacio Nacional, a sus espaldas, podía escuchar la
algarabía de la gente que caminaba hacia el lugar, yo debía ser parte de ellos,
lo había sido tantas veces, en cientos de ocasiones había caminado entusiasmado
con el río de gente que venia de todos los rincones de la república,
entusiasmado por el sentir de que podríamos impulsar el cambio, esta mañana todo
era diferente, aun y cuando había escuchado en boca de Angélica palabras de
esperanza, dentro de mi solo había desánimo y desolación, fue entonces que sentí
algo de hambre y en vez de caminar hacia el poniente, decidí encaminar mis pasos
hacia el sur, y me dirigí por la antigua calle de Jesús Maria hacia San Pablo.
Caminé desde mi lugar Tepito, con rumbo a la Merced, eran mis territorios, si
bien; no había nacido en el lugar había llegado ahí hacía tantos años que me
sentía alguien original del sitio, estaba, estoy entre mi gente, solo ahí me
siento cómodo, con frecuencia camino hacia donde el sol se pone, mas allá del
zócalo, pero me siento extraño, y en cuanto me alejo del Centro hacia el
Poniente cada paso que doy, lo doy hacia lugares a los que no pertenezco, siento
la mirada de la gente como si cuestionara mi presencia, Reforma es mía desde
donde comienza a afearse el escenario, en el noreste de esa diagonal que
atraviesa el corazón de la ciudad capital, me gusta ir al sur de la ciudad,
alejándome de la zona que siento me pertenece, solo para algún partido de Futbol
y a Ciudad Universitaria, nunca al Estadio Azteca por que ahí son territorios de
las élites, aun y cuando estén dedicados a las clases bajas que se someten a los
lenguajes de Televisa, que no son los míos ni mucho menos.
Soy parte del Oriente de la Ciudad de México, pero mi mundo no se extiende
demasiado, solo un poco hacia el norte en la Lagunilla, al noreste en Tepito
donde vivo y donde he construido mi vida, y al sureste en La Merced hacia donde
ahora me dirijo en búsqueda de comida, tengo hambre, difícilmente camino mas
lejos, mis limites hacia el este están el La Candelaria, unas cuadras mas y se
acabo, es como si mi entorno fuera plano y cuadrado, y no pudiera caminar mas
lejos, es al final de cuentas mi gente ahí paso desapercibido, me he convertido
en parte del escenario soy solamente una silueta mas y estoy contento con ello.
Pertenezco a los Barrios Bravos de la Ciudad de México, no es fácil que la gente
sensata se adentre en ellos, salvo alguno que otro curioso con fines de
sociólogo o en búsqueda de la antropología urbana se atreve a incursionar por
ahí, y eso que solo se encuentra a un par de cuadras del templo mayor, de la
academia de San Carlos, o del Museo Cuevas.
El Centro histórico va caminando hacia nosotros, nos invade, nos rodea, es como
una mancha que intenta llevar las buenas formas un poco mas hacia el oriente,
hacia los territorios donde nace el sol, el nuevo sol, el quinto sol, pero ahí
nos resistimos, no nos gusta el cambio, nos gustan las cosas tal y como son,
lugar de comercio o de comerciantes, pero si te atreves, sobre todo si te
descuidas, puedes verte sorprendido, pero no somos necesariamente malas
personas, somos eso si gente de izquierda, ¿porqué lo digo?, por que ahí la
comunidad, la colonia, el barrio es lo mas importante, mas que cualquiera de
nuestras individualidades, ahí te la partes por defender a un vecino, y los
intereses de todos están muy por encima de los tuyos propios, aun y cuando no
nos quieran ver así desde fuera, son barrios peligrosos, son impenetrables, son
cuna del crimen, puede ser, no pagamos impuestos por que el Gobierno
prácticamente no hace nada por nosotros, pero de una década para acá hacemos lo
que podemos por que de alguna forma los gobiernos de izquierda han sido
impulsados en gran parte por nuestros esfuerzos.
¿Qué cuanto tenemos de existencia?, mas de 100 años dirían algunos, mas de 500
otros, La Lagunilla por ejemplo era uno de los lagos del Valle de México y
estaba ahí desde antes de la llegada de los conquistadores, Tepito, nada menos
que el ombligo del mundo (al menos eso he oído decir que significa su nombre)
algunos otros mencionan que su nombre significa el lugar del pequeño templo, me
gusta mas la primera denominación, Tepito el ombligo de México, México el
ombligo del mundo, por que no encontraran en ningún lugar a hombres y mujeres
con un sentimiento de nacionalismo mas profundo que los tepiteños, aquí
cualquiera puede encontrar absolutamente todo, todo se compra y se vende,
también se roba, pero también se regala, fue de aquí que salieron a inicios de
año camiones cargados de alimentos para nuestros queridos hermanos de la Sierra
Tarahumara, porque eso sí, la solidaridad de estos rumbos no la encontraras en
ninguna otra parte.
La Merced, al sureste es posiblemente el lugar de mas reciente aparición en
nuestra historia, nace del Convento Colonial de Nuestra Señora de la Merced para
convertirse en el mercado mas grande de la América Latina, imagínese usted, 4
hectáreas solo en su ala mayor, nueve mil comercios, con una ala menor de 3 mil
quinientos metros cuadrados, lástima que se este viendo sofocado por el comercio
ambulante que la envuelve y la ahorca, 3 mil vendedores ambulantes que son gente
de fuera, pero también los hijos y descendientes de aquellos que pusieron sus
negocios hace uno o dos siglos.
Me dirijo ahí y trato de olvidar lo que sucede, lo que nos sucede, trato de
olvidar lo que ocurrió en la víspera, otra vez el gran fraude, me trato de
olvidar del mitin de las 11, se que estaré ahí, pero ahora solo quiero comer
algo, no he comido no se en cuantos días, días de trabajo asolador, creí que el
resultado seria diferente.
Ni en mis sueños más guajiros pude imaginar las figuras de todos los personajes
de la izquierda unidos por una sola causa, la causa de México, por primera vez
en mi vida vi a nuestro líder acompañado de Cuauhtemoc Cárdenas de un lado y
Marcelo Ebrad del otro, los vi junto con la gente del Sindicato de
Electricistas, con los de Mexicana de Aviación, los vi junto con los de Atenco
que en el último mes se unieron con todo a la causa, los vi acompañados de las
viudas de los mineros de Pasta de Conchos de Coahuila, los vi junto a los padres
de los niños fallecidos en la guardería ABC de Hermosillo, los vi acompañados de
intelectuales como Lorenzo Meyer, Lidia Cacho, Jesusa Rodríguez, Elena
Poniatowska, y tantos y tantos mas. Y tantos otros que les apoyaron de lejos, el
mismo Carlos Fuentes, y, seguramente Carlos Monsivais y Carlos Montemayor les
siguieron desde algún lugar del universo en donde se encuentran hoy, apoyando la
causa, la utopía se había cumplido, la izquierda unida caminaba toda en apoyo y
en la búsqueda del cambio verdadero, era ahora o nunca, todo apuntaba que ahora
si no nos podrían jugar chueco.
Esos eran mis pensamientos mientras caminaba hacia el sur por Jesús Maria, las
banquetas ocupadas por los ambulantes que instalaban a uno y otro lado de la
acera sus mercancías en un lunes que anunciaba una venta reducida, recordé ver
desde mi departamento en el cuarto piso, las azoteas de esa parte de la ciudad
que bien podría considerarse como un cinturón de miseria, los arrabales, techos
de lamina que parecían armonizar con las mantas que ponían los comerciantes en
las calles, imágenes multicolores que habitaban ahí a unas cuantas cuadras del
centro histórico, donde por el poniente todo era lujo y edificios señoriales
remozados recientemente, ¡que contraste!.
Alguna vez escuché a alguien que me comentó que era lo mismo en todos lados, que
a espaldas de la quinta avenida de Nueva York estaba el Harlem, y a espaldas del
Museo del Cairo te encontrabas los arrabales mas tristes y sucios, contrastes
aquí y allá.
Así viajaban mis pensamientos cuando me topé con San Pablo y comencé a caminar
hacia el oriente, rumbo a la Merced, alejándome del zócalo, lo único que quería
es comer y donde mejor que en La Merced, lugar de los sabores y de los olores,
ahí podrías encontrar cualquier cosa, ahí se puede satisfacer el gusto mas
refinado, así como el mas sencillo, caminando, vi a las mujeres que salían a
ocupar su sitio ya a esas horas de la mañana para vender su cuerpo, la mayoría
de ellas no son de aquí, pensé, he platicado con alguna, son traídas por ese
gran negocio que se ha convertido en el segundo mas lucrativo del mundo después
del trafico de drogas, el de la trata de personas, me sorprendió verlas mas
jóvenes, muchas de ellas niñas que no tendrían más de 12 o 13 años, o es que me
estoy volviendo viejo, a algunas de ellas se les exigen una cuota diaria de
hasta 10 mil pesos, cuantos clientes tendrán que soportar para juntar aquello
que se les exige, y de no cumplir la cuota son maltratadas y vejadas, sus vidas
cortas corren riesgos inimaginables y no hay quien haga nada por ellas.
Trate de pensar quien era el candidato por aquella delegación, debo reconocer
que no lo recuerdo, la selección de esas candidaturas fue tan manipulada que
muchos, yo entre ellos, decidimos dejar nuestro voto en blanco en lo que se
refiere a delegados, diputados y senadores, consciente de las argucias que se
dan para elegir a los candidatos, lo que a mi, y a muchos interesaba era la
posibilidad de cambiar la punta de la pirámide para que de ahí comenzara a
desbordar hacia abajo un sistema minimamente democrático, pero todo había, al
menos hasta ese momento terminado mal.
Capitulo XI
(En algún lugar al oriente del centro histórico de la Ciudad de México)
Camino por San Pablo, hacia el oriente, ya veo el anillo de circunvalación, o
como le llaman ahora, el eje 1 oriente, cruzando está La Merced, ya puedo
olerla, siempre he pensado que su olor es a hierbas finas, a verduras y frutos.
