Dr. José de Jesús Reyes Ruiz
PARA DOCUMENTAR MI PESIMISMO


MASOQUISMO
 

En fechas recientes, escuchamos a uno de los candidatos presidenciales el del Movimiento Progresista, el candidato de las izquierdas, afirmar que los mexicanos que votaran por el PRI, o por el PAN, y al hacerlo le den el triunfo a la continuidad, era porque sin duda son masoquistas, no hay otra forma de explicar el seguir votando por estos partidos que han provocado -los dos conjuntamente- la debacle que vive este país.

Esto me llevó a reflexionar sobre el tema, y considero que el término de masoquista no es del todo el correcto, considero, que en este terreno, –y en muchos otros–, el mexicano es más bien un “valemadrista”, es decir le vale absolutamente todo lo que pasa a su alrededor, aunque esta inactividad o debiéramos decir mas bien esta pasividad le ocasiones consecuencias directas serias, tarde que temprano.

Nuestros compatriotas –muchos de ellos, pues no podemos generalizar– les vale si queda uno u otro candidato, “todos son iguales” -es lo que piensan para sí, es la historia que se han ganado, y a pulso pues nuestra clase política, si, todos son iguales, me voy con el que me dé más en el momento, con el que me regale una o varias despensas, bultos de cemento, láminas etc., pero sobre todo con aquel que me entregue un billete, de 500 pesos mínimamente- el día en que vaya a votar, ya que ese billete me permitirá una o dos borracheras, o me permitirá alimentar a mi familia al menos por unos días, después…, después, Dios dirá.

Lo mismo me da pintarme de verde, azul, rojo o blanco, qué más da, si todo, absolutamente todo, seguirá igual, y en nuestra mentalidad catastrofista no podemos informarnos o no queremos y con ello darnos cuenta de que el poder adquisitivo ha caído en un 75% solamente en los últimos 25 años, cada día las cosas están peor, cada día todo cuesta más, si antes comíamos tortillas y frijoles, ahora hasta estos dos alimentos se han vuelto ya también inaccesibles para muchos, y aquello de que “somos arquitectos de nuestro propio destino”, no nos dice absolutamente nada.

Ahora bien, de esto a que disfrutemos los mexicanos con la pesadilla que estamos viviendo y de la que somos total y absolutamente responsables, existe una enorme diferencia entre ser masoquista o no, masoquista sería que degustáramos y saboreáramos este destino predeterminado -¿por quién o por qué?-, y que gozáramos el que cada día somos más pobres, cada día es más difícil conseguir empleo, y cada día que pasa el dinero nos alcanza para menos.

Como digo no es masoquismo, sino como dije es “valemadrismo” porque no hacemos nada que cambie nuestra realidad y se nos hace fácil pensar que lo que sucede es responsabilidad de alguien más, de la Divina Providencia tal vez, o de la suerte, o bien que la señora de la casa ya no es tan bien administrada como lo era antes.

Oye Bartola, hay te dejo estos dos pesos…

Y no se diga si somos de un gremio determinado, y al tronar los dedos de alguien (algún lidercillo de pacotilla) nos subimos a los camiones y tomamos las pancartas sin saber lo que dicen y nos manifestamos bloqueando alguna calle, ya que de regreso del barullo, tendremos algún dinero para subsistir y tal vez la promesa de que algún día, pronto ¿cuándo?, quién sabe, nos darán un terrenito donde también algún día podamos construir un cuartito propio.

O bien nos pegamos a la televisión… como para olvidarnos de todo y nos ponemos a ver las telenovelas de la temporada, una tras otra, mientras los maridos caminan por las cantinas a comprar un trago o a ver quien les invita uno.

Pero eso sí, que nadie nos quite nuestro sagrado derecho de sentarnos las horas frente a la pantalla idiotizante para ver lo que nos ofrecen las denigrantes 2 cadenas televisivas que desgraciadamente deciden lo que debemos ver, ya sea como se pelean por un hombre dos o más mujeres y eso nos entretiene, el uso de la violencia, programas dirigidos por mujeres que ni siquiera son originarias de este país.

El sentarnos frente al televisor nos hace olvidarnos de los problemas y es por esto que somos “valemadristas”, por Dios, pues como me ponen a escoger entre ver un debate que ni siquiera voy a entender, frente a ver un partido de futbol por malo que este partido sea, no hay ni punto de comparación, preferimos una actividad lúdica, que me deje algo de gusto, algo que disfrute, que eso otro que no me interesa, porque catastrofistas como somos sabemos que nada de lo que hagamos cambiara las cosas, y así vivimos el momento, y ya mañana nuevamente… Dios dirá.

“A que le tiras cuando sueñas mexicano….. y así…..mañana si me caso, pos… mañana te lo doy, mañana si te pago…”

Ahora, el que existan personajes que utilizan toda esta realidad de la idiosincrasia del mexicano, eso es ya otra cuestión, lo hay ahora y lo ha habido siempre, recordemos que en la época colonial los grupos oligárquicos, principalmente la Iglesia, en conjunto con los hacendados, preferían evitar que la educación llegara a las clases bajas por que si esta les llegaba, los haría menos manejables. Nada ha cambiado, los grupos de interés a los que hacemos referencia siguen intocables y utilizan todas las mañanas todo lo que encuentran a su alcance y en su poder para mantener a la población tranquila, pasiva en extremo y al mismo tiempo cooperadora, conformista, indiferente a los problemas que les aquejan, para que acepte su fatal destino, el de que cada día haya más pobres y los pobres sean día a día más pobres, mientras los que están en el poder y manejan el país, sean día a día más ricos, es el designio divino y como estar en contra de la voluntad de Dios.

Porqué como entonces entender, que en Francia de 40 millones de votantes 30 millones hayan visto el Debate entre sus dos candidatos Sarkosy y Hollande (un 75%), mientras que en México de 80 millones de votantes solo 4 millones de votantes (un 5%) en el mejor de los casos haya estado al pendiente de lo que decían “esos chinches” políticos, dicho de una manera despectiva, sin pensar ni remotamente que un Debate así influirá en nuestro voto y con ello en la decisión que tomemos el primero de julio, y con ello en el Destino de Nuestro País, México, y mientras ese 5% de interesados en la contienda, que en muchas ocasiones constituyen el voto duro tanto de uno como de otro candidato, probablemente estábamos más bien interesados en ver, más que la victoria del propio; la derrota por un traspié del contendiente.

Al pueblo pan y circo, y como no se le puede dar pan –es en estos días muy caro– pues habrá que darles circo, darles espectáculo, o es que alguien en sus cinco sentidos puede negar que lo del partido de Futbol entre Morelia y la Universidad de Nuevo León, no fuera algo total y absolutamente arreglado por las televisoras para disminuir la audiencia del debate, porque estudiosos en el tema han analizado este punto y han asegurado que de no haber habido el futbol a la misma hora del Debate del domingo por la noche, la audiencia del debate se hubiera incrementado de un 5% a un 20% de los votantes, y la historia sería de compromiso ciudadano, con un atisbo de esperanza para que las cosas sean diferentes y empiecen verdaderamente a cambiar.

En los Estados Unidos, la NFL organización que maneja miles de millones de dólares, decidió con 6 meses de anticipación cambiar su programación de los juegos de futbol americano en la víspera del proceso electoral por la presencia de los debates.

A quien puede extrañar la actitud de personajes como “El Patán” Salinas Pliego (como lo describe Guadalupe Loaeza), burlándose de la ciudadanía y de nuestra incipiente pseudodemocracia al retarnos a todos a “quien quiera ver el futbol que vea Televisión Azteca, y quien quiera ver el debate que vea un canal secundario en Televisa, yo mañana les confirmo el rating de cada uno de estos dos eventos”

En qué país se le permite a alguien expresarse de esta manera, por mucho menos que eso; en cualquier nación primermundista lo hubieran metido a la cárcel o lo hubieran proscrito, pero que podemos esperar de nuestras instituciones, lo menos que pudieran haber hecho es exigir que el debate pasara por cadena nacional, y no tan sólo eso, a los barones del dinero y del poder no se les puede levantar la voz, la solicitud humilde del Consejero del IFE fue de una súplica para que pasaran el debate por los canales que dominan las 2 televisoras, a lo que evidentemente no se preocuparon ni siquiera en responderle.

Que más se puede esperar de un país surrealista como el nuestro, considero que la conclusión que podemos sacar de todo esto es el de la sensación de impotencia del mexicano, la única certeza que guardamos en nuestro subconsciente es la imposibilidad de que podamos cambiar el estatus quo, el orden de las cosas, nuestra pequeñez frente al desastre en el que vivimos, la clara sensación que nuestro destino no está en nuestras manos sino en las de la oligocracia, a la que no podemos cambiar y siendo así las cosas, mejor es, el divertirse o desviar nuestra atención a algo que nos sirva como un distractor de la terrible realidad que nos rodea y que somos incapaces de modificar.

Vivimos una pirámide social en donde la cúspide decide nuestro destino, en donde la base es mera observadora pasiva de un futuro que le es ajeno, y en donde existe un nivel medio de gente informada que no deja de representar una minoría que se sabe también impotente e incapaz de ser la palanca de los grandes cambios, es decir somos testigos de un destino fatal que no podemos cambiar, lo mejor será, hoy y siempre, para el mexicano promedio tristemente, observar un partido mediocre de futbol en un estadio que ni siquiera se lleno, ¿pues como podría llenarse un domingo en la noche?, en un horario de por si irregular pero aún así será mucho mejor ver, distraerse, que informarse, que escuchar y ver lo que nos dicen los que pretenden gobernar a México y con ello definir el futuro próximo y gran parte, sino es que todo, nuestro destino y el de Nuestro País.

TRANSICIÓN O TRAICIÓN A LA DEMOCRACIA
Capítulos I a XVIII
Una novela en entregas semanales (Prólogo)

PARA DOCUMENTAR MI PESIMISMO…
Y el de los demás

No se me espanten, mis estimados lectores, si es que alguno existe por ahí. Ustedes sabrán mejor que nadie, que no soy más que un improvisado, como diría el refrán popular, no soy más que un escribidor, término que me aplico a mí mismo, aunque no exista en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, y que no significa otra cosa que un aprendiz de escritor. Algo así como un escritor empírico, naïf que tan solo intenta trasmitir el contenido de su pensamiento, y tal vez, más que otra cosa, ordenarlo e intentar un discurso que me permita, al fin de cuentas entenderme a mí mismo.

Con esta tarea en mente, y después de una década –espero no perdida – de estar escribiendo sobre lo que sucede en nuestro entorno, sobre todo de la cosa pública que nos afecta a todos, hemos –diría la hormiga – o más bien he decidido cambiar un poco el rumbo e intentar – no sé si podré lograrlo – escribir una novela en entregas semanales, que al final pueda ser integrada en un algo que funcione como tal, para el bien mío más que el de cualquier otra persona.

Seguiré un poco los caminos que iniciara a principios de año, mi hija en este mismo terreno, sólo que a ella la tomó, no tanto como sorpresa, su maestría con todas las responsabilidades que ello implica, y tuvo que dedicarse de tiempo completo a esa tarea que había dejado pendiente. No me queda duda de que algún día, pronto ella retomara ese interesante relato en dos tiempos totalmente diferentes y con personajes muy similares entre si separados por el tiempo – siempre relativo – que da una generación de distancia, es decir un cuarto de siglo.

Yo por mi parte, trataré de narrar una historia de un futuro posible, un poco de ciencia ficción sobre las cosas por venir en la idea de que los grandes físicos del siglo XX han determinado, no con cierta arrogancia, que existen vidas, tiempos y mundos paralelos que se dan hasta el infinito, como una especie de dimensiones alternas de cosas que pudieron ser… pero que al final de cuentas no fueron, o lo fueron sólo en partes, pero que bien pudieran haber sido.

Los físicos nos hablan de dimensiones alternas que no pueden tocarse entre sí, mundos y vidas que se distancian entre sí y que al final de cuentas nos llevan a historias diametralmente opuestas, sólo por la acción de algo o de alguien terminamos en escenarios total y absolutamente diferentes. Qué hubiera pasado, por ejemplo, si Cárdenas hubiera decidido dar, en 1988, la lucha por defender una elección que él sabía había ganado, qué hubiera sucedido en nuestro país si se hubiera aceptado en el 2006 el voto por voto, casilla por casilla que se aceptó, al menos en Morelia, y a solicitud de la hermana de Calderón, un recuento que no cambio los resultados a favor del PRI, partido que no cuestionó la solicitud porque sabía que había ganado a buena ley – bueno esto es mucho que decir, “el PRI ha ganado a buena ley” – pero quien nada debe, nada teme, porque Felipe si temió, y de pasada nos… perjudicó a todos los mexicanos.

Pero eso es ya otra historia, lo que se intenta aquí es la narración de lo que pudiera suceder en nuestro futuro en el corto plazo, de un destino que seguramente será diferente al que usted y yo viviremos en los años por venir, un destino y una circunstancia que se quedarán en una dimensión a la que ni usted ni yo tendremos acceso pero que al final de cuentas…

Pudiera haber sido… y no fue…


CAPITULO I

Ya suena con todo la mañana, y yo no he podido conciliar el sueño tal parece que tengo días recostado en esta sucia y vieja cama, y si hago las cuentas, no son más que un par de horas desde que me recosté. He dejado la ventana abierta por que hace calor, no tanto como en marzo o en abril, pero yo siento más calor que entonces, las lluvias normales en estos tiempos se han retrasado, la sequía que sólo hace un año devastó el norte del país, parece ser más prolongada y más severa en este 2012. ¿Qué le hemos hecho a Dios para sufrir todos estos desastres? Parece que se desquita contra nosotros, contra todos los mexicanos y no, no tenemos la paciencia del Santo y anciano Job, pero poco o nada podemos hacer al respecto.

Debo confesar que los dos últimos meses de mi vida fueron intensos. Más aún que lo que vivimos en el 2006, porque entonces teníamos el triunfo en la palma de la mano, ahora no, había que trabajar arduamente y lo hicimos, y todo para qué, para que las cosas volvieran a presentarse como siempre.

No puedo dormir, pero me da miedo prender el televisor, además, no encuentro por ningún lado el control remoto, me doy de nuevo otra voltereta y me cobijo con una sábana gastada y sucia, cuánto tengo de no lavarla, de no bajarla a lavar en la lavandería de la planta baja, qué tan difícil es hacerlo. No me importa, ya nada me importa, no quiero ni siquiera abrir los ojos, pero la luz que se filtra por la ventana, cubierta tan sólo por cortinas de épocas ancestrales, roídas y casi trasparentes, no me permite dormir, y dormir es todo lo que espero ya de la vida, es al final de cuentas mi forma de huir, pero no se me permite, estoy atrapado, la vida me da vueltas alrededor.

Me siento al aborde de la cama, qué caso tiene seguir ahí, pensando lo que no puede ser, lo que no pudo ser, volteo a mi alrededor y todo es desorden, y en este desorden no encuentro el maldito control, me levanto y prendo con la mano el televisor, está en el canal que me es prohibido mirar, prohibido por mí mismo, por mis creencias casi dogmáticas, y tengo que verlo porque no veo como cambiar de canal, es al final de cuentas la televisión abierta, la única al alcance de mi bolsillo, me tiro de nuevo a la cama, boca abajo y sólo escucho como quien no quiere la cosa los comentarios, porcentajes aquí, porcentajes allá, qué estupidez.

Tengo una sensación de nausea en la boca del estómago, trato de recordar si comí algo pesado, y mi memoria me recuerda que tengo más de 24 horas sin probar alimento, fue un día intenso que se inició hace apenas 24 horas, de nueva cuenta, con la esperanza que las cosas serían diferentes, pero en México, en este país surrealista, las cosas no pueden, no deben ser diferentes.

De nuevo me incorporo, vivo a unas cuantas cuadras del Zócalo capitalino, en una buhardilla del quinto piso de una vecindad que aún no ha recibido el beneficio de la historia. Me asomo por la ventana y veo pasar a la gente destino a la Merced a su trabajo cotidiano, como si nada hubiera pasado, el ruido ya es ensordecedor, quisiera morirme, eso me permitiría un descanso que jamás he tenido, si mi jefe piensa que voy a presentarme en el trabajo, esta total y absolutamente equivocado, tal vez lo haga mañana, cuando la jaqueca física y emocional que me inunda pase a la historia.

Yo que ya imaginaba un México diferente, cómo fui a ser tan iluso, cómo ignorar lo que los dioses nos han deparado a través de nuestra historia, que cuarto sol ni que… ojala tengan razón las profecías mayas del sureste mexicano y todo se vaya al carajo este fin de año, para qué seguir vivos.

Escucho como a lo lejos la voz de ese comentarista joven que me provoca sentimientos encontrados, entre ira y nausea, rencor y pena rodeado de los conocidos intelectuales orgánicos, que hace algunas, sólo unas semanas eran, o parecían ser panistas recalcitrantes y ahora festejan las virtudes de nuestra democracia.

Ahí está Loret de Mola, - al diablo quien se lo crea - asegurando que se trató de una jornada impecable, veo a Leo Zuckerman y recuerdo haber visto en algún lado que es descendiente de la migración Judía Española a la que Lázaro Cárdenas abrió las puertas, pienso dentro de mí que sus ascendientes republicanos derrotados de la guerra civil española estarán revolcándose en sus tumbas – o debiéramos decir en sus fosas comunes en algún lugar perdido de la España conservadora – al saber qué tipo de descendientes les dio la vida.

No hago mucho caso y me dirijo al refrigerador buscando algo de líquido, tengo la boca seca, si quisiera hablar, no me escucharía ni yo mismo, grité todo lo que me tocaba gritar en la víspera, ya hasta la voz me ha abandonado. Mi refrigerador está vacío, no he podido, en las últimas semanas, ni siquiera comprar algo que alimente mi cuerpo, el cuerpo solamente, ya que mi espíritu me abandonó con la noticia, con los resultados que nadie esperaba. Cómo nos pudieron engañar de nuevo, qué somos tan entupidos ¿o qué? en fin pongo un poco de agua en la hornilla para calentar un té, me caerá bien, al menos eso espero. A lo lejos escucho a Jesús Silva Herzog Márquez y me imagino cuantos apellidos tendrán sus descendientes que a falta de títulos nobiliarios acumulan apellidos, son, al final de cuentas, unos soldados más al servicio de la Diosa, la televisora, que no el PRI, ni siquiera la nación, nación alguna, son ahora, se convirtieron ahora en soldados de la Diosa de la avenida Chapultepec, igual que el abuelo del micrógnata responsable en mucho de lo que sucedió en la víspera. Pero, él al final de cuentas ganó, y todos perdimos, todos, incluso los que le siguieron el juego.


CAPITULO II LAS ENCUESTAS

En algún lugar del barrio de Tepito de la Ciudad de México, 2 de julio del 2012 por la mañana

Es imposible, no puedo volver a dormir, no puedo ver la televisión, me siento cansado, me duele todo el cuerpo, la cabeza me duele sobre todo el cuello y estoy un poco mareado. Calenté un pocillo con agua en mi estufa antigua, pero cuando busque el té resulta que se ha acabado, hace cuánto, lo ignoro. Busco café y sólo encuentro en mi alacena vacía un frasco con algo de café en el fondo que está aparentemente adherido a la base, ya que por más que lo intento no logro verter nada del polvo dentro de mi taza. No me queda otra que vaciar el agua hervida del pocillo dentro del antiguo frasco y ver como se pinta levemente de un color amarillo opaco, que vierto sobre mi taza y lo pruebo, no sabe a nada, pero al menos el líquido caliente alivia mi garganta agotada de tanto gritar en la víspera.

Cómo es que caí de nueva cuenta en la trampa, si hace apenas medio año sabía que era inevitable el triunfo de Peña Nieto; que hiciéramos lo que hiciéramos, lo que se venía era inevitable. Cómo es que me deje llevar por esas señales que me hicieron, y que hicieron a mucha gente pensar que las cosas cambiarían, en este país del gatopardismo donde todo cambia para que todo siga igual.