Los malos olores desaparecen en forma instantánea, será por que siempre vengo
cuando tengo hambre, yo no soy de los que realizan por aquí sus compras pero eso
sí me conozco el lugar como la palma de mi mano, se donde venden los mejores
tacos, las mejores sopas, las mejores fritangas, son de diez a quince cuadras la
distancia a mi pequeño departamento, pero bien vale la pena. Me he olvidado por
un momento del desastre que me rodea, apenas son las 10 de la mañana, en que
otra parte del planeta, a plena luz del día, a la vista de todos puede uno ser
testigo del segundo negocio mas lucrativo del mundo, sólo después del tráfico de
drogas tan combatido, o debiéramos decir tan mal combatido por ese personaje
pequeño, y no solo por su baja estatura, que ocupó por seis años, la residencia
de Los Pinos.
Claro que me refiero a la trata de personas, y que lugar en el mundo puede uno
ver el uso y abuso del ser humano por el ser humano, vaya civilización que nos
hemos dado, bonito barrio bravo me digo para mis adentros, barrio bravo mis…
tanates, si hemos dejado que otros lo ocupen para negociar con el cuerpo humano,
y los dejamos pasar, y ellos entraron gustosos a sabiendas de que por estos
sitios no hay ley que valga, por que por aquí la policía solo viene a cobrar sus
dividendos, y lo hacen en forma tan discreta que ni nos damos cuenta, envían a
sus representantes vestidos de civil para cobrar su tajada, que es que para
dejarnos trabajar a gusto, si no tocan la piratería, menos éstos asuntos que ya
son asuntos serios, y así, ¡que viva México!, México, México ra ra ra…
Son los usos y costumbres que nos hemos dado, ¿desde hace cuanto?, no lo sé,
demasiado tiempo, la corrupción ha sido siempre nuestra bandera, y por difícil
que sea aceptarlo, se ha incrementado sexenio tras sexenio, tal parece que cada
nuevo presidente quiere duplicar en este aspecto lo hecho por el anterior, ¡no
me den, pónganme donde haya!, reza el refrán popular, es por eso que se hacen
pedazos entre sí, los miembros de nuestra “fina” clase política, para acceder a
un puesto que les permita vender lo poco que nos queda de patria, con el único
objetivo de enriquecerse, solo pensar en esto y me da coraje, y me da más coraje
con nosotros, la sociedad entera, que se los permitimos, por que se supone que
ellos son los malos y nosotros que… ¿los buenos?, no, no lo creo, agachones,
dejados, eso es lo que somos, y nosotros más que los demás que aseguramos al
mundo que por estos barrios no entran mas que los valientes, bonitos valientes
somos que hemos dejado pasar todas estas corruptelas.
Pienso en esto cuando se acercan a mi un par de niñas de no mas de 10 años
acompañadas por un niño de 8 que las sigue, me toman por la manga de mi saco y
me suplican con el llanto en los ojos, señor, llévenos a un cuarto, haga de
nosotros, lo que quiera, mi hermano va incluido en el trato, pero ayúdenos,
tenemos que ayudarle a mi madre a cubrir la cuota que le piden, todas las noches
vemos que la golpean por que le falto juntar mil o dos mil pesos, que mil para
el policía que 4 mil para el que la trajo, que otros mil para el cuarto que esta
reservado para ella, y si no cumple, la medio matan.
Busco en mi bolsa, saco un billete de 50 pesos y se lo entrego a esa niña con el
rostro pintarrajado, con una minifalda que deja ver unas piernas delgadas que
aun son de niña, no puedo ocultar un ataque de rabia que me envuelve y doy media
vuelta, esto no puede ser, no lo puedo permitir, la respuesta esta allá, atrás
de mi, esta en el Zócalo, tengo que hacer mi parte.
Regreso casi corriendo, me he olvidado del hambre, de la comida, de todo, habrá
que morirse en la raya, si nosotros no intentamos el cambio, ¿quien lo hará?,
¿las elites?, ¿la iglesia?, ¿quién?, ¿los que ya recibieron sus dosis de
despensas y algunos pesos a cambio de su voluntad y que en un par de meses
seguirán sufriendo hambre?, ¿hasta cuándo?, ¿hasta las siguientes elecciones?, a
buscar las migajas que se derramen de los manteles de la opulencia en que viven
unos cuantos, y entre ellos, la clase política, que lo único que buscan en la
vida es la manera de continuar unos años mas bajo el amparo del presupuesto, a
los que no les importa ser parte de un gobierno rico, que en realidad representa
a un pueblo pobre por la inequidad y mal reparto de la riqueza.
A un par de cuadras, tomo San Jerónimo buscando acortar la distancia hasta
llegar a Pino Suárez, camino hacia el norte, tomando dirección al Zócalo, la
circulación esta suspendida en esa zona, pero los cientos de seres humanos que
caminan hacia la misma dirección que yo, me hacen desesperarme, al llegar al
antiguo Hospital de Jesús, la multitud prácticamente se ha detenido, el Zócalo
esta lleno - me dicen - no puedo detenerme, me desvío por Mesones hasta llegar a
Correo Mayor y ahí nuevamente tomo hacia el norte, por fin llego a Corregidora y
doy vuelta de nuevo hacia el poniente hasta llegar a espaldas del Palacio
Nacional, ahí esta lleno de la gente que quiere escuchar alguna noticia que les
cambie, que nos cambie la vida, comienzo a desplazar gente como puedo, en ese
momento me viene a la memoria Angélica, debí haberla seguido, ya hace más de una
hora que se fue, seguramente tendrá un lugar privilegiado, me molestó tanto que
no me dijera ni siquiera adiós, ni siquiera se despidió, ni siquiera me dijo
ven, vamos a encontrarnos con un nuevo México, esto no puede ser otra cosa que
la revolución esperada, pero yo estaba tan molesto y tan decepcionado que no
quise escuchar lo que ella dijo a los que pusieron más atención a sus palabras,
no oí, no escuche, si es que me dijo algo, antes de irse.
Y finalmente en ese mar de seres humanos, no me fue difícil colocarme detrás de
una de esas señoras que no piden permiso para avanzar, cueste lo que cueste, ni
siquiera solicitan el respetuoso compermiso, simplemente avanzan y desplazan a
quien se les pone por delante, habría que colocarse detrás de ellas, y así lo
hago, pronto me encuentro a espaldas del tapanco principal colocado frente a
Palacio Nacional, la plaza esta llena, el ruido de cientos de miles de voces es
impactante, aun así se escucha la voz que dirige en ese momento el podium, creo
reconocer de quien se trata, es la voz de Jesusa Rodríguez, veo al sureste de la
plaza una pantalla gigante donde se ve esa figura fuerte, acompañada, como
tantas otras veces, de Elenita Poniatowska, siempre he pensado que esta mujer
acabaría con la escritora por su empuje, sus complexiones son tan distintas, y
sin embargo Elenita ha dado la batalla, nunca se ha doblegado, no se le despega,
o Jesusa no la deja despegarse, siempre juntas y siempre vigiladas y cuidadas de
cerca por la esposa de Jesusa con quien se casó entre los primeros matrimonios
que se realizaron de personas del mismo sexo, en esta Bendita y Progresista
Ciudad de México, Distrito Federal, de vivir Chava Flores habría amenizado la
fiesta, y les habría compuesto un alegre corrido.
No distingo mas personas, la pantalla gigante esta tan lejos, y yo tan cerca del
podio, a unos cuantos metros, pero a espaldas del mismo, Palacio Nacional esta
cerrado y no veo soldados ni policías cuidándolo, según entiendo están tratando
de detener las hordas que se lanzaron a Los Pinos, Jesusa anuncia el discurso
que se espera, el de José Narro, Rector de la UNAM, ella dice en el micrófono
con una voz que no ha dejado de oírse ya por tantos años, como olvidarnos que
esta aquí, desde aquello del desafuero, aun bajo Vicente Fox.
Como nada puedo ver, trato de concentrarme en el discurso, han querido
engañarnos nos dice, pero esta vez ya no se van a salir con la suya, los
resultados dados a conocer a las 11 de la noche por parte del IFE, los del PREP
que le daban una ventaja de casi 10 puntos al candidato del tricolor, son una
total y absoluta mentira, José Narro viene para acá, ya ha anunciado en la
televisión abierta que sus resultados, de una Institución imparcial y creíble
son total y absolutamente diferentes, en ellos se da una ventaja de casi 2
puntos porcentuales a nuestro candidato, esos resultados concuerdan con los
resultados de la alianza de la izquierda, pero no solo de ella, también con los
resultados del Partido Acción Nacional, partido que no ha querido decir esta
boca es mía, pero de donde han salido filtraciones que confirman los números de
la UNAM.
Señores y Señoras, el IFE es ya historia, la prueba más fehaciente de la
infiltración por los poderes fácticos de esa institución es la renuncia de uno
de los consejeros que no ha querido ser parte de este nuevo fraude, y por ahí se
dice que otros consejeros le seguirán, las televisoras, sobre todo Televisa que
impulsaron la mentira ahora callan, ya hace un par de horas dejaron la actitud
triunfalista de la mañana y se han encerrado a decidir que actitud tendrán ante
el rumbo que están tomando las cosas, alguno de sus otrora fieles peones ha
desertado, se trata de Víctor Trujillo, “Brozo”, quién en televisión abierta osó
confrontarse con López Doriga y con Carlos Loret de Mola y abandonó una mesa de
discusión, se le ha invitado para que este con todos nosotros aquí en el Zócalo,
a él como a tantos y tantos mas que saben que hay cosas que simplemente no se
pueden permitir, y esta es una de ellas.
El Zócalo, el Corazón de México esta ocupado no por partidos políticos, ni
siquiera por la izquierda, sino por ciudadanos sin partido, sin ideología que
quieren decir, ya basta, no volveremos a permitir ser engañados, tenemos
evidencia, vía Internet millones de mexicanos siguen lo que aquí sucede, y uno
de los elementos centrales los dará a conocer el Rector de la UNAM, José Narro,
quién en unos cuantos instantes estará aquí para anunciar a México y al Mundo la
verdad de lo que aconteció el día de ayer…
CAPITULO XII
Zócalo de la Ciudad de México.