Me siento al borde de mi cama a reflexionar, decidí ya hace rato no ir al trabajo, para qué, todos se burlarían de mí. Hablé tanto, hablé de más, qué había ya que decir, qué argumentos presentar ante la indiferencia de la mayoría, a quien no parece interesarles el destino del país, porque tal vez no se dan cuenta, o no quieren darse cuenta que es su propio destino.

Fue apenas en diciembre del año pasado en que comenzó a subir Andrés Manuel en las encuestas. En un principio nos pareció algo natural, la gente tendría, tarde que temprano, darse cuenta que el señor no es como lo pintan las televisoras. Estuvo en la cima en el 2006, luego cayó estrepitosamente cuando a un desgraciado español se le ocurrió aquello de “un peligro para México”, slogan que se repitió hasta el cansancio y, como aquello que reza que una mentira dicha mil veces se convierte en una verdad, el prestigio del líder descendió estrepitosamente. Posteriormente, el plantón de reforma que tanto disfrutamos, pero que tanto daño hizo a nuestro movimiento.

No olvido, que una gran mayoría gritábamos por acciones más enérgicas ante el fraude –que la historia después comprobó totalmente– que habían hecho a nuestra causa. Pero el líder, que desde mi punto de vista –y el de muchos otros– ha demostrado ser demasiado conservador al respecto, evitó un movimiento que podría haber desestabilizado a México, con todo y lo que esto significa. Y gracias a él –es lo que muchos ignoran– se tomaron los caminos pacíficos, aún a sabiendas de que los caminos legales e institucionales no funcionan en este país. Nadie más calmó a la chusma (dentro de la que me incluyo) y evitó mayores confrontaciones.

Ya no aguanto más esta pocilga que habito. No tengo hambre pero saldré a buscar algo, a caminar un poco, a intentar despejarme de este agobio que pesa sobre mis espaldas. Qué nos espera en el futuro, porque tal vez muchos no lo sepan, pero en las pasadas elecciones se calcula que los gastos realizados fueron exorbitantes, lo que es comprobable supera con mucho, en un 1500%, lo que se había definido como topes de campaña, y súmenle los miles de millones de pesos tirados a la basura que se le dieron al IFE, sólo para que saliera a confirmar lo que nadie podría haber ni siquiera sospechado, 16 mil millones para un proceso electoral viciado de origen, con árbitros poco confiables y a todas luces arreglado para dar los resultados que – yo al menos – no esperaba.

Cómo es que dice el dicho… Caballo que alcanza, gana. Ya ni los dichos populares puedo recordar, bajo unas lúgubres y mal iluminadas escaleras lentamente, escucho el llanto de algunos niños al interior de uno de los departamentos, eso no me molesta, pero el ladrido de los perros que algunos vecinos encierran y con los que conviven en estas vecindades verticales sí me saca de quicio. Y no es porque odie a los animales, todo lo contrario, no puedo entender lo que hace un perro en estos reducidos espacios de dos por dos, ¡claro!, ladrar toda la noche e impedirnos el sueño, y ni quien les diga nada.

Aquí no hay organización que valga, porque todos responden. A mí me vale lo que digan o piensen los demás. Ni siquiera para tirar la basura, en el segundo piso está un departamento que siempre deja sus bolsas fuera de la puerta, como si hubiera algo o alguien que se pudiera encargar de tirarlos, ¿y qué hacer? Hemos recurrido a las autoridades, pero cuál autoridad tiene algo que ver con lo que sucede en estas malditas vecindades, hemos dejado que se acumule la podredumbre de la basura ahí acumulada, y nada, hemos hablado con los que ahí viven sin obtener respuesta, hasta que después de años hemos decidido – no nos queda otra – tomar esas bolsas y bajarlas al contenedor de la esquina, si no es que queremos vivir con los olores que ahí se acumulan.

Yo tendría la posibilidad de algo mejor, pero la separación de mi mujer hace un par de años hace que mi sueldo se divida en dos, una parte para ella y el mantenimiento de mi único hijo que acaba de cumplir los 6 años, y la otra mitad para mí. Y de ahí tengo que pagar entre otras tantas cosas los $1,700 pesos que me cobran de renta.

Con todo y eso, y mucho más hay mucha gente que critica mi lealtad, incluso económica al movimiento que encabeza López Obrador. Con todas las dificultades económicas por las que atravieso, tengo 5 años aportando no menos de 500 y algunos meses hasta mil pesos para una causa en la que creo y que considero justa.

No fui yo el que decidió que debía aportar al movimiento, en la medida de mis posibilidades. Fue en el plantón de Reforma, donde la gente con la que conviví por esos meses, me mostró la importancia de ser generoso con la causa en la que uno cree, ante las historias de gente que venía desde muy lejos, con todo el esfuerzo que representa un viaje de más de 24 horas y que gustosamente, sin que nadie les diera un centavo venían a participar y a impulsar sus ideas.

¿¡Acarreados!? Por el amor de Dios, acarreados los de enfrente, nosotros tenemos algo que aún no hemos perdido, y ese algo es la dignidad. Yo he visto y revisado las listas de lo que aporta cada quien. Conozco un bolero que le da brillo a mis gastados zapatos, que mes con mes coopera con 100 pesos y él me comenta, mi prioridad son los 20 pesos que doy los domingos en misa, y después, sin falta mi aportación al movimiento.

Este señor, el bolero de mi esquina, se ha vuelto un gran amigo, juntos no nos perdemos una sola reunión, ahora de MORENA, y cuando caminamos siempre le veo darle un peso a quien se lo pide, por las más diversas razones y, sin que yo le pregunte, siempre me dice, hay quien necesita más y de esto se trata nuestra causa, de ver por aquellos que están aún peor que nosotros.

He aprendido mucho de la gente de MORENA, es por eso que sin importarme nada, siempre que bajo, y hoy no fue la excepción, por más deprimido que me encuentre, recojo la bolsa de los vecinos del 2 y la llevo religiosamente a depositarla en el bote de la esquina. Lo sé, estoy tal vez tan loco que cuando veo algo tirado en la calle lo recojo y lo deposito en el basurero más cercano, sé que no terminare con el desastre que nos rodea, pero no me cuesta nada hacerlo.

Creo que eso tiene algo que ver con el mensaje que hemos escuchado de nuestro líder en los últimos meses, la recuperación de los valores, no sólo en la privacidad de nuestros domicilios, sino allá, afuera de las puertas, en la vida que compartimos con los demás.

Sin embargo, ahora no quiero pensar en eso, no quiero pensar en nada. Pero mil y una cosas me dan vuelta a la cabeza, las encuestas, cuántas veces me he dicho a mí mismo, no seas tarugo, no creas en esas cosas, son manipuladas y manipulables, pero una y otra vez vuelvo a caer.

No tengo remedio
 

Capitulo III

En un café de chinos, centro histórico de la ciudad de México

 Compré mi jornada, pero no me he atrevido ni siquiera a abrirla, no me animo a ver los encabezados, estoy aquí sentado en el café de chinos donde acostumbro a desayunar los fines de semana, pero hoy es lunes, en mi mesa que aun tiene las migajas de los clientes que me antecedieron, me han servido mi café con leche y la canasta de los bísquets que tanto me gustan, he pedido lo que acostumbro aun y cuando se bien que no tengo hambre… extraño, no perdono nunca el café matutino, siempre acompañado de algunas galletas en el peor de los casos pero aquí estoy sentado acompañado de estas ideas obsesivas que no logro retirar del pensamiento.

 Me vienen recuerdos con respecto a mis primeros encuentros con las encuestas, fue ya hace tanto tiempo, participaba entonces en la política activa  y tenía a mi cargo a un grupo que contendía dentro de los puestos que se definirían entonces para la elección de candidatos a delegados, dentro del partido de la revolución democrática, partido  que hoy por hoy me provoca nauseas solo de saber en manos de quien ha quedado, es claro, para mí al menos, que son sus últimos días, la puntilla que ellos mismos, los dueños del cascaron vacio se autoinflingieron ya hace  un par de años. Esperábamos, - no  sé si aun esperamos lo mismo después de lo que sucedió en la víspera - que este año se reorganizaran los 3 partidos de supuesta izquierda y se conformara uno solo, con reglas claras, con respeto a la ideología, con rumbos fijos y donde pudiera alejarse a aquellos que solo buscan sus intereses personales, una utopía.

 Ahora ya no se que esperamos, si es que algo puede resultar del desastre que vivimos, que vive nuestro país, ¿cuándo es que dejamos de contar? el número de muertos por la guerra violenta que esperaríamos terminara el día de hoy, y que seguramente seguirá quien sabe por cuánto tiempo. Por disposición oficial y con la intermediación de televisa la contabilidad se detuvo en 40 mil, pero algunos medios siguieron contando y las cifras extraoficiales pero creíbles nos hablan de 75 mil muertes en el curso del sexenio y casi 25 mil desaparecidos, vaya usted a saber.

 No logro hilar un pensamiento ni siquiera medianamente organizado, recordaba aquella vez, hace mas de 15 años cuando fuimos convocados en algún hotel capitalino, de esos de altura, a los que no estamos acostumbrados, porque ahí nos darían los resultados de las encuestas que nuestro partido había realizado con respecto a quien sería y quien no, los candidatos en las diferentes delegaciones, a mi me tocó acudir en representación de mi grupo, un conjunto de profesionistas y maestros que nunca dejamos y que seguramente nunca dejaremos de ser idealistas y de pelearnos contra los molinos de viento.

 Ahí estaba quien nos daría la información, nada más y nada menos que Andrés Manuel López Obrador, entonces presidente del partido, y la forma como nos presentaron los resultados, en una arrugada servilleta en donde apunto algunos datos – y garabatos - que le daban vía telefónica, me hizo a mi desconfiar de por vida en las encuestas, ni las de los propios ni las de los extraños, en aquellos resultados también ganaba aquel  de quien menos esperábamos por ser el menos popular, el menos preparado etc.

 Porque si no creí entonces ¿por qué ahora si? por que me vi nuevamente involucrado en esta vorágine de acontecimientos, y lo que es lo peor, porque nuevamente nació dentro de mí una esperanza, que aparentemente no puede darse en este país surrealista en donde se debe esperar todo menos aquello que realmente traería beneficios o ventajas para el país y para la gran mayoría de sus habitantes que no ciudadanos que viendo los resultados difícilmente puedo esperar ver, - yo al menos - que alcancen, que alcancemos la mayoría de edad.

 Y sin embargo hace 6 meses, como regalo de las navidades de entonces, comenzamos a ver lo que parecía un milagro, una luz en el horizonte, una estrella tal vez,  que nos permitió imaginar, soñar de nuevo que si se podría realizar el cambio de rumbo que tanto hemos buscado, cuando el candidato oficial, ahora candidato electo por más de 10 puntos porcentuales (como entenderlo) comenzó a mostrar su verdadero rostro, su verdadero pensamiento sus carencias y sus debilidades, en un par de semanas por la historia que todos conocemos bajó 6 puntos porcentuales en la mayoría de las encuestas, y entonces comenzaron a despertarse expectativas que hasta entonces no habíamos contemplado, todas las casas encuestadoras mostraron las tendencias ascendentes de nuestro candidato frente a las descendentes del personaje ahora electo, era claro que de continuarse estas tendencias habría un cruzamiento de las curvas por allá por mayo, y la competencia de volvería una competencia real.

 Esto nos despertó a todos aquellos que pesimistas por naturaleza volvimos a creer que un cambio era posible, que era la oportunidad de la izquierda, y nos pusimos a trabajar, en todos y cada uno de los rincones de este país, todo parecía caminar bien, estábamos en la competencia, había posibilidades de que México finalmente pudiera caminar bajo la dirección de un personaje de izquierda, como lo habían hecho la gran mayoría de países de América Latina con grandes resultados.

 AMLO tendrá muchos aspectos negativos, pero no nos queda ninguna duda, a aquellos que le conocemos,  que se trata de una persona honesta, terco sí, que difícilmente escucha también, esta última una gran debilidad, la primera no estoy tan seguro, perseverante, claro pero sobre todo no me queda duda de su mentalidad de izquierda en donde el principal objetivo era el del combate frontal a la corrupción buscando paralelamente la batalla en contra de la impunidad, nada fácil en un país como el nuestro  en donde la única forma de acumular riqueza sea dentro de la estructura gubernamental o en la empresarial; es la utilización de los consabidos recursos de la corrupción protegidos por esta neblina de impunidad que cubre nuestra lastimada nación, y en donde a nadie le pasa nada independientemente de las tropelías que haya cometido.

Tras de dar un par de sorbos a mi taza de café ya frío sigo pensando en que es lo que pudo fallar, sé que no fueron las mismas causas de hace 6 años, entonces dejamos desprotegidas una gran cantidad de casillas, entonces se dejó la infraestructura ciudadana, aquella lejana del partido en las manos de Manuel Camacho Solís y se cometieron estupideces como la de darle recursos a las entonces conocidas  Brigadas del Sol lejanas al partido y sin la camiseta puesta, mientras que como suele suceder aquellos con la ideología firme, aquellos con la verdadera voluntad de cambiar las cosas, se les dejó de lado y sin recursos, los primeros no hicieron el trabajo y los segundos se retrajeron y los resultados son los que todos conocemos.

 Nos confiamos, sabíamos que teníamos una ventaja por arriba de los 5 puntos porcentuales, con todo y la campaña negativa que se desencadenó en los medios de comunicación, sabíamos que a diferencia de ahora, las preferencias a favor de nuestro candidato iban descendiendo, pero aún así había un margen que nos daba la seguridad que triunfaríamos, y a muchos no nos queda duda de que triunfamos, solo que no pensamos o no quisimos pensar en  lo que haría las cúpulas de poder establecido para revertir el triunfo, no sabíamos (lo supimos después) las mañas de la maestra en compañía de sus aliados, algunos gobernadores priistas sobre todo del norte de la república, que la apoyaron para que el voto fuera a dar a la causa Blanquiazul, no supimos o no quisimos darnos cuenta como nos llenarían de votos fraudulentos todas aquellas urnas sobre todo en  el área del bajío donde muy pocas casillas fueron vigiladas por los nuestros.

 Pero ahora, ¿qué es lo que sucedió? si algo hicimos bien fue vigilar cada una de las casillas a lo largo y ancho del país, y claro hasta ahí llega nuestro poder, imposible vigilar o mantener una vigilancia real de lo que sucede en la jornada sobre todo horas antes de que se vote, como evitar las cantidades de recursos que se vertieron para comprar el voto, un voto que compraron, y tenemos la evidencia por no menos de 500 pesos y en algunos lugares por mil y hasta 2 mil pesos, no había limite.

 Como olvidar los cientos de miles de dólares que fueron encontrados en el 2006 en el departamento del Chino quien declaró que eran recursos que irían a ser dedicados a la campaña de Felipe Calderón y que siempre no fueron utilizados, tal vez por la poca practica en estas artes que tenía, y aún tiene el Partido Acción Nacional, pero ahora los recursos que se vertieron a favor del candidato de las élites no tuvieron precedentes, en la historia de la humanidad.

 De un par de meses a la fecha las encuestas mostraron un empate técnico que solo se rompió a favor del preferido de los dioses cuando algunas casas, - ya sabemos cuáles - pretendieron preparar, y finalmente lo hicieron, las preferencias a favor de quien finalmente ganó con una diferencia que es difícil sino imposible de creer, de asimilar, como pudo habernos pasado esto.


Capítulo IV
 


Me regresa ya el alma al cuerpo, el café con leche ya frio, me ha reconfortado un poco, no recuerdo haber comido el día de ayer, tal vez café con galletas, el entusiasmo desplazo al hambre… y ahora que es lo que nos queda de las emociones que nos inundaban solo la víspera.
Me animo a abrir mi periódico y leo el encabezado “Un Desastre” dice en 8 columnas, La Rayuela solamente “cuando dejaremos de ser un país de mierda” más abajo resaltan la frase de “Revuelta en el IFE” y se le debajo de este encabezado, no concuerdan las encuestas de salida con los datos del PREP donde se le da una ventaja de 10 puntos porcentuales al candidato supuestamente ganador, mientras que las encuestas de salida de la empresas confiables, hablan de un empate técnico.

Las televisoras hablan de un vencedor irrefutable, con sus intelectuales orgánicos dirigiendo las supuestas mesas de debate mencionan la limpieza sin precedente de lo que fue a todas luces un cochinero.

¡México México ra ra ra…!

No sé si me inunda la rabia o simplemente me da flojera, vuelvo a dejar mi jornada sobre la mesa y cierro ligeramente los ojos, me comienza a dar un cansancio por la noche en que no pude conciliar el sueño, o será el cansancio de la ya prolongada y de cierta forma inútil vida que cargo sobre las espaldas.

Recuerdo el optimismo con que nos despertamos un día de febrero, hace solo 5 meses cuando Don Felipe de Jesús se salió con la suya y sin importar las encuestas y consultas de opinión, dio como vencedor único a su delfín con piel de cordero, fueron momentos más felices, aquí a solo unas cuantas cuadras, en el cuartel de Morena de la Merced que seguramente en Los Pinos, o entre los panistas afines al proyecto del calderoncito. Nosotros sabíamos que con estos resultados tendríamos a la mano los votos de una clase media ilustrada que ve con una enrome desconfianza a los despojos de una dictadura perfecta que nunca se fue del todo y que de otra forma hubieran ido a parar a Josefina Vázquez Mota “mi gallo no es gallo, sino gallina” rezaba su slogan de campaña, el que fue y no será más.

No pudo menos que sorprenderme entonces la disciplina de esta mujer claramente de derecha, que había recibido al menos el beneficio de la duda por parte de una gran fracción del electorado, pero claro, de un electorado corto de miras, y también corto de memoria, porque no entiendo como olvidaron la sumisión a la que estuvo sometida a su paso por la Secretaría de Educación Publica por parte de la famosísima maestra, nunca osó enfrentarla, ¿Cómo? Si era la aliada numero 1 de los pinos, si era la que había sido, en gran medida la causa del triunfo del 2006, era intocable, si no se le dio la secretaría fue simplemente para cubrir las formas que de cualquier manera no se cubrieron, le regalaron el ISSSTE, la Secretaria de Seguridad Pública, la Lotería Nacional y no recuerdo que más.

Como enfrentarla con su ejército de 50 mil maestros maravillosamente pagados que recorren todos los rincones del país presionando a sus súbditos para votar a favor de quien ellos, o más bien ella les indique, cómo no recordar que en la víspera de su cambio nuevo de colores, de su retorno al origen solo para confirmar las palabras Nietcheanas del “eterno retorno” al punto de partida que en realidad nunca hemos dejado, la maestra menos que nadie, regresó con fuerza multiplicada al sitio donde años antes la habían corrido, ahora tuvieron que suplicarle, es; todos lo saben, un factor de triunfo.

Como olvidar que hace menos de 6 meses envió a su ejército con gastos pagados, - porque dinero es lo que le sobra - a un crucero por el Caribe, para que agarraran fuerzas para la empresa que se venía, y que seguramente sería más fácil, con mucho de la encomienda de hace 6 años.

Cada quien, regala lo que se le da la gana, los sindicatos corporativistas que alguna vez regalaban relojes rolex que más pronto que rápido sus “educandos” revendían a la quinta parte del precio que por ellos se habían pagado, hoy por hoy regalan botellas de Champagne Moet Chandon, y me pregunto habrá alguien dentro de este corporativismo ingrato, que amenaza con regresar “reloaded” con más fuerza para reinar por un siglo más sobre todos los demás, me vuelvo a preguntar, habrá alguien que le guste esta bebida, ni modo de revenderla, habrá que tomarla aunque sepa a una sidra corriente, me la regaló el jefe, que le puedo hacer.

Pero un viaje por el Caribe claro que lo pueden disfrutar, es ahí donde la maestra demuestra que se las sabe de todas todas, y sabe que obsequiar a esa bola de personajes no tan inútiles, pero que de maestros no tienen ya ni siquiera el titulo, y que esto si tienen maestría y hasta doctorado en eso de las mañas electorales, y claro, ni quien les diga nada.

Mi mente regresa al PAN que es quien ocupa mis pensamientos, como olvidar – era de esperarse, para mí al menos .- que solo Creel se indisciplinó con los resultados y en un gesto de dignidad renuncio al Partido que le había dado cobijo durante tantos años, tal vez le vino a la memoria los días gloriosos que formo parte de un IFE total y absolutamente diferente, y claro con una gran credibilidad al mando de José Wolldemberg, y claro con figuras de la talla del Maestro Granados Chapa ya fallecido, o de Ortiz Pincheti, quien debe estar como yo, llorando en alguna esquina- Santiago Creel, en una conferencia de prensa de esas que hacen mella declaro las mañas que se habían dado para lograr un triunfo aplastante del Delfín Cordero con casi 20 puntos porcentuales de diferencia sobre su más cercana perseguidora, nuestra querida Chepina, quien más pronto que rápido se alineo por la derecha, a la derecha a la que siempre ha pertenecido y acepto resignada la derrota no sin el compromiso de un escaño en San Lázaro y la coordinación de los Diputados de su partido.

Yo al menos sabía que se disciplinaría, el solo verla al lado de Aznar en Madrid después del triunfo de Marianito Rajoy diciendo una sarta de sandeces – con disculpa de todos ustedes – sobre los logros del maravilloso Partido Popular en España, cometiendo las mismas ilegalidades de Aznar cuando vino a México a echarle porras al chaparrito pelón y de lentes.

Con esta decisión nos fuimos para arriba, en un mes habíamos crecido 10 puntos porcentuales mismos que habían caído para el PAN, estábamos a solo 10 puntos del puntero que no había podido incrementar su rating no obstante el respaldo incondicional de televisa, la nuestra una curva ascendente, la de él estancada, por decir lo menos.

Ya por el mes de marso las encuestas creíbles – las menos – no le daban al candidato de televisa las preferencias de antes, y mientras las encuestadoras oficiales le seguían otorgando un 55% de frente a un 30% del candidato de la izquierda y un 15% del PAN, las encuestadoras creíbles hablaban de un 48% para el candidato tricolor, un 35% para el nuestro y un 15% del PAN.

Sin querer queriendo Felipe de Jesús nos había hecho el milagro, gracias a él estábamos donde estábamos a unos meses del 2 de julio, y ascendiendo.

Nunca logré entender del todo la lógica de estas decisiones, ni me importa lo bueno es que nos habían favorecido, el Delfín Cordero era repudiado no tanto por lo de Cordero sino por lo de Delfín, la gente repudiaba con todo al señor de los pinos, recientemente se había realizado un estudio creíble desde una Universidad del Extranjero donde hablaba de más de 70 mil muertos y más de 20 mil desaparecidos, y claro fue difundido por el New York Times, en donde se mostraba que su tendencia editorial era influida por una de las partes de la contienda electoral mexicana, al descubrir estas verdades de a peso que molestaban más y más a la gente.

Era claro que el Crimen Organizado no había dado ningún tipo de tregua ni navideña ni preelectoral al general brigadier Felipe de Jesús, quien por otra parte se había quedado sin oficiales mayores, todos sus cercanos habían sido enviados a la contienda en la búsqueda de un fuero que les protegiera de venganzas futuras, y el jefe se había quedado con funcionarios menores, y esto que nadie, en su sano juicio, podría asegurar que hubo, alguna vez, algún personaje brillante dentro de ese gabinete de amigos, ni siquiera tecnócratas, que le rodearon por tanto tiempo.

Pero eso sí, le adularon a más no poder, “yo cuando grande quiero ser como Usted Señor Presidente” le dijeron unos, “no sé si fue la suerte, el destino o Dios – palabras más o palabras menos – las que le mandaron al país al Mejor Presidente que ha tenido, bueno pues ellos mismos se lo buscaron y así les fue en el proceso que apenas termina, como en feria, el voto de castigo fue enorme, y se calcula – está ahí en la contraportada – que el partido en el gobierno, aquel que llego en el 2000 con todo el respaldo, y se mantuvo en el 2006 con un fraude del tamaño del mundo, ahora no alcanzó ni un 10% de los votos ciudadanos, como es que esto no me trae ningún consuelo?


CAPITULO V


Ahí permanecía sentado, había terminado de desayunar (si es que a eso se le puede llamar desayuno). No sabía qué hacer con el resto de la mañana – y tal vez de mi vida – solo esperaba que la profecía maya se convirtiera en una realidad, así el nuevo gobierno solo tendría la oportunidad de seguir con un poco más de lo mismo durante largas tres semanas, no pude ignorar una risa que se esbozaba en mi ánimo, la primera de una mañana que estaba llena de pensamientos depresivos.

A lo lejos escuché un murmullo de personas que se arremolinaban en torno a una pequeña pantalla de televisión que ocupaba una mesa en una esquina de aquel café de chinos, quise poner atención porque alguien subió el volumen, era la declaración de una personalidad, y claro no podía ser en televisa o de televisión azteca, porque por aquellos rumbos esas dos compañías estaban prácticamente prohibidas, pero había uno o dos canales de cable con algunos noticieros creíbles, y claro a esas horas de la mañana siempre estaba Carmen Aristegui, era ella quien entrevistaba a un personaje del IFE. Rápidamente recordé el encabezado de alguna de las columnas del periódico que había guardado bajo el brazo sin abrir tan siquiera. Recordé aquel encabezado : “Revolución al interior del IFE.”

Abrí mi periódico, ya que la gente frente a la pantalla chica me impedía la más mínima posibilidad de escuchar, mucho menos ver lo que esta entrevista informaba, pero claramente era algo relacionado a lo que contenía en aquel párrafo el periódico.

Un consejero del IFE había renunciado en la víspera, los noticieros de los grandes mono-duopolios, que a la vez dominan la gran mayoría de los noticieros radiales no habían ni siquiera comentado el caso, pero sí lo habían hecho los medios independientes sobre todo había - según escuche - un movimiento impresionante en las redes sociales al respecto, a tal grado que alguna argucia de la tecnología actual en manos del gobierno o de sus controladores había logrado hackear y dar de baja facebook, no así twitter que inundaba, según se escuchaba en las calles, con información que yo al menos desconocía lo que a esas horas de la mañana estaba sucediendo.

Debo reconocer que no soy muy dado a ser parte de eso que se conoce hoy en día como las redes sociales, creo que soy muy viejo para ello. Mis vías de información son mi periódico que compro todas las mañanas ya por más de veinte años, y el noticiero matutino de Carmen Aristegui que veo, o debo decir que vemos todos juntos en el trabajo como una especie de acompañamiento para iniciar el día, y párenle de contar, pero lo que no podía ignorar, desde que salí de mi departamento temprano por la mañana es aquel ronroneo de voces que se asomaban a sus celulares y que mostraban un asombro que pocas veces había yo visto en el pasado, era, - y es - algo nuevo para mí.

Regresé a mi medio impreso y comencé a leer que un joven miembro del IFE, recientemente seleccionado como consejero, con un poco más de seis meses en el puesto, declaraba la existencia de un gran número de irregularidades cometidas durante el proceso electoral, y lo que es peor, avaladas por la Institución a la que pertenecía.

Bueno, indicar que las avalaba es tal vez mucho decir, sé bien que a mi periódico en esto de ser total y absolutamente imparcial, le falta un poco, pero lo que ahí se demostraba es que al menos la gran mayoría de consejeros se hacía de la vista gorda ante las múltiples irregularidades acontecidas en el proceso que recién concluía, y que solo lograba asegurar que no le correspondía a ellos calificar tales irregularidades, que sería después el Tribunal quien lo haría, que a ellos les tocaba solamente contar los votos.

Aparentemente con la ley en la mano, el joven consejero que renunciaba apenas en la víspera, denunciaba – como seguramente lo estaba haciendo en vivo frente a Carmen Aristegui – que la ley les daba las facultades sin esperar a tribunales posteriores de anular las elecciones por la enorme cantidad de irregularidades, pero sobre todo por la enorme cantidad de recursos (todo ello perfectamente documentado) que claramente habían superado el 1000% de lo permitido, por parte del partido aparentemente triunfador.

Pero no se quedaba ahí, declaraba - ante el asombro de todos - que las cifras del PREP habían sido prácticamente inventadas a través de formulas matemáticas inentendibles – al menos para él mismo y para los expertos de la UNAM que le asesoraban - y que no correspondían, ni lejanamente, a la realidad que él mismo había intentado cotejar y evaluar.

Las cosas se ponían interesantes en esa mañana de la cual, yo al menos, no esperaba nada. Cómo es que habíamos podido llegar a este grado de cinismo, es claro y evidente que las cifras del partido triunfador fueran (como después lo revisé con información apenas preliminar que se obtenía en la víspera, tal vez a las 2 o 3 de la mañana antes de cerrar la impresión del diario) tan diferentes a la de los partidos contendientes, y lo que es más extraño, a las opiniones de algunas gentes que formaba parte de los enterados en los mismos Pinos, donde también se daba una revolución entre las cifras que salieron la víspera. Yo desde la madrugada de ese día permanecí desinformado, pero. ¡ no más ¡ los ánimos me regresaron al cuerpo, algo que no bien entendía estaba sucediendo, había que formar parte de ese algo, no podía, no quería mantenerme al margen.

Sin poder acercarme a la pantalla de televisión decidí salir del café sin saber con precisión qué hacer, pero rápidamente me di cuenta que muchos de aquellos que en la víspera salimos desencajados del Zócalo Capitalino, comenzaban a regresar con gritos y pancartas, yo estaba a cinco cuadras del corazón del país y sin pensarlo dos veces dirigí mis pasos hacia donde caminaba la mayoría de la gente, otro plantón pensé para mis adentros, pero ¿Cómo? Aquí no estamos hablando de un 0.56% de diferencia sino de casi un 10%, cómo podría protestarse un resultado de esa magnitud.

Seguí caminando centrípetamente casi arrastrado por el flujo de seres humanos que caminaban gritando consignas, ya, a unas cuadras del Zócalo se escuchaban voces que a través de los micrófonos y las enormes bocinas gritaban cosas que, desde ahí eran, para mí al menos, incomprensibles, me acerque a alguno de los grupos e hice preguntas, pero nadie me supo responder

¿Qué es lo que sucede? Nos volvieron a robar la elección, pero ¿Cómo? Si la diferencia es enorme, también lo fue en 1988 me respondía una voz dentro de mi conciencia, de repente me daban ganas de frenar mi andar y me decía a mí mismo, qué caso tiene, esto ya lo hemos vivido muchas veces, cuál es el objetivo, qué es lo que vamos a lograr, cómo vamos a lograrlo, ahora menos que nunca, todo se ha terminado, no es más que lo mismo.

Nos volvieron a engañar, como lo han hecho siempre… pero si ahora vigilamos cada una de las casillas dispuestas a lo largo y a lo ancho del territorio nacional, y qué importa, con las cantidades de dinero que se gastaron para comprar el voto…

Me detuve y me senté en la banqueta, no tenía muchas ganas y mucho menos esperanzas de seguir caminando, vi pasar los ríos de gente que gritaban, vi los carteles, eran los mismos que he visto al menos en los últimos 7 u 8 años. Desde el desafuero he visto llenarse una y otra vez el zócalo, he vivido y disfrutado los plantones como el maravilloso de Reforma, y de qué le han servido a México, quién ha despertado, cómo es que todo el mundo está levantado por causas tan diferentes pero que al menos, en sus levantamientos muestran estar vivos, por una educación de calidad, pública, gratuita y laica en Chile, por la Democracia en el norte de África, que los indignados en Europa, que por el descaro del fin del capitalismo en los Estados Unidos, comenzando por Wall Street.

Y me pregunto ¿han logrado algo? En Egipto, por ejemplo, cuántos se sacrificaron para que al final de cuentas con la caída del recientemente fallecido sin terminar su juicio Mubarak dejara el poder solo para que se instalara una junta militar a modo de los intereses norteamericanos, o en Libia tras una guerra civil subsidiada por los mismos norteamericanos y sus aliados en la decadente Europa, solo para que se rompieran todas las reglas de la civilización existente y se permitiera el asesinato ni siquiera precedido por el más mínimo juicio sumario, por insurgentes a sueldo de occidente con el beneplácito de ellos mismos porque así lograban el control de los abastecimientos inmensos de petróleo del lugar.

Qué cambios ha habido en Chile en cuanto a la educación, no les han dado a esos valientes jóvenes prácticamente atole con el dedo sin que cambien nada, y qué es lo que ha pasado en los Estados Unidos con el movimiento del “Ocupa” en donde muchos ven con desagrado las casas de campaña que afean sus maravillosos y monótonos centros de ciudad donde se mueve la actividad económica en beneficio de unos pocos y en perjuicio de la mayoría.

Y mientras todo esto pasa en el mundo, aquí los únicos levantados somos aquellos que nos acostamos tarde y que regresamos al Zócalo capitalino en búsqueda de lo imposible.
 


Capitulo VI

En algún lugar del Centro Histórico de la Ciudad de México


Ahí sigo, sentado en plena banqueta, para ser sincero conmigo mismo, no sé exactamente lo que quiero hacer, solo sé que me siento muy cansado, caminaba con dirección al Zócalo, a dónde parece converger toda esa gente a quien veo con un ánimo extraño, un ánimo nuevo, gritando consignas, al principio les seguí, pero después me detuve sin decidirme llegar al destino de todos, tampoco quiero regresar a casa, ¿para qué? podría tratar de dormir sin interés alguno por despertar, pero ya lo intente y fue inútil.
Veo al río de gente pasar y de repente creo ver una cara conocida, me incorporo y me doy cuenta que es ella, Angélica, con ella y un grupo de conocidos realizamos activismo casa por casa convenciendo, platicando con la gente, recuerdo el hecho de que es una actividad que nunca me ha convencido del todo, eso de ir a intentar cambiar la mentalidad de personas me recuerda un poco a los evangelistas o protestantes, que se yo, que caminan con su traje negro, camisa blanca y una corbata delgada de las de mediados del siglo pasado, entregando propaganda e intentando convencer a personas que muchas veces les dan con la puerta en la cara, siempre he pensado que es un poco una falta de respeto hacia aquel que nos abre la puerta y nos escucha, que no ¿pregunto? los adultos tendríamos que estar convencidos de lo que hacemos.
Y además; vamos de puerta en puerta con las manos vacías, solo acompañados de nuestro discurso, y aquellos a quienes visitamos han sido acostumbrados por más de medio siglo a recibir primero alguna dadiva, una despensa, algún cheque, dinero en efectivo, que entonces, si les obliga a escuchar el discurso aprendido casi siempre de memoria de quien tienen enfrente.
Sin embargo no deja de ser una experiencia gratificante porque aún y cuando de 10 casas visitadas la gran mayoría nos ignoran, muchas veces ni siquiera nos abren la puerta, no los puedo cuestionar, con la inseguridad en la que vivimos… aun así por cada 10 personas reacias a escucharnos siempre existe alguno que nos recibe con atención y hasta nos invita a pasar, y nos ofrece un vaso de agua.
Lo malo es que aquéllos que si nos reciben, son gente que es afín a nuestra propia causa, no hay que convencerlos están mas convencidos que nosotros mismos, y después de perder media hora intercambiando opiniones, salimos con la idea de haber perdido el tiempo, porque al final de cuentas ni les convencimos de nada, pero de alguna forma reafirmamos nuestra postura, sabemos que no estamos solos, que siempre existe alguien en la misma sintonía, que no estamos totalmente locos.
Me da la impresión que no se logra mucho en recorridos así, de cualquier forma dejamos muchas veces bajo la puerta el periódico regeneración, existirán aquellos que le den una ojeada, o incluso que lean algo del contenido, algunos simplemente lo utilizaran como recogedor de basura, que se yo, pero es un trabajo que hay que hacer.
Otra cosa diferente son las reuniones de tipo social, en la cantina o en algún otro sitio, frente a una taza de café, o a una cerveza, en donde hay personas con diversas mentalidades, ahí sí, si uno se aplica lo suficiente y pone sobre la mesa la argumentación adecuada puede encontrar algunos adeptos que si no estaban convencidos, aparentemente los convence nuestra plática y deciden apoyar nuestra causa.
Pero es, me preguntó, tan difícil entender, lo que estamos pidiendo y desde su perspectiva – y no así la nuestra – que es dar nuestro voto si no al mejor, al menos peor, difícilmente encontramos a alguien que no esté de acuerdo con que un cambio urgente es indispensable, es extraordinariamente difícil encontrar a una persona que piense que las cosas no tienen que seguir como están, este argumento es el primero que presentamos cuando inicia la batalla por la ideología, por el voto. Después intentamos que la gente nos diga si los dos sexenios recientes significaron un cambio de rumbo como se anunció con cierta pompa, y ahí tampoco encontramos respuesta, no, es claro que los usos y costumbres siguieron igual que antes, solo, tal vez, podamos probarles, con cifras que son fácilmente obtenibles por las organizaciones internacionales, que por ejemplo la corrupción ha crecido en forma importante en los dos últimos sexenios.
Claro está que antes de que pongamos argumentos serios sobre la mesa, siempre nos encontramos con la preocupación (totalmente ridícula, para nosotros al menos) de si nuestro candidato es un Hugo Chávez en potencia, y claro toda esta propaganda realizada desde la víspera de la elección del 2006 sigue estando presente, yo recuerdo en aquellos tiempos en que corría el rumor que de llegar nuestro Candidato a la Presidencia se les expropiarían sus propiedades a quien tuviera más de una.
Eso me recuerda a la propaganda que nació después de los 50 en donde se aplicaban calcomanías en las ventanas con el lema de ¡¡¡cristianismo si!!!, comunismo no y en donde algunas personas aparentemente serias difundían la idea de que los comunistas se comían vivos a los niños recién nacidos.
Este tipo de campañas sucias de alguna forma funcionan, y a mí me cuesta trabajo pensar que personas informadas y serias puedan realmente creer y lo que es más, preocuparse porque nuestro candidato en caso de que hubiera llegado a la presidencia, podría hacer lo que Chávez, es decir, modificar la constitución con el único objetivo de reelegirse una y otra vez.
Ya me lo imagino hasta dejando crecer las barbas y volverse un aliado incondicional de Cuba en su conflicto histórico con los Estados Unidos, no, por el amor de Dios, pero esto es algo de lo que no es fácil convencer a los demás, lo equivocados que están, decirles que nuestro candidato está más cercano a Lula Da Silva ex presidente de Brasil por ejemplo, enseñarles los ejemplos de cómo él fue atacado muy severamente por los medios de comunicación quienes dijeron cosas increíbles sobre su persona, vamos, le acusaron incluso de practicar la brujería negra, y esto es decir lo menos, el permaneció en la presidencia el tiempo que su constitución le permitió, nunca pensó en modificar estos aspectos, se reeligió una sola vez para un mandato más de 4 años como sucede en Los Estados Unidos, que es lo que está permitido, y nada más, y claro intervino a favor de quien él pensaba debía ser su sucesora, y la gente lo escuchó, y no le importó llevar a la presidencia de la república a una persona que había sido guerrillera.
Cuando uno argumenta al respecto con datos muy simples, e irrefutables, la gente escucha y no puede oponer un discurso serio, les escuchamos solamente decir: Pero si el señor no sabe ni hablar con su acento tropical, primero enséñenlo a hablar, y cuando este es su único argumento sabemos que nada se puede hacer, pero de cualquier forma dejamos la información para que la asimilen, en la medida de lo posible después de que nos retiramos.
Las cosas son demasiado sencillas, tan solo si la gente abriera su mente y su corazón para escucharlas, es muy simple, dejando fuera China, o la India, o la misma Rusia, de idiosincrasias tan diferentes a la nuestra, está el ejemplo de casi toda América Latina que ha virado hacia una izquierda muy benéfica para el bien común, ¿cómo ignorar el fin del neoliberalismo? así como los acontecimientos del 89 cuando se derrumbó el muro del Berlín y con él la sobrevivencia del comunismo de estado ya que demostró ser económicamente inviable, también en el 2008 cuando se derrumba Wall Street y la economía neoliberal iniciada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, hace ya más de un cuarto de siglo, ¿se les ha olvidado la crisis que todos sufrimos?, con la salvedad de los que estamos ya acostumbrados a pasar por las crisis económicas como una forma de vida.
Vamos, que tan difícil es ver la caída de la Europa que había renacido y se había fortalecido, ellos si con una solidaridad inter- estados que nunca veremos por estos lados del mundo, y aun así se hundieron en la más terrible de las crisis de las que aun no logran salir del todo, si no fuera por la fortaleza de Alemania, la Unión Europea hubiera desparecido hace meses, que es tan difícil ver, y entender esa realidad.
Y frente a una Europa que cae, una Latinoamérica que surge como el ave fénix gracias al viraje de timón, no hay otra explicación, si no, como puede entenderse que Brasil haya desplazado a Inglaterra como la economía número 6 del mundo, mientras nosotros descendimos con Vicente Fox de una mítica 9ª posición a la número 15 en la que ahora nos encontramos. Como explicar que Argentina haya pagado su deuda externa y haya solamente este año duplicado su inversión en investigación, inversión que no solo no se mantiene en nuestro país al mínimo, sino que año con año se reduce mientras las cuentas bancarias de la clase política engordan todos los días.
Esto no lo decimos nosotros, no lo inventamos nosotros, ni siquiera lo dicen ellos, los países latinoamericanos, las cifras están ahí en organizaciones internacionales como la OCDE o la CEPAL parte del mundo neoliberal que se dedican a analizar en tiempo y forma lo más objetivo posible, las cifras, las que nos muestran una realidad de la que todos somos culpables, y me refiero a todos por que hemos permitido que este país se derrumbe entre nuestras propias manos.
Pero es claro que existen unos mas culpables que otros, y me da la impresión que aquellos que muestran una actitud visceral en contra de nuestro candidato sin sustentar una argumentación seria y deciden irse por más de lo mismo, esto es algo que no puedo entender, porque si estuviéramos hablando de gente que es y quiere seguir siendo beneficiaria del sistema, podría si bien no estar de acuerdo, si al menos entenderlos, incluso podría entender a aquellos que en la carestía mas profunda, acepten algún dinero y algunas despensas para aliviar temporalmente el hambre y a cambio opten por lo mismo, pero no me queda duda de que hay muchos sobre todo aquellos descritos por el gran Rius como “los agachados” que son oprimidos y pisoteados por el sistema, que no reciben ventajas de él, que no reciben prebendas ni despensas ni dineros en efectivo, y que aun así se resisten a buscar el cambio, aquellos enajenados frente a las pantallas de las dos grandes televisoras, aquellos que creen al pie de la letra el mensaje que les presentan y que votando por más de lo mismo impiden que se modifiquen sus vidas que como las nuestras son, debemos aceptarlo, miserables.
Pero al fin, no me queda duda, todos somos culpables.