Empujado por la multitud de gente que intentaba penetrar a la plancha del Zócalo
capitalino, fui moviéndome en forma involuntaria hacia la esquina nororiente,
movimiento que al final de cuentas me fue de utilidad por que más pronto de lo
que me hubiera imaginado, me encontré frente a una pantalla gigante localizada
en ese sitio, ahí a unos cuantos metros del lugar ya no había la presión de
gente que metros atrás seguía insistiendo entrar a la plaza ya saturada de seres
humanos, muchos de los cuales, según me comentan nunca salieron de ella desde la
víspera.
De mi sitio podía ver un lleno también en esa pequeña plaza al costado oriente
de la catedral en donde los danzantes en días normales son el deleite de los
extranjeros, donde se acercan muchos a recibir las tradicionales limpias de
pirul para sanar problemas físicos, anímicos, morales o existenciales, y donde
una multitud de vendedores ambulantes ofrecen las mercancías autóctonas de
joyas, ídolos, collares y tantas cosas más, haciendo pensar y diciendo que son
originalmente precolombinas, en este lugar puedes comprar desde un CD “pirata”,
hasta una muñeca o un libro también “pirata”, hoy, esos habitantes comunes de
estos lares, brillaban por su ausencia y su sitio está ocupado por gente que
intentaba caminar hacia el centro del mundo mexicano.
De las cuatro esquinas del zócalo capitalino, esta es la que mas disfruto, tal
vez sea porque aquí se confrontan las culturas que hace 5 siglos se encontraron
y se entremezclaron, en esta esquina muchas veces me he puesto a reflexionar
sobre la naturaleza propia del mexicano.
Me gusta caminar por esta esquina, entrar a los comercios a espaldas de la
Catedral, y qué decir de San Ildefonso, y las grandes muestras de arte que ahí
se presentan, me vienen a la mente dos impresionantes que he visitado en los
últimos tiempos, la muestra maravillosa de José Clemente Orozco, una
retrospectiva de su actividad plástica desde sus primeros cuadros hasta los
últimos, así como la obra plástica, no escultórica del gran pintor colombiano
Botero.
En eso se distraía mi mente, no obstante el ruido, en unos momentos insoportable
que emanaba de los grandes altavoces que estaban solo a unos metros de distancia
de donde me encontraba, así como los gritos de algarabía de la plaza repleta de
gente, no recuerdo haberla visto tan llena desde los tiempos del desafuero,
cuando también estuve aquí y en primera fila, ahora me había traído mas bien el
subconsciente rebelde y revolucionario que ha ocupado siempre mi alma, siempre
he sido reacio a cualquier tipo de autoridad, pero no como un anarquista vulgar,
o al menos eso quiero pensar de mí, sino como alguien que ve desmoronarse al
país, pues lo veo metafóricamente, como una muralla que se derrumba frente a
nuestros propios ojos sin que hagamos nada para detener esa situación, como una
casa propia que es banalizada y desmantelada por unos cuantos sin que nosotros,
los dueños, opongamos resistencia.
Estos pensamientos me devuelven a la realidad y me vuelvo a concentrar en los
discursos de Jesusa, la animadora vitalicia de estas enormes manifestaciones, la
que dice al público y anuncia una y otra vez que en unos momentos. que está por
llegar, el rector de Nuestra Máxima Casa de Estudios, la UNAM, José Narro, y que
va a presentar ahí de frente al público, trasmitido también por cadena nacional,
(fuera de las clásicas y monopólicas televisoras dueñas de los medios fácticos,
claro está), por una red de internet que la propia UNAM ha puesto al Servicio de
México, los resultados que se obtuvieron por parte de esa institución que como
lo he mencionado; es de las pocas que aun gozan de prestigio y sobre todo de
confiabilidad y credibilidad por parte de los ciudadanos tanto de derecha como
de centro y por supuesto de izquierda. Me recuerdan los presentes, un escenario
que jamás he visto, al menos no en persona, de aquellos que esperan ganar el
gran premio, el premio mayor y que revisan una y otra vez su número en espera
que sea el número que anuncien desde el micrófono, y que por fin cambie sus
vidas.
Me entretengo viendo en la pantalla a los personajes que se encuentran en la
plataforma, y aunque la multitud lo aclame una y otra vez, me dicen a quienes
les pregunto que nuestro candidato no está ahí pero que está en un búnker
cercano, aunque nadie sabe a ciencia cierta dónde, que él ha enviado el mensaje,
por que se trata de una reunión ya no solamente de la o las izquierdas, sino que
ha convocado a la ciudadanía toda, (esa es la convocatoria que se ha
multiplicado exponencialmente a través de diversas redes sociales), en donde se
trata que todos pidamos cuentas claras de la elección que apenas termina.
Nos informan también que el IFE en cadena nacional ha anunciado que en este
mismo día saldrá a dar un informe sobre lo que realmente ha acontecido y la
forma como intentaran enmendar el error que ya en forma oficial han reconocido,
gracias a la gran presión que sobre ellos metió el consejero que renunció
después de declarar como inaceptable las triquiñuelas realizadas por esa
institución.
Al diablo con las instituciones, no me respondo yo mismo, no ahora, habrá que
traerlas a cuentas, que nos expliquen, que nos aclaren, el por qué de las cosas,
ya no las pasadas, ya no sobre aquello que sucedió en el 88 y en el 2006 es
prácticamente imposible saber con certeza lo que pasó, pero ahora que el asunto
está fresco, ahí frente a nuestros ojos, ahora si tendrán que rendir las cuentas
que siempre tuvieron que rendir en el pasado, pero tantos y tantos intereses
creados lo impidieron, o… ¿fue que los dejamos hacer y pecamos – nosotros, la
ciudadanía toda - de omisión?.
Nunca más un México sin nosotros gritaban los maravillosos indígenas de este
país, fueron los únicos, o si se quiere los primeros en la historia reciente,
que hicieron valer su dignidad de seres humanos cuando se levantaron en armas en
el 94, aun antes, cuando organizaron su maravilloso movimiento en el sureste
mexicano, como dejar de admirar la gran obra de los Caracoles, verdaderos
islotes de democracia progresista dentro de nuestro país, comunidades en donde
lo que importa, es lo que a todos concierne, donde se pierden las
individualidades.
Pienso en eso y en tantas cosas, mientras intento descifrar los rostros de
quienes he visto al menos en los medios de comunicación, me llama la atención
ver hombro a hombro dos panistas de hueso colorado en la tarima, cierto es que
ambos se alejaron del propio partido a principios de año cuando comprobaron lo
que ya ellos sabían de antemano, el acercamiento de los usos y costumbres de su
partido con aquellos del PRI y de la clase política de todos los tiempos,
primero fue El diputado Manuel Clouthier, junior, que actualmente es candidato
de MORENA a una senaduría, después otro, que debería tener más la admiración de
las izquierdas, y de todo México, por su trabajo intenso en contra del duopolio
televisivo en donde ha sido satanizado, me refiero a Javier Corral, quien
primero resintió los arreglijos electorales de su partido que lo excluyeron de
participar en su tierra Chihuahua, y después tuvo que soportar el peso de ser
nombrado por nuestro candidato, a ocupar un lugar en el gabinete, que se anunció
hace ya meses, específicamente en la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes,
si él, que si bien siempre fue un defensor de las cosas justas, sobre todo en
eso de las comunicaciones, siempre defendió también las posturas doctrinarias
del PAN, pero su actitud abierta en defensa de los intereses de México, por
encima de los de su propio partido, le valieron la antipatía de Felipe Calderón
como antes la tuvo de Vicente Fox y de tantos otros que le criticaron y le
cuestionaron.
Cuando nuestro candidato lo nombra y al hacerlo le reconoce su labor en el campo
de las comunicaciones, las élites y la oligocracia se le vinieron encima, el no
sabía que eso pasaría, él, quién además siempre fue crítico del candidato que
ahora lo postulaba, con la firme aclaración de que sería invitado y que
dependería de él, si aceptaba o no, pero que le reconocía su forma de
enfrentarse a la Ley Televisa conjuntamente con Manuel Bartlett quién por cierto
también fue candidato y ganó, pero este fue por la candidatura al senado, por el
Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, ambos dieron la lucha de frente a las
todopoderosas televisoras, y la ganaron, eso, todos, tendríamos que
reconocerlos. Después de febrero lo perdí de vista, fue castigado con el
silencio de los medios, y después según supe se acercó al candidato, y decidió
dar la lucha de este lado de la acera.
Al lado de Jesusa Rodríguez como siempre, Elena Poniatowska candidata a ocupar
dentro del gabinete del cambio, una secretaria de nueva creación, la de Cultura,
por arriba de Conaculta y Bellas Artes que tanto han demostrado, hasta el
cansancio, sus corruptelas internas, pero me llamó la atención ver a un lado de
ellas a Dennisse Dresser, crítica de lo mucho que debe ser criticado nuestro
candidato, pero leal y convencida de que el cambio debe darse, y a un lado de
ellas, Ofelia Medina, Lidia Cacho, acompañadas de Alejandra Barrales, todas
ellas, mujeres, de una enorme valía que en estos momentos estaban ahí para ser
testigos de la Historia.
CAPITULO XIV
Plancha del Zócalo capitalino
Se había anunciado la presencia de José Narro Rector de la UNAM para las 11 de
la mañana, eran ya las 12 y no aparecía, aunque ya Jesúsa Rodríguez había
anunciado en los micrófonos que ya estaba en el Zócalo y a punto de subir al
entarimado.
Yo estaba aturdido por el griterío, la música de bandas aquí y allá, los
informes que corrían de una persona a otra, del enfrentamiento entre las
guardias presidenciales que protegían el perímetro de los Pinos y un grupo cada
vez mayor de manifestantes que se calculaba por arriba de los 100 mil y que
pretendían llegar a las puertas del cuartel de Felipe Calderón los que exigían,
explicara, quién estaba detrás de las irregularidades que se estaban dando, por
decir lo menos, en el IFE, ya que todos sabemos que nunca (fuera del IFE de José
Woldenberg), ha sido una institución independiente como fue planeada, y que de
alguna forma sigue indicaciones de alguien desde los Pinos o lo que sería peor,
desde algún otro lugar relacionado con las élites del poder económico, que son
las que hoy por hoy realmente gobiernan y con ello deciden nuestros destinos.
En esto comienza a presentarse un movimiento irregular en la plataforma que
anuncia que el Dr. José Narro ahora sí ya ha llegado y está a punto de subir a
la tarima para expresarnos el punto de vista de la UNAM ante los
acontecimientos.
Le escuchó con atención saludar al público, que él mismo calcula entre uno y
medio y dos millones de personas. Él, (comienza diciendo), que quiere anunciar a
todo México que está actuando como representante de una Institución imparcial
que no tiene en absoluto ninguna preferencia por ninguno de los candidatos, y
que si aceptó informar desde esta plataforma, fue porque se le aseguró, que no
se trataba de manera alguna de una plataforma partidaria a favor de nadie, que
fue informado, que los ahí presentes eran ciudadanos Mexicanos, de izquierda en
su mayoría, pero al igual con otros colores de ideología, ciudadanía que había
sido informada de las enormes irregularidades del proceso electoral en la
víspera y que las actividades de la UNAM como observador electoral imparcial,
tendrían que darse a conocer y que este, era el foro adecuado para hacerlo.
También quiero informarles, siguió diciendo, que ante la falta de confiabilidad
de las autoridades electorales, por parte de la ciudadanía, hecho innegable que
se dio desde que los Institutos Políticos comenzaron a definir y disponer a
quienes ocuparían los puestos de consejeros electorales, algo completamente
irregular y que por tal originó toda clase de desconfianzas con toda razón fue
ahí por lo que un grupo importante al interior de la propia Universidad, decidió
desplegar en todo el país un sistema paralelo de recuperación de datos que
permitiera como una alternativa conocer los resultados de las elecciones, que
son un elemento central de la democracia de nuestro país.
Para ello aceptaron participar en forma voluntaria, aproximadamente 40 mil
miembros de la UNAM, así como de Universidades Públicas de las entidades
federativas, entre estudiantes y académicos, miembros de varias facultades, para
realizar un estudio minucioso del presente proceso electoral, se realizaron los
trámites correspondientes para recibir el nombramiento de observadores
electorales, por parte del IFE y de todas las instancias correspondientes, y se
solicitaron los permisos en la Secretaria de Gobernación así como se comunicó a
la ciudadanía a través de los medios de comunicación tanto impresos como
electrónicos el hecho de que la UNAM participaría en forma activa en el presente
proceso electoral. Pues se debe remarcar que la UNAM, prácticamente a través de
toda la historia de nuestro país, aun antes de que este país se consolidara como
una república independiente, la Universidad era conocida como La Real y
Pontificia Universidad de México, y su reconocimiento era innegable pues no solo
fue la primera en ser fundada en este continente sino que en los últimos 100
años después de ser refundada por Justo Sierra, esta Nuestra Querida y Dignísima
Universidad ha dado al pueblo Mexicano a la gran mayoría de sus dirigentes, sus
intelectuales, incluso sus gobernantes, (aunque la mayoría de ellos, después se
iban a echar a perder al irse a hacer estudios de postgrado a Universidades
extranjeras que los volvieron tecnócratas), pero por sobre todos ellos, La
Universidad dio una Ciudadanía Enterada, en su gran mayoría imparcial y LAICA,
(término que pongo en mayúsculas por el énfasis que Narro puso en esta
particular palabra), cuyo principal objetivo es y ha sido crear el bien de
México y de todos los mexicanos.
Por todo esto, La UNAM realizó un esfuerzo que fue titánico, y los que en él
participaron lo hicieron en forma total y absolutamente voluntaria, para abarcar
la gran extensión que constituye nuestra república, organizamos por zonas a
aquellos estudiantes que estudian en los diferentes campus de nuestra
universidad, así como también realizamos convenios con diferentes universidades
públicas en los diferentes estados, en donde se consiguieron voluntarios para la
realización de esta monumental tarea, con ellos, y con la asesoría de un grupo
de expertos en matemáticas, estadísticas, leyes electorales, quienes estuvieron
visitando cada uno de los estados, logramos cubrir el 92% de las casillas a lo
ancho y largo del país, y con todo no se cubrió la totalidad del territorio
mexicano, sin embargo y a pesar de ello, se realizaron análisis estadísticos
confiables en nuestro centro de computo que es el más grande de América Latina,
en donde obtuvimos los datos que comenzaron a ser analizados el día de ayer por
la tarde.
Habíamos anunciado que la UNAM saldría a dar un informe de resultados previos,
solamente después de que lo hiciera el IFE, siendo responsables y respetuosos
con las instituciones, es decir que a media noche haríamos público, nuestros
resultados preliminares, pero desde dos horas antes constatamos que se trataba
de una pelea reñida entre dos candidatos en donde la diferencia era de
aproximadamente un punto porcentual lo que no nos permitiría salir con un
resultado claro.
Sin embargo cuando el IFE dio a conocer el PREP en donde ellos hablaban de una
diferencia de casi 10 puntos porcentuales entre el primero y el segundo lugar
fue cuando vimos una diferencia abismal entre sus resultados y los nuestros, y
en estas condiciones decidimos salir a los medios a decir no solo nuestra
verdad, sino La Verdad, sustentada con todo el análisis minucioso con el que
seguimos esta votación, sobre todo cuando uno de los Consejeros Electorales
renunció al IFE por estar en desacuerdo con los resultados que fueron dados a
conocer por esta institución apenas el día de ayer por la noche.
Yo – seguía diciendo José Narro - como representante y autoridad de la máxima
casa de estudios, me reuní el día de hoy por la mañana con los consejeros
universitarios, quienes me dieron la autorización de difundir los datos que
recabamos el día de ayer, y ponerlos a disposición de quien quiera revisarlos en
la forma más trasparente posible, todos nuestros datos así como la metodología
que utilizamos esta a la disposición no sólo de quién quiera acceder a ella,
aquí en nuestro país, sino en todo el mundo a través de nuestra página de
internet.
Estamos en la mejor disposición – seguía diciendo – de confrontar los datos con
el mismo IFE, o con cualquier partido político o cualquier organización que así
lo requiera, nuestro grupo interdisciplinario está en la mejor disposición de
confrontar nuestra información con quien sea necesario, y en estos momentos, así
como en las últimas dos semanas, y en las que vienen por delante seguiremos
corroborando con todo cuidado todos nuestros datos, para dar una información
confiable a la ciudadanía.
Por el momento no solo podemos afirmar que se trató de una elección muy
competida, pero con la evidencia que tenemos, tenemos que afirmar una ventaja de
casi un punto porcentual y medio a favor del candidato de la izquierda.
En ese momento se desató la algarabía ya que como era de esperarse, la mayoría
de la gente que llenaba la plaza del zócalo eran, es decir somos partidarios del
candidato de las izquierdas, comenzó a organizarse un coro multitudinario de
seres humanos que decían a una sola voz, “defenderemos nuestro triunfo,
defenderemos nuestro triunfo”, el ruido de la multitud era insoportable, José
Narro entendió que no había más que decir, Jesusa Rodríguez se mostraba atónita
ante lo que ahí pasaba, y no atinaba a hilvanar un discurso congruente aunque lo
intentaba una y otra vez acercando el micrófono a la boca, solo se le pudo
escuchar un “compañeros” para después explotar en llanto, las multitudes se
estaban saliendo de control, había antecedentes de choques fuertes entre
aquellos que querían llegar a los pinos y las guardias presidenciales, a unas
cuantas cuadras de los pinos, a las afueras del Auditorio Nacional cientos de
miles escuchaban lo dicho por el Rector José Narro por una pantalla gigante
implementada en el área. Según entendí la gente comenzaba a reunirse también en
montones en el Ángel de la Independencia, como si se hubiera ganado un
campeonato mundial, pronto se detuvo toda la circulación en Reforma,
evidentemente desde algún lugar Marcelo Ebrad, convencido del triunfo, o cuando
menos de las incongruencias de la información del IFE, había promovido un gran
operativo para buscar que las cosas no se salieran del cauce, sobre todo para
evitar la violencia que de alguna forma ya se había iniciado en Los Pinos, mas
tarde supimos que él mismo se traslado al lugar para calmar a aquellos que
manifestaban su odio frente a todo lo que estaba sucediendo, los que se sienten
como parte del “stablishment.”
Sentí una repentina curiosidad por saber qué opinaba el duopolio de los medios,
Televisa y/o Televisión Azteca al respecto, ¿cómo saberlo?, ¿qué pensaban los
partidos políticos?, sabía que el IFE había ya salido a los medios a comentar
que había habido un error en el PREP, y que pronto saldrían ¿cuándo? a dar más
información sobre los datos acumulados, estaban a todas luces contra la pared,
el mismo Felipe Calderón se escondía en los Pinos y no decía esta boca es mía,
una crisis de dimensiones inimaginables se había desencadenado, y ¿nuestro
líder? ¿porqué no salía?, seguramente ni el mismo creía lo que estaba pasando.
CAPÍTULO XV
TRANSICIÓN O TRAICIÓN A LA DEMOCRACIA
En el Zócalo capitalino
No obstante el ruido de los cientos de miles, tal vez millones que llenan el
Zócalo, el de las bocinas que se encuentran a unos metros de donde estoy parado,
de la alegría que parece derramarse desde la tarima a todos y cada uno de los
que ahí se encuentran después de haber escuchado las palabras de José Narro
rector de la universidad, parece que me he quedado sordo, tal vez; demasiado
ruido a provocado que mi cerebro deje de percibir los sonidos y las imágenes de
lo que me rodea, tal vez se ha saturado mi capacidad perceptiva o simplemente me
he encerrado en mi mismo después de todo lo que he oído y visto en las últimas
horas, en los últimos días, en los últimos meses, en los últimos tiempos.