CAPITULO VII

Transición o Traición a la Democracia

En algún lugar del centro histórico de la Ciudad de México

Al reconocer a Angélica me incorpore y la seguí, me fue difícil alcanzarla porque su caminar era rápido, es claro que tenía prisa para llegar al Zócalo, la logré tomar del brazo y volteo a verme algo molesta, le tardo algún instante reconocerme pero al final lo hizo y se detuvo para saludarme, fue ahí, en una esquina, a unas cuantas cuadras del Zócalo que inició nuestra plática, que para mi resultaba informativa, porque había mil y una cosas de las que no estaba enterado.

No dejaba de mirar su celular, y con frecuencia escribía con una rapidez increíble – para mí al menos – y enviaba un mensaje tras otro atendiendo tangencialmente mis preguntas, mensajes le pregunte, no, twitteo, fue su respuesta, sin Twitter estás desconectado de este mundo, ¿y tú? completo su respuesta, ¿cómo es que no estás en el Zócalo?, tú vives aquí cerca ¿no?

Esta pregunta muy típica de su lugar de origen del noroeste mexicano, conjuntamente con algunos elementos de su forma de hablar – la forma de pronunciar las ch como sh – le daban una especial vitalidad característica de los jóvenes de por aquéllos lugares, agregó a forma de reclamación, mira que hay quienes vivimos lejos y aquí estamos, yo por ejemplo vengo desde Xochimilco, estamos viviendo tiempos que nunca pensé se presentarían.

Cuéntame, le dije, yo salí decepcionado del zócalo como a las 3 de la mañana que fue cuando la gente comenzó a retirarse al ver los resultados preliminares que dio a conocer el IFE, esto provocó la desbandada, nadie sabía nada, ni siquiera los equipos de campaña de nuestro candidato, el mismo candidato se encerró en el Bunker y se olvidó – aparentemente – que había una plaza llena, en espera de información deseosa de saber cuál era el siguiente paso.

Yo, me contestó, tampoco he dormido, la cantidad de información que se nos vino encima durante el curso de la noche fue impresionante, no había tiempo de filtrarla, entre la que era trascendente y la que no lo era, irregularidades aquí y allá los usos y costumbres que todos conocemos, el manejo desmedido de recursos por parte del partido tricolor que llevaba el carro completo, intentaron, -claro- sin lograrlo, hacer algo similar a lo del Estado de México.

Desde mi punto de vista los elementos centrales de la información que se dio por la noche fueron por un lado lo que tú ya sabes, la renuncia del Consejero del IFE, primer elemento de evidencia objetiva de las irregularidades, que ahí sucedieron, pero desde mi punto de vista el elemento más importante fue la participación de la UNAM, José Narro había anunciado que la UNAM realizaría sus análisis independientemente del IFE – claro la desconfianza no anda en burro - y ayer por la noche, en vista de la enorme desinformación, del desastre de las encuestas de salida y la disparidad de la mayoría de estas que declaraban un empate, con los resultados del PREP, la UNAM salió a cuestionar seriamente los resultados del Instituto Federal Electoral, incluso por la noche, existe la evidencia de una reunión extraordinaria entre José Narro y nuestro candidato en donde se juntaron con un grupo de especialistas para analizar los resultados, y a eso de las 5 de la mañana surgió información que daba a conocer los elementos que sustentaban un empate técnico y la necesidad de revisar a fondo el proceso electoral, y de ahí; la información fue fluyendo en cantidades importantes hasta llegar a la convocatoria de una reunión a las 11 de la mañana en la Plaza del Zócalo para denunciar públicamente nuestro candidato, junto con organizaciones independientes y personalidades de la UNAM, para desmentir los resultados del IFE, así como para exigir que se aclarara de dónde provino esta desinformación.

No cabe duda de que la participación de la UNAM, una Institución mil veces más confiable que el propio IFE, ha sido la que ha movilizado a la sociedad que ya llena según la información que me está llegando constantemente en el Twitter, la plancha del Zócalo, este es, - ahora si – un verdadero movimiento de indignación, un hasta aquí, un ya basta que involucra no solamente a aquéllos que como tú y yo luchamos por una causa, la causa de la izquierda, ahora se están uniendo cientos de miles que luchan por una causa más importante, que es, La Causa de México.

La escuchaba y no lo creía, no podía dar crédito a lo que Angélica me explicaba, después de todo no estábamos del todo muertos, había aun una pizca de esperanza, algo se podía hacer aún, trate de hilar alguna frase congruente, pero Angélica que en aquel momento se había vuelto todo un cumulo de información, y aparentemente no podía parar de contar todo lo que su entusiasmo tenia contenido dentro de sí, siguió hablando.

Ya no me hablaba a mí solamente, un grupo de personas nos rodeaban y escuchaban con un claro interés, y esperaban se les informara lo que estaba sucediendo, algunos comenzaron a realizar preguntas a la interlocutora que para entonces ya se había vuelto el centro de atención.

Hay, nos dijo, cientos de miles que fueron a Los Pinos, y desde ahí nos están informando quién entra y quién sale, ellos mismos han impedido al flujo de personalidades los que han intentado entrar durante el curso de la madrugada, al parecer están buscando llegar a acuerdos, los enemigos irreconciliables, hasta hace algunos días, ahora parece que quieren salvar la tarde, se ha visto por ahí a representantes y gente muy cercana al candidato aparentemente triunfador, y las gentes de Felipe Calderón, también se encuentran ahí reunidos, personas de la cúpula empresarial creen que les será fácil llegar a un acuerdo como hace 6 años, como en los tiempos en que Salinas concertó a través de Gutiérrez Barrios, la reunión con la cúpula del PAN encabezada por el Jefe Diego, que por cierto está ahí de nueva cuenta, en los Pinos, como elemento central de esta nueva negociación.

No se les olvide comentaba ya casi a gritos en lo que se había convertido una mini manifestación de 30 a 40 personas alrededor de ella, que esos dos partidos siempre se han aliado cuando se trata de darle la espalda a la democracia, lo hicieron desde los tiempos de Salinas de Gortari, eso llevó a la fractura del PAN y con su salida conformando el llamado Foro Democrático y Doctrinario de sus principales cabezas, Gonzalez Schmal, Pablo Emilio Madero, Bernardo Batiz, solo para mencionar algunos cuantos, y eso mismo se repitió en el 2006 solo que fue entonces el tricolor quién legitimo al PAN en un gobierno usurpador, pues bien, ahora están reunidos intentando lo mismo, buscar acuerdos que saquen este proceso una vez más adelante a espaldas de la ciudadanía.

Solo que en 1988, o en el 2006 aún no había las redes sociales que están provocando todo este levantamiento, y ya no se trata de un candidato o un movimiento como el nuestro que es Morena, se trata de algo mas, se trata de no volver a permitir que este tipo de irregularidades se repitan, es por eso que cientos de miles de gentes están ahí, afuera de los Pinos, y están siendo rechazados por las supuestas fuerzas del orden, pero se mantienen en el lugar, en forma pacífica manifestando su descontento con lo que esta sucediendo, otros miles de personas se han reunido desde tempranas horas de la madrugada alrededor de las instalaciones del IFE, esos si están más molestos y ya hubo dos confrontaciones entre ellos y los miembros de las fuerzas armadas que está rodeando el edificio, con algunos heridos según se comenta en las redes sociales, y finalmente se calcula que se esperan más de 2 millones en el Zócalo capitalino donde a partir de las 11 de la mañana se anunciaran los elementos que justifican este movimiento y los pasos a seguir, ahora si no hay vuelta de hoja, no se permitirá, gracias de nuevo a las redes sociales y al movimiento de la gente, que nos vuelvan a quitar el triunfo de las manos, porque los votos que ellos lograron, en su gran mayoría fueron mal habidos, los nuestros fueron ganados a pulso con un trabajo que ustedes, yo, mi compañero (en ese momento se acordó que yo estaba a su lado) logramos, después de un trabajo intenso que simplemente llevaba como consigna informar la realidad a nuestros conciudadanos, por eso compañeros, caminemos juntos al Zócalo Capitalino, esta vez no estamos solos, en todos los rincones del país se cuenta con la información que estoy proporcionándoles, y con mucha información mas, ahora si no habrá nadie que nos detenga, no para elegir a nuestro candidato, que quede claro, sino para que las cosas se hagan con apego a la legalidad, algo que nunca se ha hecho en nuestro país, pero un día teníamos que comenzar, y hoy es el Día.

Sin comentar mas se alejó de mi lado y la gente se fue tras de ella, yo me quede ahí pensando, estaba ¿cómo decir?, si, entusiasmado, pero al mismo tiempo no podía creer lo que estaba pasando, la sorpresa me impedía moverme, pero dentro de mí, renacía la Esperanza.

 

CAPITULO VIII

En algún lugar del centro de la Ciudad de México

Angélica se había ido, ni siquiera me había dicho adiós, muchos se fueron tras de ella y yo me quedé en aquella esquina sin saber qué hacer, no quería regresar a casa ¿a qué? pero tampoco estaba convencido de caminar con el resto de la gente al Zócalo capitalino, lo haría seguramente, pero más tarde, faltaban casi dos horas para la información que se había anunciado a las 11 de la mañana, me quedé ahí parado y vi de reojo una silla vacía en uno de estos centros pequeños de autoservicio que han proliferado en todo el país y que han ido desplazando a las pequeñas misceláneas de la esquina y con ello han provocado un cambio – para mal – supliendo a aquellos negocios familiares con grandes empresas monopólicas que abren esos establecimientos en todos lados con el daño que esto provoca a la economía de muchos Mexicanos, de cualquier forma y aunque todo esto atravesó por mi mente, decidí sentarme a leer mi periódico y pedí otra taza de café, que mi presión arterial se fuera a las nubes era lo que menos importaba en estos momentos.

Abrí mi periódico y me encontré con otra de las tristes noticias con las amanecimos esta calurosa mañana del 2 de julio, el encabezado tal y como se predijo hace algunas semanas, EL PRD pierde su bastión, la Ciudad de México, y queda en segundo lugar, 3 puntos porcentuales por debajo de Beatriz Paredes, que con el efecto Peña Nieto había estado peleando la punta en las últimas semanas, había sido una elección en tercios, la candidata del PAN de alguna forma había logrado recuperar puntos para acción nacional y se había posicionado en un tercer lugar no lejana de los punteros.

Confieso que esto no me afectaba mayormente, desde principios de año en que se decidió que por una de esas encuestas – en las que nunca he creído – había ganado Miguel Ángel Mancera la candidatura, yo siempre estuve seguro, en mi interior que aún y cuando se trata de una persona seria, un jurista de buen nivel, nunca pensé que fuera un buen político, cuáles eran sus meritos en un país como el nuestro en el que ser bueno o actuar correctamente no sirve para nada, pero en esto de la política lo menos que les preocupa es si un candidato es bueno o no, y me refiero a si se es competitivo o no en una contienda en donde les habían puesto de frente a dos mujeres de un importante peso especifico, estoy convencido de que haber apoyado a Alejandra Barrales hubiera resultado en algo diferente, incluso pienso que con ella hubiéramos ganado, por que en los debates frente a dos mujeres con una gran confianza en sí mismas, el candidato de la izquierda se empequeñeció aun más de lo que es en realidad y perdió en toda la línea lo que había costado décadas conseguir, pero que importa ya, en este México perder el bastión de la izquierda.

Quién fue responsable, el propio Marcelo Ebrad por imponer a quien el considero conveniente, una persona recta si, leal también, pero ¿competitivo? porque no se eligió a un buen político, es claro, para mí al menos, era difícil que se colocara un personaje con un gran perfil político claramente de izquierda como Martí Batres, aún cuando el señor no es del contentillo de la gente, pero señores, ¿de cuál gente?, vamos a aceptar sin conceder que el Sr. Batres no tenga el carisma que se requiere en un proceso tan competido como el que se dio en la capital de la república, que no podría habérsele ocurrido a alguien una mancuerna como la Barrales y Martin Batres, que hubiera resultado a todas luces vencedora, donde Barrales hubiera aportado la competitividad de alguien que ha tenido sin lugar a dudas una lucha social y Batres toda la ideología que claro comparte con Alejandra. Pero el Sr. Mancera, con todo respeto ¿cuáles son sus meritos? solamente el de ser más conocido, porque a mí no me cuenten que gano 4 de las 5 preguntas y las encuestas que son absoluta y totalmente – para mí como para mucha gente - no creíbles, como pudieron poner a alguien a competir que dijo en público que él era de izquierda por que había utilizado el metro y había asistido a escuelas públicas, solo eso tendría que haberlo descalificado en automático, pero no, que va, en nuestro sistema político tu dejas a alguien fuera de ideologías si es cercano y leal, esto es lo primero que cuenta y si no, hagamos memoria y recordemos los usos y costumbres del Señor Felipe Calderón y todo su gabinete de amigos, como es que se encargaron de hacer pedazos esta pobre Nación nuestra.

Y vuelvo a pensar a mis adentros que Mancera hasta donde sé, es una persona recta y honesta, pero esto, desde mi humilde punto de vista no es suficiente, es obvio y evidente que carece de ideología, para nada es un personaje de izquierda como tampoco lo fue Marcelo Ebrad, aunque en muchas de sus políticas fue más lejos que Andrés Manuel López Obrador en este sentido, tal vez él pensó, porque fue él, me refiero a Marcelo Ebrad que así como el había actuado y quería seguir actuando en el centro del espectro político, así lo haría Mancera solo que la Ciudad de México es a todas luces Centro ilustrado y progresista, donde la mayoría de sus habitantes estamos informadas y me atrevería a decir también tenemos en su mayoría, un pensamiento de izquierda.

Porque lo que hizo a este lugar, a esta Ciudad paradójicamente el lugar más seguro del país no fue gracias a que el procurador Mancera lo hizo bien, claro que ello tuvo algo que ver, pero lo que ha hecho a esta Ciudad diferente del resto del país fue el simple hecho de haber sido gobernada por la izquierda desde 1997, porque si no hubiera sido gobernado por la izquierda con toda seguridad habría persistido la corrupción y un sinfín de problemas como son entre otros la impunidad, los que se redujeron, también contó importantemente la mirada vigilante de una opinión pública que ya no se deja, que es menos conformista que la del resto del país.

Pero qué le vamos a hacer, yo estoy seguro que el resultado habría sido diferente de estar una mancuerna como la de Barrales-Batres como fórmula al frente de la propuesta de la izquierda, pero esto ya es historia, frente a Mancera había un ente (no sé como describirla, y no es por faltarle al respeto) es decir una mujer prehistórica, parte central de los dinosaurios que regresaron a ocupar nuestro país por culpa de los gobiernos panistas que no solo no supieron deshacerse de ellos sino que se asociaron y aprendieron de ellos para gobernar con las mismas políticas que no nos han dejado desde la llegada de los tecnócratas, con Salinas de Gortari a la cabeza.

Esta mujer, Beatriz Paredes, se las sabe de todas todas en esto de la política, es, qué duda cabe, una maestra en el arte de la retórica, ganó de punta a punta los debates, solo la Sra. Wallace le opuso alguna resistencia, nuestro ratón, pequeñito de naturaleza no dijo ni pío y perdió cada uno de los debates en los que se presentó, así como perdió la ventaja que le daban las encuestas cuando la contienda se inició, pero que se le va a hacer.

En esto de la selección de candidatos, la costumbre del dedazo ha quedado impregnando en lo más profundo de nuestra naturaleza genética, es prácticamente imposible retirarla, hay dedazo en todos los partidos, solo que en el supuestamente triunfador, el dedazo fue enviado, preparado, moldeado y madurado de tiempo atrás, desde las regiones más siniestras del Estado de México, donde un grupo de poderosos, liderado por la mente brillante de un orejón chaparro y peloncito (pero sin lentes) no vaya usted a malpensar, fue preparando el retorno de los brujos, el retorno de los alquimistas electorales, de los dinosaurios que nunca se fueron, que siempre estuvieron ahí agazapados para embestir en la primera oportunidad, y esta fue su oportunidad, oportunidad que no desperdiciaron.

Pero los partidos de enfrente aprendieron la lección, y en ellos el dedazo es parte de los usos y costumbres, tan arraigados en nuestra cultura política que no les preocupa perder la plaza con un candidato pequeño que no puede ganar, en Michoacán hace 6 años pusieron a un candidato pequeño, pero el cardenismo por aquellas tierras impidió que perdiera, el señor Leonel Godoy caracteriza eso de los candidatos pequeños, y claro ganó con el empuje del candidato mayor, pero de nada le sirvió, 6 años después el perredismo fue desplazado a la tercera posición por debajo del PRI y del PAN, lo mismo nos ha pasado en Baja California y claro en Zacatecas ejemplo máximo de los caprichos y estupideces del dedazo, no fue ahí donde desgobernó una persona de izquierda, y además mujer quien después de haber encabezado el gobierno más desastroso que por aquellos lares se tenga memoria, se dio el lujo de descartar, por una mera animadversión personal, y no tanto de ella sino de su hija, al candidato del PRD mejor posicionado y poner a uno mediocre imposible de levantar, alguien que eligió solo por su probada lealtad y que con toda y su lealtad fue arrasado en la contienda, porque era al final de cuentas otro candidato pequeño.


CAPITULO IX

En algún lugar del centro de la Ciudad de México

Volví a deprimirme dando sorbos al café en aquél oxxo de la esquina del centro histórico, la gente seguía pasando y lanzaba gritos que no podía entender, pensé para mis adentros, cuantas veces no hemos hecho lo mismo; protestar, levantar la voz, llenar la plancha del zócalo capitalino, y ¿para qué?, si nunca se resuelve nada por esta vía.