Por alguna razón no puedo compartir el entusiasmo de aquellos que me rodean y me
asfixian, comienzo a sentir algo de claustrofobia combinada con agorafobia, no
me siento bien, me resisto a pensar que algo positivo pueda pasar en este país
que al parecer ha olvidado la dignidad, intento moverme a contracorriente de
todos aquellos que aun creen poder ocupar un sitio mejor en la plancha de ésta
plaza ancestral, centro del país, ombligo del mundo. Alguien a quien no
reconozco ha tomado el micrófono y comienza a dar un discurso que yo ya no
escucho, se han cerrado mis oídos, todo lo que quiero es salir del lugar,
respirar aire, al menos un poco menos viciado, porque en esta zona de la capital
decir aire fresco seria un sinsentido, me siento más sofocado y empujo sin
consideración a todo aquel que se me pone enfrente, avanzo con lentitud pero con
decisión, busco llegar a la calle que bordea a Palacio Nacional por el norte,
finalmente la alcanzo, pero para mi decepción esta también abarrotada de gente
que camina en sentido contrario al mío, en la primera esquina doy vuelta hacia
el norte a mi barrio Tepito y camino lentamente, tal parece – pienso – que me
pasa lo que le sucede según he escuchado a aquellos que están al final de la
vida y que su vida entera les pasa frente a la memoria, en cuestión de segundos,
así yo comienzo a recordar mil y una cosas, como viví aquí mismo el 88 y la
desidia – según mi opinión – de Cuauhtémoc Cárdenas para exigir una revisión
profunda de la elección, aquí viví el 2006 con todo lo que pasó antes, con la
experiencia del desafuero, y lo que paso después, con el maravilloso plantón de
Reforma, la solidaridad entre los que ahí estuvimos no tiene comparación a nada
de lo que yo haya experimentado en toda mi vida.
Eran momentos en que la energía no disminuía, siempre había algo que hacer, algo
que intentar, algo se lograría tarde que temprano, ahora tal parece que he
envejecido, ya no lo pienso igual no obstante lo que está pasando en mi entorno,
siempre he sido un pesimista, pero en algún lugar leí que los pesimistas son
progresistas y con ellos se construye el mundo, los optimistas son más bien
pasivos y conservadores, quien sabe, solo que ahora me siento más pesimista que
nunca, me resisto a pensar que este México Nuestro pueda despertar realmente
algún día, y que el despertar sea de tal magnitud que realmente lleve a cambios.
Tal parece que me he rendido.
Se ha hablado tanto del 68 y de esas muertes de seres inocentes, con toda la
cauda de la guerra sucia que le siguió en los 70, se constituyeron como el
inicio de un proceso de transición a la democracia que hoy en día, 40 años
después no se ve por ningún lado.
Me siento agotado, y un poco perdido, y también, porque no aceptarlo, un poco
decepcionado, no puedo entender, nunca pude, a los grandes intelectuales, si
aquéllos que yo admiro tanto, Carlos Fuentes, como vivir esta vida sin leer
Artemio Cruz, o la Ciudad más trasparente, o que decir de Héctor Aguilar Camín
con su maravillosa novela del Olor a la madera, y tantos y tantos otros,
afirmando una y otra vez que todos los candidatos eran pequeños, eran malos.
Lo que yo nunca entendí es que ellos, los intelectuales, quienes mejor tendrían
que conocer al país, la circunstancia en la que vivimos etc., se volvieron
voceros del sinsentido, nunca entendí que pusieran a los 3 contendientes reales
en una misma canasta, lo entiendo de Luis Pazos, de Sergio Sarmiento, o de los
seudointelectuales orgánicos de Televisa como Silva Herzog Márquez, o de
Federico Reyes Heroles y acompañantes, porque ellos, actúan por un interés
determinado, pero de los otros, no, no puedo comprender.
Porque; se volvió una verdad universalmente aceptada por propios y enemigos que
nuestro candidato en principio es una persona Honesta, y que busca solamente el
bien para México, que tiene sus defectos como todos los tenemos, indudable, pero
las corruptelas no son uno de estos defectos, que estuvo rodeado de personas de
cuestionable moral, tampoco nos queda duda, pero que se separó de ellos
definitivamente como el caso Bejarano y no volvió a integrarlos en su círculo
cercano, esta es también una realidad que no puede ponerse en duda.
Fue el primero que realizó y aterrizó una propuesta, mientras los demás solo
armaron una campaña de cientos de toneladas de spots que no decían nada y que
solo aturdían a la ciudadanía, y esta propuesta fue realizada no por él
solamente sino por un grupo de expertos e intelectuales, estos si verdaderos
intelectuales que buscaban, como él, como muchos otros, un cambio real para
nuestro país.
Mientras uno de los candidatos se rodeaba de personajes con una larga historia
de corruptelas y apego a los usos y costumbres de la clase política – toda –
otros se rodeaba de jóvenes inexpertos que llegaron a esa campaña con el único
merito de haber sido amigos, o en su caso ser amigos de Felipe Calderón, al que
me niego nombrar como presidente, y que por este merito fueron colocados en
algún lugar destacado del gabinete o de los puestos principales donde
demostraron, como todo el gobierno que ya termina - gracias a Dios - su
ineficacia y que desperdiciaron la bonanza petrolera (Vicente Fox y amigos), y
los elevados precios del petróleo (Felipe Calderón y amigos), para hundir a este
noble país en los niveles más bajos de su historia en todos absolutamente todos
los rubros importantes.
En cambio nuestro candidato propuso en forma abierta un gabinete de gente proba,
con una enorme experiencia en sus ramos, impecables en su actuar y su desempeño,
ninguno de ellos – como sus contrapartes – con la mínima cola que les pisen.
Y aun así estos personajes – ¿a cuenta de que o de quien? - se atrevieron a
decir una y otra vez que todos los candidatos eran igual de malos -, que tan
malo el pinto, como el colorado, que no había a quien irle, que habría que
anular el voto, tal vez, y esto es lo que pienso, que ellos también ven
demasiada televisión, y de alguna forma fueron también influenciados por las
campañas sucias que comenzaron ya hace mas de 10 años y que sin duda surtieron
el efecto deseado.
Haz fama y échate a dormir.
Como olvidar las campañas sucias de “un peligro para México” y quien si no
felipe – así con minúsculas - resultó junto con Fox y el Partido Acción
Nacional, ser en su conjunto el verdadero peligro para Nuestro México, con sus
manos limpias de suciedad, con su tendencia a la mitomanía en la que se ha
regodeado en los últimos años, con su para vivir mejor - y claro vivieron mejor,
pero solo él y sus más cercanos, y claro también crecieron como en la
multiplicación de los panes, las grandes fortunas de aquéllos que no pagan
impuestos, de aquéllos que buscan el control del país para seguirlo exprimiendo,
sobre todo de aquellos que se han convertido en los, desgraciadamente para
Nuestro Pueblo, los grandes educadores, las televisoras.
Como es que todo cambia para que nada cambie, como es que vivimos el
gatopardismo por que no encuentro la diferencia entre los hacendados del siglo
XIX que impedían que los campesinos se educaran porque así podrían ser más y
mejor manipulados y no protestarían de nada y ante nadie “se me reventó el
barzón y sigue la mula andando”, o cuando la Iglesia – la jerarquía católica -
en el siglo XVIII poseedora de más de la mitad de los bienes de la nación a
quienes no convenía que se educaran las clases bajas, porque así se volverían
contestatarias y cuestionadoras de lo establecido.
De esta misma forma las Televisoras se han vuelto las manipuladoras de las
conciencias, enajenando el alma de una gran mayoría de los mexicanos y
construyendo estrellas de personas vacías para a través de ellas conservar su
dominio sobre los bienes del país y seguir lucrando con ellos.
Pero… sigo preguntando, que personas como Carlos Fuentes Enrique Krause, o
Aguilar Camín les sigan el juego es algo que difícilmente puedo entender y mucho
menos aceptar.
Sin pensar en otra cosa, con mi mente llena de pensamientos que se tropezaban
unos con otros, llegué a mi humilde departamento, subí por las escaleras, entre
en esos cuartos que cada vez me parecían más vacios y mas detestables, y me tire
en mi cama aun sin el mas mínimo arreglo, y quise dormir, olvidarme de todo.
CAPITULO XVI
TRANSICIÓN O TRAICIÓN A LA DEMOCRACIA
En un departamento de una vecindad de Tepito….
Ahí estaba, tirado en la cama bocabajo tratando de no pensar en nada, era
inútil, las ideas de los sucesos me daban vuelta y vuelta, no podía dejar de
pensar, sentía además un vacio en el estómago, recordé que no llegue a La Merced
a comer algo, pues como regresé a la plancha del zócalo, todo lo que mi estomago
traía eran dos tazas de café y un pedazo de bísquet de los chinos, y en casa no
había absolutamente nada, de cualquier forma era más mi incapacidad para
levantarme que el hambre, hubiera comprado cualquier cosa en la tienda de la
esquina, hubiera…
Mi pensamiento pesimista me inundaba todo, no podía imaginar que algo bueno
pudiera pasar en este país de agachados –como nos describió Rius hace tanto
tiempo– mi esperanza era el que se hubiera alcanzado un triunfo al menos por una
diferencia de un 5% para que así fuera irreversible, pero no, sucedió lo que en
el -88 y lo del 2006, reloaded- y con todo y los conteos de la UNAM, y la
indignación de millones, sabía que las élites se encargarían de silenciar y de
acomodar las cosas para que todo siguiera igual, “México, México, ra ra ra”.
¿Cambiara nuestro país?, yo siempre lo he dudado, aunque esto no había
demeritado mis esfuerzos personales para impulsar cualquier tipo de cambio, mi
pesimismo sufrió una derrota –por fortuna– a inicios del año cuando una
estudiante de la Facultad Libre de Derecho, en compañía de un profesor suyo
logró un amparo que forzó a una mujer panista por allá del norte, en Nuevo León,
en el municipio de Guadalupe, de donde era Presidente Municipal, (puesto al que
renunció como a tantos otros para saltar como vil chapulín a competir por una
senaduría), pues bien, la acción de estos dos personajes -espero desinteresada-
de maestro y alumna, la forzó a regresar a su puesto, a cumplir con el mandato
que le dio la ciudadanía y el que ella buscó, para demostrar luego que para ella
era solo un trampolín para brincar y llegar hacía donde premeditadamente tenía
planeado, la senaduría.
Estos son, lo recordaba en este momento, las pequeñas cosas que hacen la
diferencia, que dan los grandes resultados, por que la acción de ésta estudiante
provocó un revuelo y claro, dejo sentada las bases dentro de la jurisprudencia
para que los chapulinazos, que tanto ofenden a la sociedad pasen a ser en un
futuro cercano –al menos eso esperamos–, ya, historia del pasado.
Es este el tipo de iniciativas que realmente puede cambiar a un país, pensaba, y
me preguntaba cómo es que un movimiento de oposición como el nuestro no había
logrado cambios substanciales, como este relatado, contando con el apoyo de
millones a lo largo y a lo ancho del país.
Como es que puede pasar casi desapercibido un movimiento, cuyo lema inicial era
aquel de “LA ESPERANZA” que muchos hemos venido perdiendo a través de estas
décadas nefastas por las que hemos atravesando, después se habló de que; ”POR EL
BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES”, y sin embargo los pobres siguen
incrementándose en número, (se dice que han aumentado en un 20%, es decir, más
de 20 millones de ciudadanos, que antes eran etiquetados como clase media baja,
ahora vienen a engrosar a aquellos denominados como pobreza en todas sus
acepciones, mientras que 12 millones de mexicanos han ya ocupado el sitio de lo
que conocemos como pobreza extrema, en algo tan fundamental y necesario como el
alimento, pobreza alimentaria, es decir, aquellos que no tienen ni siquiera los
recursos básicos y no solo para alimentarse).
El lema volvió a cambiar, pero no la Esencia del movimiento, ahora se puso el
énfasis en “LA RECUPERACION DE LOS VALORES”, pero insisto, aunque ahora se haya
difundido esta que es la propuesta central del movimiento al que pertenecemos,
la realidad es que hace ya casi 20 años, desde la primera vez que escuché a
quién lidera el movimiento, ya le oía decir que el centro del actuar político,
era el de los valores, los cuáles deben cimentar y alimentar y de hecho así lo
hace por su parte Él, a un movimiento como el nuestro.
Después vino lo de una “REPUBLICA AMOROSA”, lo cual a mí al menos me pareció
extraordinariamente cursi, en un principio, pero después reflexioné y es un
mensaje -que siento- desgraciadamente por cómo se vive en este país, confundió a
muchos pues costaba trabajo entenderlo como tal, pero no era nada más que lo
mismo, es decir; que la pérdida de valores culturales, morales y espirituales en
una sociedad enferma es lo que ha traído como consecuencia la pérdida de
oportunidades de todo tipo, de empleo, estudio y otros satisfactores, y no puede
darse el renacimiento de nuestro país si no se recuperan estos valores que
pueden ser sustentados en el Amor a la familia y en la familia, al prójimo, a la
naturaleza y a México que es a final de cuentas la conjunción de todo lo
anterior.
Nuestro movimiento ha hablado también de “LA FELICIDAD”, que finalmente implica
un estado de BIENESTAR para Todos, bienestar en cuanto a la alimentación, la
salud, el empleo, etc., todos ellos Derechos Constitucionales y que se
convierten campaña tras campaña en promesas engañosas, olvidadas, la gente ha
olvidado, –pensaba en mi interior–, que el estado de bienestar material no es ni
con mucho, suficiente, una sociedad que ha perdido los valores esenciales, y que
busca solo lograr lo material y muchas veces lo hace –si es que lo logra– a
expensas, o pisoteando a los que le rodean, y esto no necesariamente lleva a la
felicidad real verdadera, podrá ser pero ficticia, un triunfo a toda costa en el
terreno de lo material conduce a una vida vacía, deshumanizada, pero de ninguna
manera a la felicidad plena y en Plenitud.
Yo siempre entendí nuestra propuesta como la búsqueda de un equilibrio entre lo
material y lo espiritual, solo este equilibrio entre esta dualidad nos puede
llevar, -insisto- a la Felicidad y Plenitud.
También he entendido –recordaba con una profunda tristeza– que uno de los
valores centrales, indispensables para una convivencia armónica dentro de una
sociedad, es el de la honestidad, y este es el valor más difícil de encontrar
dentro de nuestra clase política, el actuar deshonestamente por lograr “algo”,
que solo es un satisfactor “personal”, siempre repercute en que eso que buscamos
lograr, vaya en demérito en primer lugar, de Nosotros mismos y Nuestra
Encomienda o hacia el Cargo que ejercemos, también en el de nuestros semejantes
y ello lleva a la pérdida de la equidad y conduce a la corrupción que reina en
nuestro entorno.
Olvidémonos de las grandes reformas estructurales que proponen con bombo y
platillo las élites y la clase política, mientras no regresemos a la Esencia que
es precisamente ésta, la recuperación de los Verdaderos Valores, Valores que sin
lugar a dudas, son “INTERCAMBIABLES”, la honestidad, el combate a la corrupción,
y tantos tumores que aquejan a Nuestra Sociedad y que en lugar de extirparlos,
crecen como un cáncer endémico, no caminaremos a ningún lado, esto siempre lo he
entendido, y así debemos entenderlo Todos, aún cuando parece que mucha gente se
le dificulta entenderlo, tal vez y solo tal vez es que no se ha sabido comunicar
en nuestro discurso todo como parte de la propuesta de nuestra llamada,
“República Amorosa”.
No me den, solo pónganme donde haya.
Quien no tranza no avanza.
No puede quedar duda, que entre más honesto es un país, si se es menos corrupto,
baja la inequidad y por ende, se incrementan los niveles de bienestar, pero no,
–hemos tal parece, perdido el rumbo, no vemos la importancia de inculcar este
valor en particular a nuestros hijos, y, en un entorno como el nuestro, con una
clase política corrupta, con una cúpula empresarial corrupta, hemos sido
educados en la necesidad de dejar este valor de lado, como única alternativa
para progresar dentro de la individualidad, y por si esto fuera poco, la
televisión, -la que se ha convertido en la gran educadora, de niños y adultos–,
enseña que el único triunfo posible es el logro de las cosas materiales por
encima de cualquier otro valor.
Que mas podríamos esperar cuando en estos dos últimos sexenios, hemos descendido
más de 37 lugares en la lista de países corruptos -lugar 100 de 186 naciones
contrastando con Nueva Zelandia, Dinamarca, Finlandia o Suecia que son los
países menos corruptos- y donde hemos visto un incremento importante en cuanto a
la desigualdad de nuestra sociedad, mediciones realizadas por organismos
internacionales que contrastan con las mentiras de todos los días de Felipe
Calderón y sus secuaces.
Un servidor público honesto no tendría por qué tener privilegios, ni mucho menos
sueldos estratosféricos, cuántas veces hemos escuchado la frase de “NO SE PUEDE
TENER GOBERNANTES RICOS EN UN PUEBLO POBRE esto es deshonesto en principio, pero
vemos a los consejeros electorales, diputados, regidores etc., Incrementando su
sueldo una y otra vez sin tocarse el corazón, y con tantos conciudadanos en la
más profunda de las pobrezas.
¿Cuando dejamos de ser un pueblo de personas honestas?, ¿cuando dejamos de
inculcar a nuestros hijos estos valores esenciales?, ¿quién nos despojo de la
Esperanza y nos quito la felicidad en nuestro presente y el futuro?, ¿cómo
podemos soportar que un funcionario se de la gran vida en restaurantes de lujo?
–a los que jamás irían si tuvieran que pagar esas comidas de su propia bolsa–
mientras existen 20 millones de mexicanos muriendo de hambre.
Nunca se podrá lograr un Gobierno con Austeridad Republicana –único camino para
intentar iniciar un cambio real–, sin el Valor de la Honestidad dentro de la
clase política que lo encabeza.
De esto se trata el elemento central de nuestra propuesta, la Recuperación de la
Honestidad como uno de los valores éticos, es decir de los valores morales, de
lo que está bien y lo que está mal, para ponerlo en términos más simples, es
acabar de una vez y para Siempre con los inaceptables privilegios de la clase
política, solo con estos recursos de la que habla nuestra propuesta -cuando sean
recuperados– puede contribuirse con el desarrollo y el bienestar del pueblo.
Pensando en todo esto, daba vueltas en mi cama sin poder conciliar el sueño,
quisiera poner mi mente en blanco, que todo se oscureciera y dormirme durante
todo el tiempo que pudiera y olvidarme de todos y de todo, pero no podía, los
pensamientos acudían espontáneamente sin que pudiera hacer algo para evitarlo,
el calor de julio es sofocante, sobre todo en mi pequeño cuarto cuyas ventanas
dan al oriente y el sol pego toda la mañana, estoy sudando y tengo sed, me paro
a tomar algo de agua y vuelvo acostarme, que puedo hacer para huir de mi
realidad, muy poco, demasiado poco
CAPITULO XVII
En una vecindad de Tepíto…..
Ahí seguía, recostado en mi cama, dormitaba por periodos cortos de tiempo y
volvía a despertar, lo sé porque podía recordar algunas cosas que soñaba,
imágenes deshilvanadas, voces poco audibles, personajes públicos que convivían
conmigo aunque jamás me hubiera acercado a ellos, todo esto en forma borrosa
pasaba frente a mi mente, o a mi imaginación sin que pudiera entender su
significado, y así despertaba, cambiaba de posición y volvía a dormitar, una y
otra vez, no sé cuánto tiempo estuve así, no lo sé porque de pronto la luz que
había entrado por mi ventana se había se había ausentado, había comenzado a
obscurecer y a llover a cantaros como suele suceder en el centro de la ciudad de
México en estas temporadas.
Sentía adolorido el cuerpo y un vacio en el estómago, pero el dolor principal,
el verdadero hueco y vacio lo sentía en el alma, fue hasta entonces que me di
cuenta que la melancolía me invadía todo, que estaba deprimido, que no
encontraba sentido alguno en levantarme, no obstante que los hechos indicaban
que algo bueno podía pasar. Me resistía a creerlo, algo bueno pudo pasar hace 6
años me contestaba, hoy nada bueno puede suceder, entonces podríamos, debíamos
haber triunfado en forma holgada, y no hubiera habido forma que desconocieran
nuestro triunfo, ahora, si las instituciones, si el IFE aseguraba que habíamos
salido derrotados, aunque la UNAM dijera lo contrario, nada bueno podríamos
esperar, existen tantos intereses……, y eso, eso, no lo podemos ignorar.