Entonces pasaron por mi mente las plazas llenas, los gritos, los plantones, las manifestaciones pacíficas solicitadas por nuestro líder “no hemos roto ni siquiera un vidrio” y pensaba, ¿no será necesario romper vidrios?, confrontarse, perder algunas vidas para que un verdadero cambio sea posible, como en Egipto hace un año y medio. La respuesta me vino en forma automática, realmente Egipto, después de la maravillosa Revolución de los Jazmines, ¿es ahora diferente? ¿Hay más democracia?, la respuesta es un rotundo ¡no! sigue ocupando el poder una especie de dictadura militar que incluso ha puesto a algunos civiles a dar la cara, cuando todo el mundo sabe que son ellos los que ostentan el poder, y me vuelvo a preguntar, ¿son realmente ellos los que ostentan el poder? ¿o hay alguien más atrás de ellos?, las ideas se agolpan dentro de mi cabeza, cuantas veces no tuvimos la evidencia de que Los Estados Unidos, aquí sí, Los Estados Unidos, impulsados por los intereses de las grandes compañías internacionales vieron con lupa lo que ahí sucedía y decidieron en consecuencia, como lo hicieron después con Libia, y como lo han hecho con nuestro país a través de la historia, ya que no tienen socios, solo tienen intereses, y cuando algún lugar del mundo es importante para esos intereses, entonces hacen y deshacen para seguir teniendo el control, en el caso de Egipto el control significa el canal de Suez, en el caso de Libia como en Irak, la producción petrolera, y en nuestro México sus intereses son innumerables.

Somos al final de cuentas; su patio trasero

Y… claro, siempre cuentan con la colaboración servil de alguien que se encuentra en el poder, alguien a quien ellos apoyaron, y por lo tanto alguien que puedan quitar cuando ya no conviene a sus intereses, pues ¿no paso así con Noriega en Panamá?, ¿cuánto tiempo sirvió a sus intereses? -los de la CIA- seguramente al tráfico de estupefacientes hacia los Estados Unidos, y cuando ya les era o les representaba un estorbo, entonces fueron por él, invadiendo un país soberano, Panamá, matando a quién se les ponía enfrente, ¿pues qué no son ellos, los dueños del mundo y eso les da derecho a todo? Y no pararon hasta que lo apresaron y actualmente Noriega ha visitado prisiones tanto de la Unión Americana como de la Unión Europea para finalmente regresar a su tierra a seguir cumpliendo las deudas que tiene con la sociedad, ¿que son solo deudas suyas? ¿no son también de otros que se mantienen en la impunidad y gozan de fueros y claro de abundantes recursos, otros que o están en las elites de las transnacionales o incluso dentro del gobierno de los E.U.

Otros ejemplos, los hay a montones, quien no recuerda a Musharraf puesto por y desde Washington cuando derrocaron a la maravillosa mujer Benazir Bhutto, quien no se cansó de decir la verdad en pláticas que dio en todo el territorio norteamericano, la pregunta es si alguien la escuchó, y si alguien lo hizo, poco les importó, porque a poca gente, sobre todo a los estadounidenses que no son muy dados para que alguien les diga sus verdades, nadie somos, pero ellos menos que nadie, no lo sabré yo que hace algunas décadas me fui de mojado varias veces a los Estados Unidos, no se me olvida haberle escuchado y visto en la televisión, a esa maravillosa mujer, asesinada por cierto cuando intentó regresar a su país, Pakistán, a pelear por el poder. Haberle escuchado decir los factores positivos de la migración mexicana a los Estados Unidos, y la inyección de valores culturales que enriquecería a una sociedad como la estadounidense tan carente de valores, palabras de mucho peso y llenas de verdad. En otra ocasión vi por la misma televisión a Mijail Gorbachov a quién la audiencia de este país tan hipócrita y dado a la doble cara y a la doble moral, le aplaudió de pie durante mas de 15 minutos -porque se les anunció como uno de los factores, tal vez el más importante, para la caída del gran demonio- -al menos lo era así para los Estados Unidos- pues la Unión Soviética fue durante varias décadas, un gran dolor de cabeza para ellos, su migraña, provocando que el actor de quinta, que llego a la Casa Blanca, Ronald Reagan, anunciara, como un triunfo del capitalismo, como diría el ranchero “hasta creen” pero regresando al discurso, no había visto que alguien les hablara con tanta franqueza y en forma tan objetiva, lo que motivo que al final del mismo, los aplausos le fueran regateados por un público que se había sentido regañado por el orador.

Alguien me dijo alguna vez que los Estadounidenses son Ignorantes y Arrogantes por naturaleza, es decir ignoran la historia, tanto la suya como la de los demás, y que no pueden ser lo suficientemente humildes para reconocerlo, de ahí su arrogancia como en el caso de el mito de “acuérdate del Álamo”.

De pronto me di cuenta que estaba divagando mucho sin centrarme en lo que estaba pasando esa mañana del 2 de julio, cuando la última esperanza se nos derrumbaba a pedazos, vinieron a mi mente, no solo las inocentes disertaciones de nuestro candidato Mancera, débiles y sin convicción, de frente a la arrolladora verborrea de Beatriz Paredes, y a la voluntad -o debiera decirse- a la voluntariosa Sra. Wallace, la cual iba subiendo en las encuestas, que en un principio la situaban en la posición más baja, sin embargo este ascenso se detuvo cuando salió a la luz sus debilidades autoritarias, pues se hizo del conocimiento público sus abusos los que realizó para lograr lo que el Estado le había negado, la justicia para su hijo, que por cierto cabe mencionar que no ha aparecido hasta el momento, me refiero su cadáver, no ha podido ser localizado, sin embargo, la señora tiene la convicción de que está muerto, me preguntó ¿porqué arrasar con los derechos de terceros sin una certeza jurídica?, fue, como todos nos enteramos, de alguna forma o manera, seguramente gracias a su relación con Los Pinos, lo que le permitió allegarse a un grupo posiblemente de muchachos de García Luna para que ella los encabezara y realizaran bajo sus órdenes y sin orden judicial alguna, intromisiones a casas particulares, realizando tropelía y media en domicilios en donde además se habían equivocado en direcciones. Esto que fue primero documentado en un caso, posteriormente se supo que la señora Wallace había encabezado 5 – cuando menos – de estos cateos, sin encontrar lo que ella siempre ha buscado, el cadáver de su hijo… ¿quién dijo que no se puede tomar la justicia en propia mano?.

Si ya había decidido Felipe Calderón, por decisión propia (valga la redundancia) y de nadie más, enviar un candidato ciudadano a competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, bien podría haberlo pensado mejor y no dejarse ir – como lo hizo siempre – por un amigo o por aquel que me le diera más confianza, había, qué duda cabe, candidatos mejores y mejor posicionados, a mi al menos me dejó muchas dudas el pensar que la señora Wallace, respetada y sobre todo por los medios y por la ciudadanía, realmente pudiera haber crecido más que alguno de los propios candidatos, pero claro, la caballada estaba demasiado flaca, de un Sodi, o un Orvañanos o este par de mujeres cuyos nombres no quiero acordarme, o un Lueje Tamargo, “pos no había por cual decidirse” como diría el ranchero, pero había otros nombres, hubieran lanzado a uno de sus intelectuales orgánicos, y ahí si había tela de donde cortar, con Aguilar Camín a la cabeza, o los jóvenes Zuckerman, Elizondo, etc., a los que podían haber solicitado en préstamo a televisa. Pero ya siendo serios no pudieran ¿me pregunto? haber hablado con personalidades como Juan Ramón de la Fuente de trayectoria probada, aun y cuando nuestro candidato lo hubiera seleccionado (sin consultarle) a la Secretaria de Educación Pública, en caso de resultar ganador en el proceso.

Claro que difícilmente hubiera aceptado, como Josefina quien no aceptó la candidatura por el Estado de México, porque se sentía precandidata a la silla mayor, Juan Ramón de la Fuente, ha sido candidateado para la grande en varias ocasiones, pero él es un priista de corazón – lo cual no tendría nada de malo – es una persona cercana a Zedillo que espera una posición por parte del PRI, pero, independientemente de esto, es alguien que supo sacar a la UNAM de lo maltrecha que la habían dejado los tiempos del Mosh, y no solo eso, la llevó a convertirse en la universidad más importante de habla hispana situándola muy por arriba de las latinoamericanas y españolas.

Como va usted a creer que pudo colarse en alguno de los años recientes dentro de las 100 mejores universidades del mundo cuando el Tecnológico de Monterrey institución a la que los tecnócratas han apostado todos los recursos, no se encuentra entre las 500 mejores en todos los listados que se quiera revisar, en fin, existe una gran diferencia entre Juan Ramón de la Fuente un personaje de centro, afín a los proyectos de Camacho Solís y Marcelo Ebrad, al rector actual José Narro, ambos médicos, pero éste último, un personaje claramente de izquierda quién encabeza una institución que se encuentra en los punteros de la credibilidad ciudadana, y que ahora se levanta, alza la voz y desconoce al IFE y a sus resultados del PREP, y esto es lo que el día de hoy hace realmente la diferencia con los levantamientos anteriores.


CAPITULO X

En algún lugar del centro histórico.

Me levante de la cafetería, con intención de caminar al zócalo, estaba a unas cuantas cuadras del Palacio Nacional, a sus espaldas, podía escuchar la algarabía de la gente que caminaba hacia el lugar, yo debía ser parte de ellos, lo había sido tantas veces, en cientos de ocasiones había caminado entusiasmado con el río de gente que venia de todos los rincones de la república, entusiasmado por el sentir de que podríamos impulsar el cambio, esta mañana todo era diferente, aun y cuando había escuchado en boca de Angélica palabras de esperanza, dentro de mi solo había desánimo y desolación, fue entonces que sentí algo de hambre y en vez de caminar hacia el poniente, decidí encaminar mis pasos hacia el sur, y me dirigí por la antigua calle de Jesús Maria hacia San Pablo.

Caminé desde mi lugar Tepito, con rumbo a la Merced, eran mis territorios, si bien; no había nacido en el lugar había llegado ahí hacía tantos años que me sentía alguien original del sitio, estaba, estoy entre mi gente, solo ahí me siento cómodo, con frecuencia camino hacia donde el sol se pone, mas allá del zócalo, pero me siento extraño, y en cuanto me alejo del Centro hacia el Poniente cada paso que doy, lo doy hacia lugares a los que no pertenezco, siento la mirada de la gente como si cuestionara mi presencia, Reforma es mía desde donde comienza a afearse el escenario, en el noreste de esa diagonal que atraviesa el corazón de la ciudad capital, me gusta ir al sur de la ciudad, alejándome de la zona que siento me pertenece, solo para algún partido de Futbol y a Ciudad Universitaria, nunca al Estadio Azteca por que ahí son territorios de las élites, aun y cuando estén dedicados a las clases bajas que se someten a los lenguajes de Televisa, que no son los míos ni mucho menos.

Soy parte del Oriente de la Ciudad de México, pero mi mundo no se extiende demasiado, solo un poco hacia el norte en la Lagunilla, al noreste en Tepito donde vivo y donde he construido mi vida, y al sureste en La Merced hacia donde ahora me dirijo en búsqueda de comida, tengo hambre, difícilmente camino mas lejos, mis limites hacia el este están el La Candelaria, unas cuadras mas y se acabo, es como si mi entorno fuera plano y cuadrado, y no pudiera caminar mas lejos, es al final de cuentas mi gente ahí paso desapercibido, me he convertido en parte del escenario soy solamente una silueta mas y estoy contento con ello.

Pertenezco a los Barrios Bravos de la Ciudad de México, no es fácil que la gente sensata se adentre en ellos, salvo alguno que otro curioso con fines de sociólogo o en búsqueda de la antropología urbana se atreve a incursionar por ahí, y eso que solo se encuentra a un par de cuadras del templo mayor, de la academia de San Carlos, o del Museo Cuevas.

El Centro histórico va caminando hacia nosotros, nos invade, nos rodea, es como una mancha que intenta llevar las buenas formas un poco mas hacia el oriente, hacia los territorios donde nace el sol, el nuevo sol, el quinto sol, pero ahí nos resistimos, no nos gusta el cambio, nos gustan las cosas tal y como son, lugar de comercio o de comerciantes, pero si te atreves, sobre todo si te descuidas, puedes verte sorprendido, pero no somos necesariamente malas personas, somos eso si gente de izquierda, ¿porqué lo digo?, por que ahí la comunidad, la colonia, el barrio es lo mas importante, mas que cualquiera de nuestras individualidades, ahí te la partes por defender a un vecino, y los intereses de todos están muy por encima de los tuyos propios, aun y cuando no nos quieran ver así desde fuera, son barrios peligrosos, son impenetrables, son cuna del crimen, puede ser, no pagamos impuestos por que el Gobierno prácticamente no hace nada por nosotros, pero de una década para acá hacemos lo que podemos por que de alguna forma los gobiernos de izquierda han sido impulsados en gran parte por nuestros esfuerzos.

¿Qué cuanto tenemos de existencia?, mas de 100 años dirían algunos, mas de 500 otros, La Lagunilla por ejemplo era uno de los lagos del Valle de México y estaba ahí desde antes de la llegada de los conquistadores, Tepito, nada menos que el ombligo del mundo (al menos eso he oído decir que significa su nombre) algunos otros mencionan que su nombre significa el lugar del pequeño templo, me gusta mas la primera denominación, Tepito el ombligo de México, México el ombligo del mundo, por que no encontraran en ningún lugar a hombres y mujeres con un sentimiento de nacionalismo mas profundo que los tepiteños, aquí cualquiera puede encontrar absolutamente todo, todo se compra y se vende, también se roba, pero también se regala, fue de aquí que salieron a inicios de año camiones cargados de alimentos para nuestros queridos hermanos de la Sierra Tarahumara, porque eso sí, la solidaridad de estos rumbos no la encontraras en ninguna otra parte.

La Merced, al sureste es posiblemente el lugar de mas reciente aparición en nuestra historia, nace del Convento Colonial de Nuestra Señora de la Merced para convertirse en el mercado mas grande de la América Latina, imagínese usted, 4 hectáreas solo en su ala mayor, nueve mil comercios, con una ala menor de 3 mil quinientos metros cuadrados, lástima que se este viendo sofocado por el comercio ambulante que la envuelve y la ahorca, 3 mil vendedores ambulantes que son gente de fuera, pero también los hijos y descendientes de aquellos que pusieron sus negocios hace uno o dos siglos.

Me dirijo ahí y trato de olvidar lo que sucede, lo que nos sucede, trato de olvidar lo que ocurrió en la víspera, otra vez el gran fraude, me trato de olvidar del mitin de las 11, se que estaré ahí, pero ahora solo quiero comer algo, no he comido no se en cuantos días, días de trabajo asolador, creí que el resultado seria diferente.

Ni en mis sueños más guajiros pude imaginar las figuras de todos los personajes de la izquierda unidos por una sola causa, la causa de México, por primera vez en mi vida vi a nuestro líder acompañado de Cuauhtemoc Cárdenas de un lado y Marcelo Ebrad del otro, los vi junto con la gente del Sindicato de Electricistas, con los de Mexicana de Aviación, los vi junto con los de Atenco que en el último mes se unieron con todo a la causa, los vi acompañados de las viudas de los mineros de Pasta de Conchos de Coahuila, los vi junto a los padres de los niños fallecidos en la guardería ABC de Hermosillo, los vi acompañados de intelectuales como Lorenzo Meyer, Lidia Cacho, Jesusa Rodríguez, Elena Poniatowska, y tantos y tantos mas. Y tantos otros que les apoyaron de lejos, el mismo Carlos Fuentes, y, seguramente Carlos Monsivais y Carlos Montemayor les siguieron desde algún lugar del universo en donde se encuentran hoy, apoyando la causa, la utopía se había cumplido, la izquierda unida caminaba toda en apoyo y en la búsqueda del cambio verdadero, era ahora o nunca, todo apuntaba que ahora si no nos podrían jugar chueco.

Esos eran mis pensamientos mientras caminaba hacia el sur por Jesús Maria, las banquetas ocupadas por los ambulantes que instalaban a uno y otro lado de la acera sus mercancías en un lunes que anunciaba una venta reducida, recordé ver desde mi departamento en el cuarto piso, las azoteas de esa parte de la ciudad que bien podría considerarse como un cinturón de miseria, los arrabales, techos de lamina que parecían armonizar con las mantas que ponían los comerciantes en las calles, imágenes multicolores que habitaban ahí a unas cuantas cuadras del centro histórico, donde por el poniente todo era lujo y edificios señoriales remozados recientemente, ¡que contraste!.

Alguna vez escuché a alguien que me comentó que era lo mismo en todos lados, que a espaldas de la quinta avenida de Nueva York estaba el Harlem, y a espaldas del Museo del Cairo te encontrabas los arrabales mas tristes y sucios, contrastes aquí y allá.

Así viajaban mis pensamientos cuando me topé con San Pablo y comencé a caminar hacia el oriente, rumbo a la Merced, alejándome del zócalo, lo único que quería es comer y donde mejor que en La Merced, lugar de los sabores y de los olores, ahí podrías encontrar cualquier cosa, ahí se puede satisfacer el gusto mas refinado, así como el mas sencillo, caminando, vi a las mujeres que salían a ocupar su sitio ya a esas horas de la mañana para vender su cuerpo, la mayoría de ellas no son de aquí, pensé, he platicado con alguna, son traídas por ese gran negocio que se ha convertido en el segundo mas lucrativo del mundo después del trafico de drogas, el de la trata de personas, me sorprendió verlas mas jóvenes, muchas de ellas niñas que no tendrían más de 12 o 13 años, o es que me estoy volviendo viejo, a algunas de ellas se les exigen una cuota diaria de hasta 10 mil pesos, cuantos clientes tendrán que soportar para juntar aquello que se les exige, y de no cumplir la cuota son maltratadas y vejadas, sus vidas cortas corren riesgos inimaginables y no hay quien haga nada por ellas.

Trate de pensar quien era el candidato por aquella delegación, debo reconocer que no lo recuerdo, la selección de esas candidaturas fue tan manipulada que muchos, yo entre ellos, decidimos dejar nuestro voto en blanco en lo que se refiere a delegados, diputados y senadores, consciente de las argucias que se dan para elegir a los candidatos, lo que a mi, y a muchos interesaba era la posibilidad de cambiar la punta de la pirámide para que de ahí comenzara a desbordar hacia abajo un sistema minimamente democrático, pero todo había, al menos hasta ese momento terminado mal.


Capitulo XI


(En algún lugar al oriente del centro histórico de la Ciudad de México)

Camino por San Pablo, hacia el oriente, ya veo el anillo de circunvalación, o como le llaman ahora, el eje 1 oriente, cruzando está La Merced, ya puedo olerla, siempre he pensado que su olor es a hierbas finas, a verduras y frutos. Los malos olores desaparecen en forma instantánea, será por que siempre vengo cuando tengo hambre, yo no soy de los que realizan por aquí sus compras pero eso sí me conozco el lugar como la palma de mi mano, se donde venden los mejores tacos, las mejores sopas, las mejores fritangas, son de diez a quince cuadras la distancia a mi pequeño departamento, pero bien vale la pena. Me he olvidado por un momento del desastre que me rodea, apenas son las 10 de la mañana, en que otra parte del planeta, a plena luz del día, a la vista de todos puede uno ser testigo del segundo negocio mas lucrativo del mundo, sólo después del tráfico de drogas tan combatido, o debiéramos decir tan mal combatido por ese personaje pequeño, y no solo por su baja estatura, que ocupó por seis años, la residencia de Los Pinos.