No podía sacar de mi cabeza las banderas que le presentamos a la sociedad, esas
banderas que a algunos les parecieron cursis, y a otros demasiado cristianas, en
un país laico. Recuerdo como muchos se sorprendieron cuando en campaña se habló
de la frase, “hambre y sed de justicia” ¿que no es esto; por más que sean
palabras de la biblia, uno de los elementos centrales de nuestro movimiento de
izquierda? ¿Que lo que buscamos, no es otra cosa que la Justicia Social?, de
esto, fue poco lo que se logró con la Revolución Mexicana, después de Lázaro
Cárdenas, todo fue retórica… y nada más: ¿Cómo puede existir un mexicano a quien
no se le parta el alma al ver tanta pobreza?, ¿cómo es que no nos entristecen
los contrastes de los anillos de miseria alrededor de las grandes ciudades, y
los privilegios de la clase política?, ¿cómo es que crece y crece la pobreza en
un país como el nuestro con tanta riqueza natural. Es cierto que nos han
saqueado siempre….. Primero, los españoles con la gran cantidad de plata y otros
metales que fueron a dar a la Península, aunque realmente terminaron en
Inglaterra. Después, el saqueo de un sinfín de riquezas naturales, materia
prima, incluyendo el petróleo que ha sido usado para cubrir las necesidades de
nuestro país, perdonando y evitando de esta manera, que los grandes empresarios
paguen los impuestos a los que están obligados, y como resultado de esta
omisión, han amasado sus enormes fortunas. Y ahora, nos vuelven a saquear las
compañías canadienses que se llevan nuestros minerales pagando hasta 5
miserables pesos por hectárea y concesionando ya a estas alturas hasta un 25%
del territorio nacional.
Como ignorar que en los últimos 5 sexenios, de la época neoliberal, la inequidad
en nuestro país se ha incrementado exponencialmente, como ignorar que del millón
de empleos que se necesitan año por año no se ha cubierto ni la mitad, como
dejar del lado que 7 de cada 10 empleos creados son eventuales y que en su gran
mayoría los sueldos se ubican por debajo de los 3 salarios mínimos.
Justicia Social es lo que necesitamos, como ignorar cifras como estas que me
vienen a la memoria.
“En el más reciente reporte del Centro de Análisis Multidisciplinario de la
Facultad de Economía de la UNAM se sostiene que con un salario mínimo de hace 29
años, alcanzaba para comprar 51 kilos de tortillas, o 250 piezas de pan blanco,
o 12 kilos de frijol bayo; y ahora, sólo alcanza para adquirir cinco kilos de
tortilla o 25 piezas de pan blanco o tres kilos de frijol”.
Como ignorar que es la pobreza y la falta de oportunidades, el origen del odio
la violencia y el resentimiento, y que ello, es la causa central de la
inseguridad que nos rodea, y que es; combatiendo La Pobreza no con medidas
coercitivas, punitivas y autoritarias como se va a resolver, ya que no se puede
combatir la violencia con violencia, solo el bien resuelve el mal, por cursi que
esto parezca.
Nuestra bandera fue siempre que la paz y la tranquilidad solo pueden ser fruto
de la justicia, de la justicia social y por ello nuestra señera propuesta, que
muchos no quisieron escuchar.
“La solución de fondo, la más eficaz y la más humana, pasa por enfrentar el
desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores y por
incorporar a los jóvenes al trabajo y al estudio”
La moral y los valores en el centro del actuar social, incluyendo todos los
valores tanto los individuales como los colectivos, y aun así “la colectividad
por encima de la individualidad”, los intereses de toda la comunidad, por encima
de los intereses propios, solo de esta forma, se podrá transformar México.
Solo a través del amor se logra la felicidad, haciendo el bien, por cursi que
parezca, la felicidad no es un ente abstracto, está ahí, en la constitución de
diferentes países:
“Desde 1776, en la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, se
propone como uno de sus objetivos "fomentar la felicidad", "a fin de formar una
unión más perfecta". En el artículo primero de la Constitución francesa de 1793
se menciona que "el fin de la sociedad es la felicidad común". Asimismo, en
nuestra Constitución de Apatzingán de 1814, se estableció el derecho del pueblo,
a la felicidad”.
Esto nada tiene que ver con religión alguna, como lo dijo Alfonso Reyes en su
cartilla moral:"el bien no sólo es obligatorio para el creyente, sino para todos
los hombres en general. El bien no sólo se funda en una recompensa que el
religioso espera recibir en el cielo. Se funda también en razones que sabemos
bien, pertenecen a este mundo".
Para entenderlo bastaría con voltear a las comunidades indígenas del sureste
mexicano, ahí está la respuesta, en personas con vocación de servicio, su
rectitud y el amor a sus semejantes, y esa es su mayor recompensa en la tierra,
no esperar y pensar en el más allá, aquí en la tierra, solo siendo bueno, se es
dichoso, debe estar claro en nuestro actuar cotidiano, la felicidad no se logra
acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia,
con nosotros mismos y con el prójimo.
Lo material y los placeres momentáneos nos dan una pseudofelicidad transitoria,
y; “no tienen llenadero” siempre buscan incrementarse, creando así un sin fin de
vicios, y con ellos corrupción, lo que indiscutiblemente nos lleva al malestar
físico, mental y a la infelicidad. José Martí decía que el auto limitarnos, la
doma de uno mismo, forja la personalidad, embellece la vida y da felicidad,
según Alfonso Reyes, son seis preceptos básicos los que forman parte del "código
del bien": “el respeto a nuestra persona en cuerpo y alma; el respeto a la
familia; el respeto a la sociedad humana en general, y a la sociedad en
particular; el respeto a la patria; el respeto a la especie humana; y el respeto
a la naturaleza que nos rodea”, mientras que Tolstoi afirma, que la felicidad
consiste en: “el poder gozar del cielo, del sol, del aire puro, de toda la
naturaleza; el trabajo que nos gusta y que hemos elegido libremente; la armonía
familiar; la comunión libre y afectuosa con todos los hombres; la salud, y la
muerte sin enfermedad”.
Claro que hay otros preceptos que deben ser exaltados y difundidos: “el apego a
la verdad, la honestidad, la justicia, la austeridad, la ternura, el cariño, la
no violencia, la libertad, la dignidad, la igualdad, la fraternidad y la
verdadera legalidad”. También deben incluirse valores y derechos de nuestro
tiempo, como: “la no discriminación, la diversidad, la pluralidad y el derecho a
la libre manifestación de las ideas”.
Esto fue, y nada más, lo que se propuso, lo que se difundió casa por casa,
muchos no nos entendieron, y esto no es otra cosa que un código moral, una
constitución ética como único dique para bloquear la corrupción política y moral
que nos están hundiendo como sociedad. Establecer las bases para una convivencia
futura sustentada en el amor y en hacer el bien para alcanzar la verdadera
felicidad.
Creo que yo mismo me aturdí con este discurso del que hable tanto y a tantos,
debo reconocer que muchos de los que me recibían, me recibían, con una mirada de
asombro y de extrañeza, como si fuera un profeta loco de largas barbas que
anunciaba el fin del mundo, era algo que no habían escuchado, cuando menos no
recientemente, o al menos no fuera de la iglesia, pocos lograban entender lo que
intentamos trasmitirles, no les interesa, han sido bombardeados con las mentiras
que los Políticos en general dicen en unos cuantos segundos, estaban, como estoy
yo hartos, tan hartos que difícilmente pueden encontrar en DONDE ESTA LA VERDAD
dentro de toda la inmoralidad que les rodea y que nos impide avanzar como país,
por mi que se vayan al diablo, que el país se vaya al diablo, que todo siga
igual, corrupción e impunidad, nada espero ya de este mundo, de este país. Me
sorprende haberle hecho el juego, este país no tiene salvación, no mientras las
élites intenten mantenerlo como está y seguirlo exprimiendo hasta el fin de los
tiempos.
Desesperado y triste me incorporo, no encuentro el control remoto, por lo que
enciendo el televisor directamente y me encuentro con la imagen de Felipe
Calderón, cambio de canal, por que ver a este señor me provoca nausea, solo
habla para decir mentiras, pero, en todos los canales abiertos esta su imagen,
no me queda otra que escucharlo, al principio no entiendo su discurso que acaba
ya -por fin- afortunadamente de terminar, el comentarista interviene y dice en
voz alta, este ha sido el anuncio del ejecutivo, quién conjuntamente con el IFE
de anular el proceso electoral, debido a las enormes irregularidades y a la
comprobación de grandes cantidades de recursos que ingresaron ilegalmente a las
campañas sobre todo a una de ellas.
Esas palabras me dejan pasmado, me producen un vértigo que me obliga a volverme
a sentar, ¿quién si no el mismo Calderón, será el único beneficiado con esta
decisión?, ¿convocar a nuevas elecciones?, de donde emanaran o se obtendrán los
recursos?…. no quiero pensar más, mi mente se ha embotado.
CAPITULO XVIII
Vasconcelos en 1928, Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, Andrés Manuel López Obrador en
el 2006 y ahora, en el 2012 nuevamente un fraude que lejos de solucionarse con
un conteo de votos como la UNAM lo propuso, se pretende anular la elección.
Pensemos – solo por un momento – como hubiera cambiado México si estos
candidatos, que triunfaron – como muestra la evidencia – hubieran accedido al
poder, México seria definitivamente diferente y claro mejor, pero a la izquierda
siempre se le ha cerrado el paso, ¿volverán a hacerlo en el 2012?, ¿anularan la
elección? ¿El pueblo se los permitirá?
Y… ¿Que podríamos decir de nuestro personaje?, ahí lo tenemos, en un triste
rincón de una vecindad de Tepito a la que él llama “su departamento”, es casi un
cuarto redondo con un pequeño baño sin regadera, para darse un baño tiene que
acceder a uno comunitario que cada área, cada piso de esa vecindad tiene, el
calentador común para calentar el agua usa cartuchos de madera molida que venden
ahí cerca por 10 pesos, en ocasiones con periódico viejo puede nuestro personaje
medio calentar el agua para un rápido regaderazo, y, tiene además que encontrar
el tiempo en que no haya espera.