Claro que me refiero a la trata de personas, y que lugar en el mundo puede uno ver el uso y abuso del ser humano por el ser humano, vaya civilización que nos hemos dado, bonito barrio bravo me digo para mis adentros, barrio bravo mis… tanates, si hemos dejado que otros lo ocupen para negociar con el cuerpo humano, y los dejamos pasar, y ellos entraron gustosos a sabiendas de que por estos sitios no hay ley que valga, por que por aquí la policía solo viene a cobrar sus dividendos, y lo hacen en forma tan discreta que ni nos damos cuenta, envían a sus representantes vestidos de civil para cobrar su tajada, que es que para dejarnos trabajar a gusto, si no tocan la piratería, menos éstos asuntos que ya son asuntos serios, y así, ¡que viva México!, México, México ra ra ra…

Son los usos y costumbres que nos hemos dado, ¿desde hace cuanto?, no lo sé, demasiado tiempo, la corrupción ha sido siempre nuestra bandera, y por difícil que sea aceptarlo, se ha incrementado sexenio tras sexenio, tal parece que cada nuevo presidente quiere duplicar en este aspecto lo hecho por el anterior, ¡no me den, pónganme donde haya!, reza el refrán popular, es por eso que se hacen pedazos entre sí, los miembros de nuestra “fina” clase política, para acceder a un puesto que les permita vender lo poco que nos queda de patria, con el único objetivo de enriquecerse, solo pensar en esto y me da coraje, y me da más coraje con nosotros, la sociedad entera, que se los permitimos, por que se supone que ellos son los malos y nosotros que… ¿los buenos?, no, no lo creo, agachones, dejados, eso es lo que somos, y nosotros más que los demás que aseguramos al mundo que por estos barrios no entran mas que los valientes, bonitos valientes somos que hemos dejado pasar todas estas corruptelas.

Pienso en esto cuando se acercan a mi un par de niñas de no mas de 10 años acompañadas por un niño de 8 que las sigue, me toman por la manga de mi saco y me suplican con el llanto en los ojos, señor, llévenos a un cuarto, haga de nosotros, lo que quiera, mi hermano va incluido en el trato, pero ayúdenos, tenemos que ayudarle a mi madre a cubrir la cuota que le piden, todas las noches vemos que la golpean por que le falto juntar mil o dos mil pesos, que mil para el policía que 4 mil para el que la trajo, que otros mil para el cuarto que esta reservado para ella, y si no cumple, la medio matan.

Busco en mi bolsa, saco un billete de 50 pesos y se lo entrego a esa niña con el rostro pintarrajado, con una minifalda que deja ver unas piernas delgadas que aun son de niña, no puedo ocultar un ataque de rabia que me envuelve y doy media vuelta, esto no puede ser, no lo puedo permitir, la respuesta esta allá, atrás de mi, esta en el Zócalo, tengo que hacer mi parte.

Regreso casi corriendo, me he olvidado del hambre, de la comida, de todo, habrá que morirse en la raya, si nosotros no intentamos el cambio, ¿quien lo hará?, ¿las elites?, ¿la iglesia?, ¿quién?, ¿los que ya recibieron sus dosis de despensas y algunos pesos a cambio de su voluntad y que en un par de meses seguirán sufriendo hambre?, ¿hasta cuándo?, ¿hasta las siguientes elecciones?, a buscar las migajas que se derramen de los manteles de la opulencia en que viven unos cuantos, y entre ellos, la clase política, que lo único que buscan en la vida es la manera de continuar unos años mas bajo el amparo del presupuesto, a los que no les importa ser parte de un gobierno rico, que en realidad representa a un pueblo pobre por la inequidad y mal reparto de la riqueza.

A un par de cuadras, tomo San Jerónimo buscando acortar la distancia hasta llegar a Pino Suárez, camino hacia el norte, tomando dirección al Zócalo, la circulación esta suspendida en esa zona, pero los cientos de seres humanos que caminan hacia la misma dirección que yo, me hacen desesperarme, al llegar al antiguo Hospital de Jesús, la multitud prácticamente se ha detenido, el Zócalo esta lleno - me dicen - no puedo detenerme, me desvío por Mesones hasta llegar a Correo Mayor y ahí nuevamente tomo hacia el norte, por fin llego a Corregidora y doy vuelta de nuevo hacia el poniente hasta llegar a espaldas del Palacio Nacional, ahí esta lleno de la gente que quiere escuchar alguna noticia que les cambie, que nos cambie la vida, comienzo a desplazar gente como puedo, en ese momento me viene a la memoria Angélica, debí haberla seguido, ya hace más de una hora que se fue, seguramente tendrá un lugar privilegiado, me molestó tanto que no me dijera ni siquiera adiós, ni siquiera se despidió, ni siquiera me dijo ven, vamos a encontrarnos con un nuevo México, esto no puede ser otra cosa que la revolución esperada, pero yo estaba tan molesto y tan decepcionado que no quise escuchar lo que ella dijo a los que pusieron más atención a sus palabras, no oí, no escuche, si es que me dijo algo, antes de irse.

Y finalmente en ese mar de seres humanos, no me fue difícil colocarme detrás de una de esas señoras que no piden permiso para avanzar, cueste lo que cueste, ni siquiera solicitan el respetuoso compermiso, simplemente avanzan y desplazan a quien se les pone por delante, habría que colocarse detrás de ellas, y así lo hago, pronto me encuentro a espaldas del tapanco principal colocado frente a Palacio Nacional, la plaza esta llena, el ruido de cientos de miles de voces es impactante, aun así se escucha la voz que dirige en ese momento el podium, creo reconocer de quien se trata, es la voz de Jesusa Rodríguez, veo al sureste de la plaza una pantalla gigante donde se ve esa figura fuerte, acompañada, como tantas otras veces, de Elenita Poniatowska, siempre he pensado que esta mujer acabaría con la escritora por su empuje, sus complexiones son tan distintas, y sin embargo Elenita ha dado la batalla, nunca se ha doblegado, no se le despega, o Jesusa no la deja despegarse, siempre juntas y siempre vigiladas y cuidadas de cerca por la esposa de Jesusa con quien se casó entre los primeros matrimonios que se realizaron de personas del mismo sexo, en esta Bendita y Progresista Ciudad de México, Distrito Federal, de vivir Chava Flores habría amenizado la fiesta, y les habría compuesto un alegre corrido.

No distingo mas personas, la pantalla gigante esta tan lejos, y yo tan cerca del podio, a unos cuantos metros, pero a espaldas del mismo, Palacio Nacional esta cerrado y no veo soldados ni policías cuidándolo, según entiendo están tratando de detener las hordas que se lanzaron a Los Pinos, Jesusa anuncia el discurso que se espera, el de José Narro, Rector de la UNAM, ella dice en el micrófono con una voz que no ha dejado de oírse ya por tantos años, como olvidarnos que esta aquí, desde aquello del desafuero, aun bajo Vicente Fox.

Como nada puedo ver, trato de concentrarme en el discurso, han querido engañarnos nos dice, pero esta vez ya no se van a salir con la suya, los resultados dados a conocer a las 11 de la noche por parte del IFE, los del PREP que le daban una ventaja de casi 10 puntos al candidato del tricolor, son una total y absoluta mentira, José Narro viene para acá, ya ha anunciado en la televisión abierta que sus resultados, de una Institución imparcial y creíble son total y absolutamente diferentes, en ellos se da una ventaja de casi 2 puntos porcentuales a nuestro candidato, esos resultados concuerdan con los resultados de la alianza de la izquierda, pero no solo de ella, también con los resultados del Partido Acción Nacional, partido que no ha querido decir esta boca es mía, pero de donde han salido filtraciones que confirman los números de la UNAM.

Señores y Señoras, el IFE es ya historia, la prueba más fehaciente de la infiltración por los poderes fácticos de esa institución es la renuncia de uno de los consejeros que no ha querido ser parte de este nuevo fraude, y por ahí se dice que otros consejeros le seguirán, las televisoras, sobre todo Televisa que impulsaron la mentira ahora callan, ya hace un par de horas dejaron la actitud triunfalista de la mañana y se han encerrado a decidir que actitud tendrán ante el rumbo que están tomando las cosas, alguno de sus otrora fieles peones ha desertado, se trata de Víctor Trujillo, “Brozo”, quién en televisión abierta osó confrontarse con López Doriga y con Carlos Loret de Mola y abandonó una mesa de discusión, se le ha invitado para que este con todos nosotros aquí en el Zócalo, a él como a tantos y tantos mas que saben que hay cosas que simplemente no se pueden permitir, y esta es una de ellas.

El Zócalo, el Corazón de México esta ocupado no por partidos políticos, ni siquiera por la izquierda, sino por ciudadanos sin partido, sin ideología que quieren decir, ya basta, no volveremos a permitir ser engañados, tenemos evidencia, vía Internet millones de mexicanos siguen lo que aquí sucede, y uno de los elementos centrales los dará a conocer el Rector de la UNAM, José Narro, quién en unos cuantos instantes estará aquí para anunciar a México y al Mundo la verdad de lo que aconteció el día de ayer…
 

CAPITULO XII

Zócalo de la Ciudad de México.

Empujado por la multitud de gente que intentaba penetrar a la plancha del Zócalo capitalino, fui moviéndome en forma involuntaria hacia la esquina nororiente, movimiento que al final de cuentas me fue de utilidad por que más pronto de lo que me hubiera imaginado, me encontré frente a una pantalla gigante localizada en ese sitio, ahí a unos cuantos metros del lugar ya no había la presión de gente que metros atrás seguía insistiendo entrar a la plaza ya saturada de seres humanos, muchos de los cuales, según me comentan nunca salieron de ella desde la víspera.

De mi sitio podía ver un lleno también en esa pequeña plaza al costado oriente de la catedral en donde los danzantes en días normales son el deleite de los extranjeros, donde se acercan muchos a recibir las tradicionales limpias de pirul para sanar problemas físicos, anímicos, morales o existenciales, y donde una multitud de vendedores ambulantes ofrecen las mercancías autóctonas de joyas, ídolos, collares y tantas cosas más, haciendo pensar y diciendo que son originalmente precolombinas, en este lugar puedes comprar desde un CD “pirata”, hasta una muñeca o un libro también “pirata”, hoy, esos habitantes comunes de estos lares, brillaban por su ausencia y su sitio está ocupado por gente que intentaba caminar hacia el centro del mundo mexicano.

De las cuatro esquinas del zócalo capitalino, esta es la que mas disfruto, tal vez sea porque aquí se confrontan las culturas que hace 5 siglos se encontraron y se entremezclaron, en esta esquina muchas veces me he puesto a reflexionar sobre la naturaleza propia del mexicano.

Me gusta caminar por esta esquina, entrar a los comercios a espaldas de la Catedral, y qué decir de San Ildefonso, y las grandes muestras de arte que ahí se presentan, me vienen a la mente dos impresionantes que he visitado en los últimos tiempos, la muestra maravillosa de José Clemente Orozco, una retrospectiva de su actividad plástica desde sus primeros cuadros hasta los últimos, así como la obra plástica, no escultórica del gran pintor colombiano Botero.

En eso se distraía mi mente, no obstante el ruido, en unos momentos insoportable que emanaba de los grandes altavoces que estaban solo a unos metros de distancia de donde me encontraba, así como los gritos de algarabía de la plaza repleta de gente, no recuerdo haberla visto tan llena desde los tiempos del desafuero, cuando también estuve aquí y en primera fila, ahora me había traído mas bien el subconsciente rebelde y revolucionario que ha ocupado siempre mi alma, siempre he sido reacio a cualquier tipo de autoridad, pero no como un anarquista vulgar, o al menos eso quiero pensar de mí, sino como alguien que ve desmoronarse al país, pues lo veo metafóricamente, como una muralla que se derrumba frente a nuestros propios ojos sin que hagamos nada para detener esa situación, como una casa propia que es banalizada y desmantelada por unos cuantos sin que nosotros, los dueños, opongamos resistencia.

Estos pensamientos me devuelven a la realidad y me vuelvo a concentrar en los discursos de Jesusa, la animadora vitalicia de estas enormes manifestaciones, la que dice al público y anuncia una y otra vez que en unos momentos. que está por llegar, el rector de Nuestra Máxima Casa de Estudios, la UNAM, José Narro, y que va a presentar ahí de frente al público, trasmitido también por cadena nacional, (fuera de las clásicas y monopólicas televisoras dueñas de los medios fácticos, claro está), por una red de internet que la propia UNAM ha puesto al Servicio de México, los resultados que se obtuvieron por parte de esa institución que como lo he mencionado; es de las pocas que aun gozan de prestigio y sobre todo de confiabilidad y credibilidad por parte de los ciudadanos tanto de derecha como de centro y por supuesto de izquierda. Me recuerdan los presentes, un escenario que jamás he visto, al menos no en persona, de aquellos que esperan ganar el gran premio, el premio mayor y que revisan una y otra vez su número en espera que sea el número que anuncien desde el micrófono, y que por fin cambie sus vidas.

Me entretengo viendo en la pantalla a los personajes que se encuentran en la plataforma, y aunque la multitud lo aclame una y otra vez, me dicen a quienes les pregunto que nuestro candidato no está ahí pero que está en un búnker cercano, aunque nadie sabe a ciencia cierta dónde, que él ha enviado el mensaje, por que se trata de una reunión ya no solamente de la o las izquierdas, sino que ha convocado a la ciudadanía toda, (esa es la convocatoria que se ha multiplicado exponencialmente a través de diversas redes sociales), en donde se trata que todos pidamos cuentas claras de la elección que apenas termina.

Nos informan también que el IFE en cadena nacional ha anunciado que en este mismo día saldrá a dar un informe sobre lo que realmente ha acontecido y la forma como intentaran enmendar el error que ya en forma oficial han reconocido, gracias a la gran presión que sobre ellos metió el consejero que renunció después de declarar como inaceptable las triquiñuelas realizadas por esa institución.

Al diablo con las instituciones, no me respondo yo mismo, no ahora, habrá que traerlas a cuentas, que nos expliquen, que nos aclaren, el por qué de las cosas, ya no las pasadas, ya no sobre aquello que sucedió en el 88 y en el 2006 es prácticamente imposible saber con certeza lo que pasó, pero ahora que el asunto está fresco, ahí frente a nuestros ojos, ahora si tendrán que rendir las cuentas que siempre tuvieron que rendir en el pasado, pero tantos y tantos intereses creados lo impidieron, o… ¿fue que los dejamos hacer y pecamos – nosotros, la ciudadanía toda - de omisión?.

Nunca más un México sin nosotros gritaban los maravillosos indígenas de este país, fueron los únicos, o si se quiere los primeros en la historia reciente, que hicieron valer su dignidad de seres humanos cuando se levantaron en armas en el 94, aun antes, cuando organizaron su maravilloso movimiento en el sureste mexicano, como dejar de admirar la gran obra de los Caracoles, verdaderos islotes de democracia progresista dentro de nuestro país, comunidades en donde lo que importa, es lo que a todos concierne, donde se pierden las individualidades.

Pienso en eso y en tantas cosas, mientras intento descifrar los rostros de quienes he visto al menos en los medios de comunicación, me llama la atención ver hombro a hombro dos panistas de hueso colorado en la tarima, cierto es que ambos se alejaron del propio partido a principios de año cuando comprobaron lo que ya ellos sabían de antemano, el acercamiento de los usos y costumbres de su partido con aquellos del PRI y de la clase política de todos los tiempos, primero fue El diputado Manuel Clouthier, junior, que actualmente es candidato de MORENA a una senaduría, después otro, que debería tener más la admiración de las izquierdas, y de todo México, por su trabajo intenso en contra del duopolio televisivo en donde ha sido satanizado, me refiero a Javier Corral, quien primero resintió los arreglijos electorales de su partido que lo excluyeron de participar en su tierra Chihuahua, y después tuvo que soportar el peso de ser nombrado por nuestro candidato, a ocupar un lugar en el gabinete, que se anunció hace ya meses, específicamente en la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes, si él, que si bien siempre fue un defensor de las cosas justas, sobre todo en eso de las comunicaciones, siempre defendió también las posturas doctrinarias del PAN, pero su actitud abierta en defensa de los intereses de México, por encima de los de su propio partido, le valieron la antipatía de Felipe Calderón como antes la tuvo de Vicente Fox y de tantos otros que le criticaron y le cuestionaron.

Cuando nuestro candidato lo nombra y al hacerlo le reconoce su labor en el campo de las comunicaciones, las élites y la oligocracia se le vinieron encima, el no sabía que eso pasaría, él, quién además siempre fue crítico del candidato que ahora lo postulaba, con la firme aclaración de que sería invitado y que dependería de él, si aceptaba o no, pero que le reconocía su forma de enfrentarse a la Ley Televisa conjuntamente con Manuel Bartlett quién por cierto también fue candidato y ganó, pero este fue por la candidatura al senado, por el Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, ambos dieron la lucha de frente a las todopoderosas televisoras, y la ganaron, eso, todos, tendríamos que reconocerlos. Después de febrero lo perdí de vista, fue castigado con el silencio de los medios, y después según supe se acercó al candidato, y decidió dar la lucha de este lado de la acera.

Al lado de Jesusa Rodríguez como siempre, Elena Poniatowska candidata a ocupar dentro del gabinete del cambio, una secretaria de nueva creación, la de Cultura, por arriba de Conaculta y Bellas Artes que tanto han demostrado, hasta el cansancio, sus corruptelas internas, pero me llamó la atención ver a un lado de ellas a Dennisse Dresser, crítica de lo mucho que debe ser criticado nuestro candidato, pero leal y convencida de que el cambio debe darse, y a un lado de ellas, Ofelia Medina, Lidia Cacho, acompañadas de Alejandra Barrales, todas ellas, mujeres, de una enorme valía que en estos momentos estaban ahí para ser testigos de la Historia.


CAPITULO XIV

Plancha del Zócalo capitalino

Se había anunciado la presencia de José Narro Rector de la UNAM para las 11 de la mañana, eran ya las 12 y no aparecía, aunque ya Jesúsa Rodríguez había anunciado en los micrófonos que ya estaba en el Zócalo y a punto de subir al entarimado.

Yo estaba aturdido por el griterío, la música de bandas aquí y allá, los informes que corrían de una persona a otra, del enfrentamiento entre las guardias presidenciales que protegían el perímetro de los Pinos y un grupo cada vez mayor de manifestantes que se calculaba por arriba de los 100 mil y que pretendían llegar a las puertas del cuartel de Felipe Calderón los que exigían, explicara, quién estaba detrás de las irregularidades que se estaban dando, por decir lo menos, en el IFE, ya que todos sabemos que nunca (fuera del IFE de José Woldenberg), ha sido una institución independiente como fue planeada, y que de alguna forma sigue indicaciones de alguien desde los Pinos o lo que sería peor, desde algún otro lugar relacionado con las élites del poder económico, que son las que hoy por hoy realmente gobiernan y con ello deciden nuestros destinos.

En esto comienza a presentarse un movimiento irregular en la plataforma que anuncia que el Dr. José Narro ahora sí ya ha llegado y está a punto de subir a la tarima para expresarnos el punto de vista de la UNAM ante los acontecimientos.

Le escuchó con atención saludar al público, que él mismo calcula entre uno y medio y dos millones de personas. Él, (comienza diciendo), que quiere anunciar a todo México que está actuando como representante de una Institución imparcial que no tiene en absoluto ninguna preferencia por ninguno de los candidatos, y que si aceptó informar desde esta plataforma, fue porque se le aseguró, que no se trataba de manera alguna de una plataforma partidaria a favor de nadie, que fue informado, que los ahí presentes eran ciudadanos Mexicanos, de izquierda en su mayoría, pero al igual con otros colores de ideología, ciudadanía que había sido informada de las enormes irregularidades del proceso electoral en la víspera y que las actividades de la UNAM como observador electoral imparcial, tendrían que darse a conocer y que este, era el foro adecuado para hacerlo.

También quiero informarles, siguió diciendo, que ante la falta de confiabilidad de las autoridades electorales, por parte de la ciudadanía, hecho innegable que se dio desde que los Institutos Políticos comenzaron a definir y disponer a quienes ocuparían los puestos de consejeros electorales, algo completamente irregular y que por tal originó toda clase de desconfianzas con toda razón fue ahí por lo que un grupo importante al interior de la propia Universidad, decidió desplegar en todo el país un sistema paralelo de recuperación de datos que permitiera como una alternativa conocer los resultados de las elecciones, que son un elemento central de la democracia de nuestro país.

Para ello aceptaron participar en forma voluntaria, aproximadamente 40 mil miembros de la UNAM, así como de Universidades Públicas de las entidades federativas, entre estudiantes y académicos, miembros de varias facultades, para realizar un estudio minucioso del presente proceso electoral, se realizaron los trámites correspondientes para recibir el nombramiento de observadores electorales, por parte del IFE y de todas las instancias correspondientes, y se solicitaron los permisos en la Secretaria de Gobernación así como se comunicó a la ciudadanía a través de los medios de comunicación tanto impresos como electrónicos el hecho de que la UNAM participaría en forma activa en el presente proceso electoral. Pues se debe remarcar que la UNAM, prácticamente a través de toda la historia de nuestro país, aun antes de que este país se consolidara como una república independiente, la Universidad era conocida como La Real y Pontificia Universidad de México, y su reconocimiento era innegable pues no solo fue la primera en ser fundada en este continente sino que en los últimos 100 años después de ser refundada por Justo Sierra, esta Nuestra Querida y Dignísima Universidad ha dado al pueblo Mexicano a la gran mayoría de sus dirigentes, sus intelectuales, incluso sus gobernantes, (aunque la mayoría de ellos, después se iban a echar a perder al irse a hacer estudios de postgrado a Universidades extranjeras que los volvieron tecnócratas), pero por sobre todos ellos, La Universidad dio una Ciudadanía Enterada, en su gran mayoría imparcial y LAICA, (término que pongo en mayúsculas por el énfasis que Narro puso en esta particular palabra), cuyo principal objetivo es y ha sido crear el bien de México y de todos los mexicanos.

Por todo esto, La UNAM realizó un esfuerzo que fue titánico, y los que en él participaron lo hicieron en forma total y absolutamente voluntaria, para abarcar la gran extensión que constituye nuestra república, organizamos por zonas a aquellos estudiantes que estudian en los diferentes campus de nuestra universidad, así como también realizamos convenios con diferentes universidades públicas en los diferentes estados, en donde se consiguieron voluntarios para la realización de esta monumental tarea, con ellos, y con la asesoría de un grupo de expertos en matemáticas, estadísticas, leyes electorales, quienes estuvieron visitando cada uno de los estados, logramos cubrir el 92% de las casillas a lo ancho y largo del país, y con todo no se cubrió la totalidad del territorio mexicano, sin embargo y a pesar de ello, se realizaron análisis estadísticos confiables en nuestro centro de computo que es el más grande de América Latina, en donde obtuvimos los datos que comenzaron a ser analizados el día de ayer por la tarde.

Habíamos anunciado que la UNAM saldría a dar un informe de resultados previos, solamente después de que lo hiciera el IFE, siendo responsables y respetuosos con las instituciones, es decir que a media noche haríamos público, nuestros resultados preliminares, pero desde dos horas antes constatamos que se trataba de una pelea reñida entre dos candidatos en donde la diferencia era de aproximadamente un punto porcentual lo que no nos permitiría salir con un resultado claro.

Sin embargo cuando el IFE dio a conocer el PREP en donde ellos hablaban de una diferencia de casi 10 puntos porcentuales entre el primero y el segundo lugar fue cuando vimos una diferencia abismal entre sus resultados y los nuestros, y en estas condiciones decidimos salir a los medios a decir no solo nuestra verdad, sino La Verdad, sustentada con todo el análisis minucioso con el que seguimos esta votación, sobre todo cuando uno de los Consejeros Electorales renunció al IFE por estar en desacuerdo con los resultados que fueron dados a conocer por esta institución apenas el día de ayer por la noche.

Yo – seguía diciendo José Narro - como representante y autoridad de la máxima casa de estudios, me reuní el día de hoy por la mañana con los consejeros universitarios, quienes me dieron la autorización de difundir los datos que recabamos el día de ayer, y ponerlos a disposición de quien quiera revisarlos en la forma más trasparente posible, todos nuestros datos así como la metodología que utilizamos esta a la disposición no sólo de quién quiera acceder a ella, aquí en nuestro país, sino en todo el mundo a través de nuestra página de internet.

Estamos en la mejor disposición – seguía diciendo – de confrontar los datos con el mismo IFE, o con cualquier partido político o cualquier organización que así lo requiera, nuestro grupo interdisciplinario está en la mejor disposición de confrontar nuestra información con quien sea necesario, y en estos momentos, así como en las últimas dos semanas, y en las que vienen por delante seguiremos corroborando con todo cuidado todos nuestros datos, para dar una información confiable a la ciudadanía.

Por el momento no solo podemos afirmar que se trató de una elección muy competida, pero con la evidencia que tenemos, tenemos que afirmar una ventaja de casi un punto porcentual y medio a favor del candidato de la izquierda.

En ese momento se desató la algarabía ya que como era de esperarse, la mayoría de la gente que llenaba la plaza del zócalo eran, es decir somos partidarios del candidato de las izquierdas, comenzó a organizarse un coro multitudinario de seres humanos que decían a una sola voz, “defenderemos nuestro triunfo, defenderemos nuestro triunfo”, el ruido de la multitud era insoportable, José Narro entendió que no había más que decir, Jesusa Rodríguez se mostraba atónita ante lo que ahí pasaba, y no atinaba a hilvanar un discurso congruente aunque lo intentaba una y otra vez acercando el micrófono a la boca, solo se le pudo escuchar un “compañeros” para después explotar en llanto, las multitudes se estaban saliendo de control, había antecedentes de choques fuertes entre aquellos que querían llegar a los pinos y las guardias presidenciales, a unas cuantas cuadras de los pinos, a las afueras del Auditorio Nacional cientos de miles escuchaban lo dicho por el Rector José Narro por una pantalla gigante implementada en el área. Según entendí la gente comenzaba a reunirse también en montones en el Ángel de la Independencia, como si se hubiera ganado un campeonato mundial, pronto se detuvo toda la circulación en Reforma, evidentemente desde algún lugar Marcelo Ebrad, convencido del triunfo, o cuando menos de las incongruencias de la información del IFE, había promovido un gran operativo para buscar que las cosas no se salieran del cauce, sobre todo para evitar la violencia que de alguna forma ya se había iniciado en Los Pinos, mas tarde supimos que él mismo se traslado al lugar para calmar a aquellos que manifestaban su odio frente a todo lo que estaba sucediendo, los que se sienten como parte del “stablishment.”

Sentí una repentina curiosidad por saber qué opinaba el duopolio de los medios, Televisa y/o Televisión Azteca al respecto, ¿cómo saberlo?, ¿qué pensaban los partidos políticos?, sabía que el IFE había ya salido a los medios a comentar que había habido un error en el PREP, y que pronto saldrían ¿cuándo? a dar más información sobre los datos acumulados, estaban a todas luces contra la pared, el mismo Felipe Calderón se escondía en los Pinos y no decía esta boca es mía, una crisis de dimensiones inimaginables se había desencadenado, y ¿nuestro líder? ¿porqué no salía?, seguramente ni el mismo creía lo que estaba pasando.
 

CAPÍTULO XV

TRANSICIÓN O TRAICIÓN A LA DEMOCRACIA

En el Zócalo capitalino

No obstante el ruido de los cientos de miles, tal vez millones que llenan el Zócalo, el de las bocinas que se encuentran a unos metros de donde estoy parado, de la alegría que parece derramarse desde la tarima a todos y cada uno de los que ahí se encuentran después de haber escuchado las palabras de José Narro rector de la universidad, parece que me he quedado sordo, tal vez; demasiado ruido a provocado que mi cerebro deje de percibir los sonidos y las imágenes de lo que me rodea, tal vez se ha saturado mi capacidad perceptiva o simplemente me he encerrado en mi mismo después de todo lo que he oído y visto en las últimas horas, en los últimos días, en los últimos meses, en los últimos tiempos.

Por alguna razón no puedo compartir el entusiasmo de aquellos que me rodean y me asfixian, comienzo a sentir algo de claustrofobia combinada con agorafobia, no me siento bien, me resisto a pensar que algo positivo pueda pasar en este país que al parecer ha olvidado la dignidad, intento moverme a contracorriente de todos aquellos que aun creen poder ocupar un sitio mejor en la plancha de ésta plaza ancestral, centro del país, ombligo del mundo. Alguien a quien no reconozco ha tomado el micrófono y comienza a dar un discurso que yo ya no escucho, se han cerrado mis oídos, todo lo que quiero es salir del lugar, respirar aire, al menos un poco menos viciado, porque en esta zona de la capital decir aire fresco seria un sinsentido, me siento más sofocado y empujo sin consideración a todo aquel que se me pone enfrente, avanzo con lentitud pero con decisión, busco llegar a la calle que bordea a Palacio Nacional por el norte, finalmente la alcanzo, pero para mi decepción esta también abarrotada de gente que camina en sentido contrario al mío, en la primera esquina doy vuelta hacia el norte a mi barrio Tepito y camino lentamente, tal parece – pienso – que me pasa lo que le sucede según he escuchado a aquellos que están al final de la vida y que su vida entera les pasa frente a la memoria, en cuestión de segundos, así yo comienzo a recordar mil y una cosas, como viví aquí mismo el 88 y la desidia – según mi opinión – de Cuauhtémoc Cárdenas para exigir una revisión profunda de la elección, aquí viví el 2006 con todo lo que pasó antes, con la experiencia del desafuero, y lo que paso después, con el maravilloso plantón de Reforma, la solidaridad entre los que ahí estuvimos no tiene comparación a nada de lo que yo haya experimentado en toda mi vida.

Eran momentos en que la energía no disminuía, siempre había algo que hacer, algo que intentar, algo se lograría tarde que temprano, ahora tal parece que he envejecido, ya no lo pienso igual no obstante lo que está pasando en mi entorno, siempre he sido un pesimista, pero en algún lugar leí que los pesimistas son progresistas y con ellos se construye el mundo, los optimistas son más bien pasivos y conservadores, quien sabe, solo que ahora me siento más pesimista que nunca, me resisto a pensar que este México Nuestro pueda despertar realmente algún día, y que el despertar sea de tal magnitud que realmente lleve a cambios.

Tal parece que me he rendido.

Se ha hablado tanto del 68 y de esas muertes de seres inocentes, con toda la cauda de la guerra sucia que le siguió en los 70, se constituyeron como el inicio de un proceso de transición a la democracia que hoy en día, 40 años después no se ve por ningún lado.

Me siento agotado, y un poco perdido, y también, porque no aceptarlo, un poco decepcionado, no puedo entender, nunca pude, a los grandes intelectuales, si aquéllos que yo admiro tanto, Carlos Fuentes, como vivir esta vida sin leer Artemio Cruz, o la Ciudad más trasparente, o que decir de Héctor Aguilar Camín con su maravillosa novela del Olor a la madera, y tantos y tantos otros, afirmando una y otra vez que todos los candidatos eran pequeños, eran malos.

Lo que yo nunca entendí es que ellos, los intelectuales, quienes mejor tendrían que conocer al país, la circunstancia en la que vivimos etc., se volvieron voceros del sinsentido, nunca entendí que pusieran a los 3 contendientes reales en una misma canasta, lo entiendo de Luis Pazos, de Sergio Sarmiento, o de los seudointelectuales orgánicos de Televisa como Silva Herzog Márquez, o de Federico Reyes Heroles y acompañantes, porque ellos, actúan por un interés determinado, pero de los otros, no, no puedo comprender.

Porque; se volvió una verdad universalmente aceptada por propios y enemigos que nuestro candidato en principio es una persona Honesta, y que busca solamente el bien para México, que tiene sus defectos como todos los tenemos, indudable, pero las corruptelas no son uno de estos defectos, que estuvo rodeado de personas de cuestionable moral, tampoco nos queda duda, pero que se separó de ellos definitivamente como el caso Bejarano y no volvió a integrarlos en su círculo cercano, esta es también una realidad que no puede ponerse en duda.

Fue el primero que realizó y aterrizó una propuesta, mientras los demás solo armaron una campaña de cientos de toneladas de spots que no decían nada y que solo aturdían a la ciudadanía, y esta propuesta fue realizada no por él solamente sino por un grupo de expertos e intelectuales, estos si verdaderos intelectuales que buscaban, como él, como muchos otros, un cambio real para nuestro país.

Mientras uno de los candidatos se rodeaba de personajes con una larga historia de corruptelas y apego a los usos y costumbres de la clase política – toda – otros se rodeaba de jóvenes inexpertos que llegaron a esa campaña con el único merito de haber sido amigos, o en su caso ser amigos de Felipe Calderón, al que me niego nombrar como presidente, y que por este merito fueron colocados en algún lugar destacado del gabinete o de los puestos principales donde demostraron, como todo el gobierno que ya termina - gracias a Dios - su ineficacia y que desperdiciaron la bonanza petrolera (Vicente Fox y amigos), y los elevados precios del petróleo (Felipe Calderón y amigos), para hundir a este noble país en los niveles más bajos de su historia en todos absolutamente todos los rubros importantes.

En cambio nuestro candidato propuso en forma abierta un gabinete de gente proba, con una enorme experiencia en sus ramos, impecables en su actuar y su desempeño, ninguno de ellos – como sus contrapartes – con la mínima cola que les pisen.

Y aun así estos personajes – ¿a cuenta de que o de quien? - se atrevieron a decir una y otra vez que todos los candidatos eran igual de malos -, que tan malo el pinto, como el colorado, que no había a quien irle, que habría que anular el voto, tal vez, y esto es lo que pienso, que ellos también ven demasiada televisión, y de alguna forma fueron también influenciados por las campañas sucias que comenzaron ya hace mas de 10 años y que sin duda surtieron el efecto deseado.

Haz fama y échate a dormir.

Como olvidar las campañas sucias de “un peligro para México” y quien si no felipe – así con minúsculas - resultó junto con Fox y el Partido Acción Nacional, ser en su conjunto el verdadero peligro para Nuestro México, con sus manos limpias de suciedad, con su tendencia a la mitomanía en la que se ha regodeado en los últimos años, con su para vivir mejor - y claro vivieron mejor, pero solo él y sus más cercanos, y claro también crecieron como en la multiplicación de los panes, las grandes fortunas de aquéllos que no pagan impuestos, de aquéllos que buscan el control del país para seguirlo exprimiendo, sobre todo de aquellos que se han convertido en los, desgraciadamente para Nuestro Pueblo, los grandes educadores, las televisoras.

Como es que todo cambia para que nada cambie, como es que vivimos el gatopardismo por que no encuentro la diferencia entre los hacendados del siglo XIX que impedían que los campesinos se educaran porque así podrían ser más y mejor manipulados y no protestarían de nada y ante nadie “se me reventó el barzón y sigue la mula andando”, o cuando la Iglesia – la jerarquía católica - en el siglo XVIII poseedora de más de la mitad de los bienes de la nación a quienes no convenía que se educaran las clases bajas, porque así se volverían contestatarias y cuestionadoras de lo establecido.

De esta misma forma las Televisoras se han vuelto las manipuladoras de las conciencias, enajenando el alma de una gran mayoría de los mexicanos y construyendo estrellas de personas vacías para a través de ellas conservar su dominio sobre los bienes del país y seguir lucrando con ellos.

Pero… sigo preguntando, que personas como Carlos Fuentes Enrique Krause, o Aguilar Camín les sigan el juego es algo que difícilmente puedo entender y mucho menos aceptar.

Sin pensar en otra cosa, con mi mente llena de pensamientos que se tropezaban unos con otros, llegué a mi humilde departamento, subí por las escaleras, entre en esos cuartos que cada vez me parecían más vacios y mas detestables, y me tire en mi cama aun sin el mas mínimo arreglo, y quise dormir, olvidarme de todo.

 

CAPITULO XVI

TRANSICIÓN O TRAICIÓN A LA DEMOCRACIA

En un departamento de una vecindad de Tepito….

Ahí estaba, tirado en la cama bocabajo tratando de no pensar en nada, era inútil, las ideas de los sucesos me daban vuelta y vuelta, no podía dejar de pensar, sentía además un vacio en el estómago, recordé que no llegue a La Merced a comer algo, pues como regresé a la plancha del zócalo, todo lo que mi estomago traía eran dos tazas de café y un pedazo de bísquet de los chinos, y en casa no había absolutamente nada, de cualquier forma era más mi incapacidad para levantarme que el hambre, hubiera comprado cualquier cosa en la tienda de la esquina, hubiera…

Mi pensamiento pesimista me inundaba todo, no podía imaginar que algo bueno pudiera pasar en este país de agachados –como nos describió Rius hace tanto tiempo– mi esperanza era el que se hubiera alcanzado un triunfo al menos por una diferencia de un 5% para que así fuera irreversible, pero no, sucedió lo que en el -88 y lo del 2006, reloaded- y con todo y los conteos de la UNAM, y la indignación de millones, sabía que las élites se encargarían de silenciar y de acomodar las cosas para que todo siguiera igual, “México, México, ra ra ra”.

¿Cambiara nuestro país?, yo siempre lo he dudado, aunque esto no había demeritado mis esfuerzos personales para impulsar cualquier tipo de cambio, mi pesimismo sufrió una derrota –por fortuna– a inicios del año cuando una estudiante de la Facultad Libre de Derecho, en compañía de un profesor suyo logró un amparo que forzó a una mujer panista por allá del norte, en Nuevo León, en el municipio de Guadalupe, de donde era Presidente Municipal, (puesto al que renunció como a tantos otros para saltar como vil chapulín a competir por una senaduría), pues bien, la acción de estos dos personajes -espero desinteresada- de maestro y alumna, la forzó a regresar a su puesto, a cumplir con el mandato que le dio la ciudadanía y el que ella buscó, para demostrar luego que para ella era solo un trampolín para brincar y llegar hacía donde premeditadamente tenía planeado, la senaduría.

Estos son, lo recordaba en este momento, las pequeñas cosas que hacen la diferencia, que dan los grandes resultados, por que la acción de ésta estudiante provocó un revuelo y claro, dejo sentada las bases dentro de la jurisprudencia para que los chapulinazos, que tanto ofenden a la sociedad pasen a ser en un futuro cercano –al menos eso esperamos–, ya, historia del pasado.

Es este el tipo de iniciativas que realmente puede cambiar a un país, pensaba, y me preguntaba cómo es que un movimiento de oposición como el nuestro no había logrado cambios substanciales, como este relatado, contando con el apoyo de millones a lo largo y a lo ancho del país.

Como es que puede pasar casi desapercibido un movimiento, cuyo lema inicial era aquel de “LA ESPERANZA” que muchos hemos venido perdiendo a través de estas décadas nefastas por las que hemos atravesando, después se habló de que; ”POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES”, y sin embargo los pobres siguen incrementándose en número, (se dice que han aumentado en un 20%, es decir, más de 20 millones de ciudadanos, que antes eran etiquetados como clase media baja, ahora vienen a engrosar a aquellos denominados como pobreza en todas sus acepciones, mientras que 12 millones de mexicanos han ya ocupado el sitio de lo que conocemos como pobreza extrema, en algo tan fundamental y necesario como el alimento, pobreza alimentaria, es decir, aquellos que no tienen ni siquiera los recursos básicos y no solo para alimentarse).

El lema volvió a cambiar, pero no la Esencia del movimiento, ahora se puso el énfasis en “LA RECUPERACION DE LOS VALORES”, pero insisto, aunque ahora se haya difundido esta que es la propuesta central del movimiento al que pertenecemos, la realidad es que hace ya casi 20 años, desde la primera vez que escuché a quién lidera el movimiento, ya le oía decir que el centro del actuar político, era el de los valores, los cuáles deben cimentar y alimentar y de hecho así lo hace por su parte Él, a un movimiento como el nuestro.

Después vino lo de una “REPUBLICA AMOROSA”, lo cual a mí al menos me pareció extraordinariamente cursi, en un principio, pero después reflexioné y es un mensaje -que siento- desgraciadamente por cómo se vive en este país, confundió a muchos pues costaba trabajo entenderlo como tal, pero no era nada más que lo mismo, es decir; que la pérdida de valores culturales, morales y espirituales en una sociedad enferma es lo que ha traído como consecuencia la pérdida de oportunidades de todo tipo, de empleo, estudio y otros satisfactores, y no puede darse el renacimiento de nuestro país si no se recuperan estos valores que pueden ser sustentados en el Amor a la familia y en la familia, al prójimo, a la naturaleza y a México que es a final de cuentas la conjunción de todo lo anterior.