Es… o fue – como negarlo – un entusiasta de su ideología, siempre se identificó
con la izquierda, pero ¿con cuál izquierda? con la real solía decir, con aquella
que no es la que encontramos dentro de los partidos políticos. Fue por ello que
cuando nació MORENA, él se alineo plenamente con el Movimiento de Regeneración
Nacional colocado al margen de la lastimosa y corrupta, por no decir podrida
vida partidaria que tanto le había decepcionado.
Pensó que por ahí se encontraba la solución y ya hace varios años puso su vida
en este esfuerzo comunitario que se repetía en todos los rincones de la
república, fue nombrado jefe de sección y su tarea era todas las tardes, al
salir de su trabajo, recorrer su área de puerta en puerta, platicando con quien
se lo permitiera, viviendo en ocasiones el peligro de tocar en la puerta
equivocada, porque en Tepito nunca se sabe…
Toda su vida ha sido un idealista… hasta ahora que parece que se ha abandonado y
que no puede más, lo ha invadido la melancolía, aquella melancolía que destruye
desde adentro, una melancolía que paraliza, me recuerda tanto al Quijote, pero;
en El Quijote, la melancolía era lo que le permitía seguir su camino, buscar una
estrella, encontrar y bajarla costara lo que costara, los enemigos habían sido
para él como para nuestro personaje solo accidentes en el camino, las derrotas
solo alimentaban su espíritu y le daban fuerza para seguir adelante en la
búsqueda de su ideal, así nuestro amigo de Tepito buscaba un ideal colectivo,
una utopía que creía algún día seria realizable.
Un caballero mas – de los que no hay muchos – que van derramando sus tristes
figuras pero que en el fondo de su ser muestran ideales entusiastas que están
seguros de lograr y por los que dan la vida.
Solo que como en El Quijote se encontró con el Caballero de los Espejos, y ahí
terminó su historia, al menos la real, la verdadera, despertó del mundo
imaginario que perseguía y que le daba sentido a su vida, a otro mundo ese si un
mundo real en el que no valía la pena seguir tratando, y al despertar, ya no
existe el caballero de la mancha, sino solo un Alonso Quijano regresa a morir
cuerdo a su domicilio. De nueva cuenta el triunfo de la razón sobre el corazón,
y el idealista es derrotado por aquellos espejos que le forzaron a ver la
realidad, de la misma forma que nuestro personaje ve en los espejos que le
rodean la realidad de un país que no tiene futuro, un país en donde las luchas
deben declararse siempre perdidas, un país en donde la gran mayoría vende su
voto por una despensa, un bulto de cemento o un par de láminas, o ya en la
jornada, por un billete de 100 de 200 o de 500 pesos.
Como puedes competir contra un pueblo que ha perdido la dignidad, y estamos
hablando de las clases más necesitadas que constituyen en este país más de un
60% de la población, cuando por otro lado tenemos a una clase media y media
alta, conservadora en esencia, que creen lo que les dice la televisión, que no
distinguen entre Lula, Hugo Chávez o los hermanos Castro de Cuba, todos ellos –
piensan - son una sarta de comunistas que se comen vivos a los niños sin
quitarles siquiera la cascara, todos ellos y quienes dentro de este país les
siguen; solo buscan quitarles la propiedad privada que les ha costado toda la
vida conseguir, no pueden olvidar cuando la mansión del Dr. Zhivago fue ocupada
después de la revolución rusa por múltiples familias por órdenes superiores,
esto en nuestro país no puede ocurrir, habrá que hacerse nuevas ilusiones,
aquellas que nos vienen cada 6 años, y pensar que ahora sí, los candidatos de la
derecha, azules o tricolores, ahora si; harán bien las cosas, pueden robar,
pueden violentar la, ley y la constitución, pero si hacen algo bien, que importa
lo demás, que negocien con el narco con tal que se acabe la violencia, son
ellos, sobre todo los azules los bien vistos por la Iglesia, nuestra siempre
protectora, la Santa Iglesia Católica, ellos los que si aprecian la vida y no
atentan contra ella.
Si el Quijote no pudo nada más que verse en los espejos de la realidad y darse
cuenta que no era más que Alonso Quijano, nuestro personaje no pudo verse en el
espejo de la realidad de este país que lastimosamente se hunde día a día dentro
del fango de la corrupción y la impunidad, un país en que una mentira dicha mil
veces –en spots televisivos– se convierte en una realidad, aunque la verdadera
realidad, aquella que nos rodea nos diga todo lo contrario, porque al verse en
los espejos de la realidad, se dio al final de cuentas que vivía en una
esquizofrenia de dos mundos que no tenían la posibilidad de ser uno solo, y al
tener un pie en el mundo real y uno en el ideal, esta dicotomía le metió en la
más profunda de las locuras melancólicas.
En un país en donde las élites informadas, solo juegan, en su gran mayoría, a
conservar sus privilegios sin importar que la nave de gran calado se hunda
irremediablemente, donde no pueden visualizar que esos privilegios
necesariamente tendrán que agotarse con el agotamiento de un país que no parece
tener futuro, y que de eso, todos somos culpables. ¿Cómo es que no pudieron ver
la clara diferencia entre las propuestas de uno y otro lado?, ¿Cómo es que no
pudieron percatarse de las personas que rodeaban a los candidatos de las
derechas y aquéllos que rodeaban al candidato de la izquierda? Y… aun así se
dejaron llevar con la bandera de todos son iguales, ¡NO!; era claro que no todos
eran iguales.
Y así, al caballero de los espejos, “la vida real” a nuestro humilde personaje,
lo forzaron a ver la realidad, verse en ella, ver que la utopía en la que había
creído en las últimas décadas no era nada más que eso, una utopía irrealizable
en un país como el nuestro, rico en esencia pero con una ciudadanía manipulable
y manipulada con la que difícilmente podremos cambiar, y esa realidad que
nuestro personaje vio en los espejos, le regresó a un mundo que no modificará
sus usos y costumbres, y una melancolía positiva e idealista se convirtió de un
momento a otro en una negativa y realista en la que no es fácil sobrevivir.
Si Alonso Quijano, no hubiera dejado de ser El Caballero de la Mancha, Don
Quijote, tal vez seguiría cabalgando y el mundo sería diferente, pero tuvo que
perder su última batalla y morir despierto, a una realidad que no es la que él
quería, como nuestro personaje, como todos los mexicanos que estamos muriendo
bajo una realidad que no es la que debiera ser, pero es; al final de cuentas, un
poco o un mucho, responsabilidad de todos… solo que no queremos asumir nuestra
culpa.
Su melancolía, que debiera ser la nuestra, la de todos, es parecida también a la
de otro de los grandes personajes literarios del siglo de oro, me refiero a
Hamlet Príncipe de Dinamarca, quien como El Quijote no pudo soportar la realidad
de la podredumbre que le rodeaba en el propio seno familiar, y fue a refugiarse
en el remanso de la locura, en el mundo de la estulticia más confortable aunque
irreal, más vivible, menos doloroso que una realidad en donde su madre había
sido, como nuestra ciudadanía, manipulada por el hermano del Rey, asesino de su
propio hermano, por intereses muy personales, por su ambición de poder, así en
nuestro país la democracia ha sido virtualmente asesinada en manos si no de un
hermano ambicioso en busca del poder, si por una elite que se aferra al poder
que ha despojado a quién realmente tiene derecho a ocuparlo, para exprimir lo
que queda de este reino llamado México, así nuestro personaje se envuelve bajo
el manto de la locura para que su realidad, su verdad, sea soportable, y solo al
final de su vida decide regresar al mundo de los cuerdos y ahí le invade la más
terrible de las melancolías terminando muerto, como todos aquellos que le
rodeaban y que usurparon su trono.
Así han usurpado el trono de todos los Mexicanos, así unos cuantos, 30 familias,
algunas empresas oligopólicas entre otros, se han hecho del poder, lo han
usurpado y se aprovechan de ese poder, y aquellos que como nuestro personaje se
han levantado para que el poder, la soberanía regrese a quien pertenece, son
nuevamente derrotados, y; la realidad hace que estos idealistas terminen sumidos
en la melancolía y en la locura, al ver la imposibilidad de la tarea, y se
hunden en la más profunda de las tristezas que se ve coronada, desde la más
profunda de las locuras, con la pregunta existencial sobre el Ser o el no Ser.
El Príncipe de Dinamarca, - Hamlet - Alonso Quijano - El Quijote - y nuestro
personaje del barrio de Tepito, terminan su historia siendo conscientes de la
realidad que les rodea, una realidad que los aplasta y al final de cuentas los
destruye, una realidad que no es vivible, hicieron todo lo posible, y un poco
hasta lo imposible para cambiarla, pero no lo lograron, sus fuerzas fueron
limitadas y terminan sucumbiendo bajo el peso de un mundo manipulado por unos
cuantos, ¿cómo podríamos culparlos?.
EPÍLOGO
La lengua es, sin discusión alguna, la forma, el cuerpo y el envoltorio del
pensamiento, y, por decirlo de algún modo, la palabra última y definitiva de la
evolución orgánica.
De donde se deduce que, cuanto más ricos sean los materiales y las formas que
adquiero para expresar mi pensamiento, más feliz seré en la vida, más precisas y
comprensibles serán mis razones tanto para mí mismo como para los demás, podré
decirme más rápidamente a mí mismo lo que quiero decir, lo expresaré con mayor
profundidad y con mayor profundidad también comprenderé lo que quería decir. Mi
Espíritu será más fuerte y más sereno y, por supuesto, será más inteligible. Ni
que decir tiene, que cuanto más rico, flexible y variado sea nuestro
conocimiento de la lengua en que hemos decidido pensar, más facilidad, variedad
y riqueza habrá, en la Expresión de Nuestro Propio Pensamiento, siendo esto algo
así como una retroalimentación constante la cual va de ida y regresa
inevitablemente, para así darme la posibilidad de poder nuevamente regresar a
los demás lo que me ha sido conferido.
Dostoievski, fragmento de Diario de un escritor.
jjreyes52@yahoo.com.mx
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