Nuestro movimiento ha hablado también de “LA FELICIDAD”, que finalmente implica un estado de BIENESTAR para Todos, bienestar en cuanto a la alimentación, la salud, el empleo, etc., todos ellos Derechos Constitucionales y que se convierten campaña tras campaña en promesas engañosas, olvidadas, la gente ha olvidado, –pensaba en mi interior–, que el estado de bienestar material no es ni con mucho, suficiente, una sociedad que ha perdido los valores esenciales, y que busca solo lograr lo material y muchas veces lo hace –si es que lo logra– a expensas, o pisoteando a los que le rodean, y esto no necesariamente lleva a la felicidad real verdadera, podrá ser pero ficticia, un triunfo a toda costa en el terreno de lo material conduce a una vida vacía, deshumanizada, pero de ninguna manera a la felicidad plena y en Plenitud.

Yo siempre entendí nuestra propuesta como la búsqueda de un equilibrio entre lo material y lo espiritual, solo este equilibrio entre esta dualidad nos puede llevar, -insisto- a la Felicidad y Plenitud.

También he entendido –recordaba con una profunda tristeza– que uno de los valores centrales, indispensables para una convivencia armónica dentro de una sociedad, es el de la honestidad, y este es el valor más difícil de encontrar dentro de nuestra clase política, el actuar deshonestamente por lograr “algo”, que solo es un satisfactor “personal”, siempre repercute en que eso que buscamos lograr, vaya en demérito en primer lugar, de Nosotros mismos y Nuestra Encomienda o hacia el Cargo que ejercemos, también en el de nuestros semejantes y ello lleva a la pérdida de la equidad y conduce a la corrupción que reina en nuestro entorno.

Olvidémonos de las grandes reformas estructurales que proponen con bombo y platillo las élites y la clase política, mientras no regresemos a la Esencia que es precisamente ésta, la recuperación de los Verdaderos Valores, Valores que sin lugar a dudas, son “INTERCAMBIABLES”, la honestidad, el combate a la corrupción, y tantos tumores que aquejan a Nuestra Sociedad y que en lugar de extirparlos, crecen como un cáncer endémico, no caminaremos a ningún lado, esto siempre lo he entendido, y así debemos entenderlo Todos, aún cuando parece que mucha gente se le dificulta entenderlo, tal vez y solo tal vez es que no se ha sabido comunicar en nuestro discurso todo como parte de la propuesta de nuestra llamada, “República Amorosa”.

No me den, solo pónganme donde haya.

Quien no tranza no avanza.

No puede quedar duda, que entre más honesto es un país, si se es menos corrupto, baja la inequidad y por ende, se incrementan los niveles de bienestar, pero no, –hemos tal parece, perdido el rumbo, no vemos la importancia de inculcar este valor en particular a nuestros hijos, y, en un entorno como el nuestro, con una clase política corrupta, con una cúpula empresarial corrupta, hemos sido educados en la necesidad de dejar este valor de lado, como única alternativa para progresar dentro de la individualidad, y por si esto fuera poco, la televisión, -la que se ha convertido en la gran educadora, de niños y adultos–, enseña que el único triunfo posible es el logro de las cosas materiales por encima de cualquier otro valor.

Que mas podríamos esperar cuando en estos dos últimos sexenios, hemos descendido más de 37 lugares en la lista de países corruptos -lugar 100 de 186 naciones contrastando con Nueva Zelandia, Dinamarca, Finlandia o Suecia que son los países menos corruptos- y donde hemos visto un incremento importante en cuanto a la desigualdad de nuestra sociedad, mediciones realizadas por organismos internacionales que contrastan con las mentiras de todos los días de Felipe Calderón y sus secuaces.

Un servidor público honesto no tendría por qué tener privilegios, ni mucho menos sueldos estratosféricos, cuántas veces hemos escuchado la frase de “NO SE PUEDE TENER GOBERNANTES RICOS EN UN PUEBLO POBRE esto es deshonesto en principio, pero vemos a los consejeros electorales, diputados, regidores etc., Incrementando su sueldo una y otra vez sin tocarse el corazón, y con tantos conciudadanos en la más profunda de las pobrezas.

¿Cuando dejamos de ser un pueblo de personas honestas?, ¿cuando dejamos de inculcar a nuestros hijos estos valores esenciales?, ¿quién nos despojo de la Esperanza y nos quito la felicidad en nuestro presente y el futuro?, ¿cómo podemos soportar que un funcionario se de la gran vida en restaurantes de lujo? –a los que jamás irían si tuvieran que pagar esas comidas de su propia bolsa– mientras existen 20 millones de mexicanos muriendo de hambre.

Nunca se podrá lograr un Gobierno con Austeridad Republicana –único camino para intentar iniciar un cambio real–, sin el Valor de la Honestidad dentro de la clase política que lo encabeza.

De esto se trata el elemento central de nuestra propuesta, la Recuperación de la Honestidad como uno de los valores éticos, es decir de los valores morales, de lo que está bien y lo que está mal, para ponerlo en términos más simples, es acabar de una vez y para Siempre con los inaceptables privilegios de la clase política, solo con estos recursos de la que habla nuestra propuesta -cuando sean recuperados– puede contribuirse con el desarrollo y el bienestar del pueblo.

Pensando en todo esto, daba vueltas en mi cama sin poder conciliar el sueño, quisiera poner mi mente en blanco, que todo se oscureciera y dormirme durante todo el tiempo que pudiera y olvidarme de todos y de todo, pero no podía, los pensamientos acudían espontáneamente sin que pudiera hacer algo para evitarlo, el calor de julio es sofocante, sobre todo en mi pequeño cuarto cuyas ventanas dan al oriente y el sol pego toda la mañana, estoy sudando y tengo sed, me paro a tomar algo de agua y vuelvo acostarme, que puedo hacer para huir de mi realidad, muy poco, demasiado poco


CAPITULO XVII

En una vecindad de Tepíto…..

Ahí seguía, recostado en mi cama, dormitaba por periodos cortos de tiempo y volvía a despertar, lo sé porque podía recordar algunas cosas que soñaba, imágenes deshilvanadas, voces poco audibles, personajes públicos que convivían conmigo aunque jamás me hubiera acercado a ellos, todo esto en forma borrosa pasaba frente a mi mente, o a mi imaginación sin que pudiera entender su significado, y así despertaba, cambiaba de posición y volvía a dormitar, una y otra vez, no sé cuánto tiempo estuve así, no lo sé porque de pronto la luz que había entrado por mi ventana se había se había ausentado, había comenzado a obscurecer y a llover a cantaros como suele suceder en el centro de la ciudad de México en estas temporadas.

Sentía adolorido el cuerpo y un vacio en el estómago, pero el dolor principal, el verdadero hueco y vacio lo sentía en el alma, fue hasta entonces que me di cuenta que la melancolía me invadía todo, que estaba deprimido, que no encontraba sentido alguno en levantarme, no obstante que los hechos indicaban que algo bueno podía pasar. Me resistía a creerlo, algo bueno pudo pasar hace 6 años me contestaba, hoy nada bueno puede suceder, entonces podríamos, debíamos haber triunfado en forma holgada, y no hubiera habido forma que desconocieran nuestro triunfo, ahora, si las instituciones, si el IFE aseguraba que habíamos salido derrotados, aunque la UNAM dijera lo contrario, nada bueno podríamos esperar, existen tantos intereses……, y eso, eso, no lo podemos ignorar.

No podía sacar de mi cabeza las banderas que le presentamos a la sociedad, esas banderas que a algunos les parecieron cursis, y a otros demasiado cristianas, en un país laico. Recuerdo como muchos se sorprendieron cuando en campaña se habló de la frase, “hambre y sed de justicia” ¿que no es esto; por más que sean palabras de la biblia, uno de los elementos centrales de nuestro movimiento de izquierda? ¿Que lo que buscamos, no es otra cosa que la Justicia Social?, de esto, fue poco lo que se logró con la Revolución Mexicana, después de Lázaro Cárdenas, todo fue retórica… y nada más: ¿Cómo puede existir un mexicano a quien no se le parta el alma al ver tanta pobreza?, ¿cómo es que no nos entristecen los contrastes de los anillos de miseria alrededor de las grandes ciudades, y los privilegios de la clase política?, ¿cómo es que crece y crece la pobreza en un país como el nuestro con tanta riqueza natural. Es cierto que nos han saqueado siempre….. Primero, los españoles con la gran cantidad de plata y otros metales que fueron a dar a la Península, aunque realmente terminaron en Inglaterra. Después, el saqueo de un sinfín de riquezas naturales, materia prima, incluyendo el petróleo que ha sido usado para cubrir las necesidades de nuestro país, perdonando y evitando de esta manera, que los grandes empresarios paguen los impuestos a los que están obligados, y como resultado de esta omisión, han amasado sus enormes fortunas. Y ahora, nos vuelven a saquear las compañías canadienses que se llevan nuestros minerales pagando hasta 5 miserables pesos por hectárea y concesionando ya a estas alturas hasta un 25% del territorio nacional.

Como ignorar que en los últimos 5 sexenios, de la época neoliberal, la inequidad en nuestro país se ha incrementado exponencialmente, como ignorar que del millón de empleos que se necesitan año por año no se ha cubierto ni la mitad, como dejar del lado que 7 de cada 10 empleos creados son eventuales y que en su gran mayoría los sueldos se ubican por debajo de los 3 salarios mínimos.

Justicia Social es lo que necesitamos, como ignorar cifras como estas que me vienen a la memoria.
“En el más reciente reporte del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM se sostiene que con un salario mínimo de hace 29 años, alcanzaba para comprar 51 kilos de tortillas, o 250 piezas de pan blanco, o 12 kilos de frijol bayo; y ahora, sólo alcanza para adquirir cinco kilos de tortilla o 25 piezas de pan blanco o tres kilos de frijol”.

Como ignorar que es la pobreza y la falta de oportunidades, el origen del odio la violencia y el resentimiento, y que ello, es la causa central de la inseguridad que nos rodea, y que es; combatiendo La Pobreza no con medidas coercitivas, punitivas y autoritarias como se va a resolver, ya que no se puede combatir la violencia con violencia, solo el bien resuelve el mal, por cursi que esto parezca.

Nuestra bandera fue siempre que la paz y la tranquilidad solo pueden ser fruto de la justicia, de la justicia social y por ello nuestra señera propuesta, que muchos no quisieron escuchar.

“La solución de fondo, la más eficaz y la más humana, pasa por enfrentar el desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores y por incorporar a los jóvenes al trabajo y al estudio”

La moral y los valores en el centro del actuar social, incluyendo todos los valores tanto los individuales como los colectivos, y aun así “la colectividad por encima de la individualidad”, los intereses de toda la comunidad, por encima de los intereses propios, solo de esta forma, se podrá transformar México.

Solo a través del amor se logra la felicidad, haciendo el bien, por cursi que parezca, la felicidad no es un ente abstracto, está ahí, en la constitución de diferentes países:

“Desde 1776, en la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, se propone como uno de sus objetivos "fomentar la felicidad", "a fin de formar una unión más perfecta". En el artículo primero de la Constitución francesa de 1793 se menciona que "el fin de la sociedad es la felicidad común". Asimismo, en nuestra Constitución de Apatzingán de 1814, se estableció el derecho del pueblo, a la felicidad”.

Esto nada tiene que ver con religión alguna, como lo dijo Alfonso Reyes en su cartilla moral:"el bien no sólo es obligatorio para el creyente, sino para todos los hombres en general. El bien no sólo se funda en una recompensa que el religioso espera recibir en el cielo. Se funda también en razones que sabemos bien, pertenecen a este mundo".

Para entenderlo bastaría con voltear a las comunidades indígenas del sureste mexicano, ahí está la respuesta, en personas con vocación de servicio, su rectitud y el amor a sus semejantes, y esa es su mayor recompensa en la tierra, no esperar y pensar en el más allá, aquí en la tierra, solo siendo bueno, se es dichoso, debe estar claro en nuestro actuar cotidiano, la felicidad no se logra acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia, con nosotros mismos y con el prójimo.

Lo material y los placeres momentáneos nos dan una pseudofelicidad transitoria, y; “no tienen llenadero” siempre buscan incrementarse, creando así un sin fin de vicios, y con ellos corrupción, lo que indiscutiblemente nos lleva al malestar físico, mental y a la infelicidad. José Martí decía que el auto limitarnos, la doma de uno mismo, forja la personalidad, embellece la vida y da felicidad, según Alfonso Reyes, son seis preceptos básicos los que forman parte del "código del bien": “el respeto a nuestra persona en cuerpo y alma; el respeto a la familia; el respeto a la sociedad humana en general, y a la sociedad en particular; el respeto a la patria; el respeto a la especie humana; y el respeto a la naturaleza que nos rodea”, mientras que Tolstoi afirma, que la felicidad consiste en: “el poder gozar del cielo, del sol, del aire puro, de toda la naturaleza; el trabajo que nos gusta y que hemos elegido libremente; la armonía familiar; la comunión libre y afectuosa con todos los hombres; la salud, y la muerte sin enfermedad”.

Claro que hay otros preceptos que deben ser exaltados y difundidos: “el apego a la verdad, la honestidad, la justicia, la austeridad, la ternura, el cariño, la no violencia, la libertad, la dignidad, la igualdad, la fraternidad y la verdadera legalidad”. También deben incluirse valores y derechos de nuestro tiempo, como: “la no discriminación, la diversidad, la pluralidad y el derecho a la libre manifestación de las ideas”.

Esto fue, y nada más, lo que se propuso, lo que se difundió casa por casa, muchos no nos entendieron, y esto no es otra cosa que un código moral, una constitución ética como único dique para bloquear la corrupción política y moral que nos están hundiendo como sociedad. Establecer las bases para una convivencia futura sustentada en el amor y en hacer el bien para alcanzar la verdadera felicidad.

Creo que yo mismo me aturdí con este discurso del que hable tanto y a tantos, debo reconocer que muchos de los que me recibían, me recibían, con una mirada de asombro y de extrañeza, como si fuera un profeta loco de largas barbas que anunciaba el fin del mundo, era algo que no habían escuchado, cuando menos no recientemente, o al menos no fuera de la iglesia, pocos lograban entender lo que intentamos trasmitirles, no les interesa, han sido bombardeados con las mentiras que los Políticos en general dicen en unos cuantos segundos, estaban, como estoy yo hartos, tan hartos que difícilmente pueden encontrar en DONDE ESTA LA VERDAD dentro de toda la inmoralidad que les rodea y que nos impide avanzar como país, por mi que se vayan al diablo, que el país se vaya al diablo, que todo siga igual, corrupción e impunidad, nada espero ya de este mundo, de este país. Me sorprende haberle hecho el juego, este país no tiene salvación, no mientras las élites intenten mantenerlo como está y seguirlo exprimiendo hasta el fin de los tiempos.

Desesperado y triste me incorporo, no encuentro el control remoto, por lo que enciendo el televisor directamente y me encuentro con la imagen de Felipe Calderón, cambio de canal, por que ver a este señor me provoca nausea, solo habla para decir mentiras, pero, en todos los canales abiertos esta su imagen, no me queda otra que escucharlo, al principio no entiendo su discurso que acaba ya -por fin- afortunadamente de terminar, el comentarista interviene y dice en voz alta, este ha sido el anuncio del ejecutivo, quién conjuntamente con el IFE de anular el proceso electoral, debido a las enormes irregularidades y a la comprobación de grandes cantidades de recursos que ingresaron ilegalmente a las campañas sobre todo a una de ellas.

Esas palabras me dejan pasmado, me producen un vértigo que me obliga a volverme a sentar, ¿quién si no el mismo Calderón, será el único beneficiado con esta decisión?, ¿convocar a nuevas elecciones?, de donde emanaran o se obtendrán los recursos?…. no quiero pensar más, mi mente se ha embotado.


CAPITULO XVIII


Vasconcelos en 1928, Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, Andrés Manuel López Obrador en el 2006 y ahora, en el 2012 nuevamente un fraude que lejos de solucionarse con un conteo de votos como la UNAM lo propuso, se pretende anular la elección. Pensemos – solo por un momento – como hubiera cambiado México si estos candidatos, que triunfaron – como muestra la evidencia – hubieran accedido al poder, México seria definitivamente diferente y claro mejor, pero a la izquierda siempre se le ha cerrado el paso, ¿volverán a hacerlo en el 2012?, ¿anularan la elección? ¿El pueblo se los permitirá?

Y… ¿Que podríamos decir de nuestro personaje?, ahí lo tenemos, en un triste rincón de una vecindad de Tepito a la que él llama “su departamento”, es casi un cuarto redondo con un pequeño baño sin regadera, para darse un baño tiene que acceder a uno comunitario que cada área, cada piso de esa vecindad tiene, el calentador común para calentar el agua usa cartuchos de madera molida que venden ahí cerca por 10 pesos, en ocasiones con periódico viejo puede nuestro personaje medio calentar el agua para un rápido regaderazo, y, tiene además que encontrar el tiempo en que no haya espera.

Es… o fue – como negarlo – un entusiasta de su ideología, siempre se identificó con la izquierda, pero ¿con cuál izquierda? con la real solía decir, con aquella que no es la que encontramos dentro de los partidos políticos. Fue por ello que cuando nació MORENA, él se alineo plenamente con el Movimiento de Regeneración Nacional colocado al margen de la lastimosa y corrupta, por no decir podrida vida partidaria que tanto le había decepcionado.

Pensó que por ahí se encontraba la solución y ya hace varios años puso su vida en este esfuerzo comunitario que se repetía en todos los rincones de la república, fue nombrado jefe de sección y su tarea era todas las tardes, al salir de su trabajo, recorrer su área de puerta en puerta, platicando con quien se lo permitiera, viviendo en ocasiones el peligro de tocar en la puerta equivocada, porque en Tepito nunca se sabe…

Toda su vida ha sido un idealista… hasta ahora que parece que se ha abandonado y que no puede más, lo ha invadido la melancolía, aquella melancolía que destruye desde adentro, una melancolía que paraliza, me recuerda tanto al Quijote, pero; en El Quijote, la melancolía era lo que le permitía seguir su camino, buscar una estrella, encontrar y bajarla costara lo que costara, los enemigos habían sido para él como para nuestro personaje solo accidentes en el camino, las derrotas solo alimentaban su espíritu y le daban fuerza para seguir adelante en la búsqueda de su ideal, así nuestro amigo de Tepito buscaba un ideal colectivo, una utopía que creía algún día seria realizable.

Un caballero mas – de los que no hay muchos – que van derramando sus tristes figuras pero que en el fondo de su ser muestran ideales entusiastas que están seguros de lograr y por los que dan la vida.

Solo que como en El Quijote se encontró con el Caballero de los Espejos, y ahí terminó su historia, al menos la real, la verdadera, despertó del mundo imaginario que perseguía y que le daba sentido a su vida, a otro mundo ese si un mundo real en el que no valía la pena seguir tratando, y al despertar, ya no existe el caballero de la mancha, sino solo un Alonso Quijano regresa a morir cuerdo a su domicilio. De nueva cuenta el triunfo de la razón sobre el corazón, y el idealista es derrotado por aquellos espejos que le forzaron a ver la realidad, de la misma forma que nuestro personaje ve en los espejos que le rodean la realidad de un país que no tiene futuro, un país en donde las luchas deben declararse siempre perdidas, un país en donde la gran mayoría vende su voto por una despensa, un bulto de cemento o un par de láminas, o ya en la jornada, por un billete de 100 de 200 o de 500 pesos.

Como puedes competir contra un pueblo que ha perdido la dignidad, y estamos hablando de las clases más necesitadas que constituyen en este país más de un 60% de la población, cuando por otro lado tenemos a una clase media y media alta, conservadora en esencia, que creen lo que les dice la televisión, que no distinguen entre Lula, Hugo Chávez o los hermanos Castro de Cuba, todos ellos – piensan - son una sarta de comunistas que se comen vivos a los niños sin quitarles siquiera la cascara, todos ellos y quienes dentro de este país les siguen; solo buscan quitarles la propiedad privada que les ha costado toda la vida conseguir, no pueden olvidar cuando la mansión del Dr. Zhivago fue ocupada después de la revolución rusa por múltiples familias por órdenes superiores, esto en nuestro país no puede ocurrir, habrá que hacerse nuevas ilusiones, aquellas que nos vienen cada 6 años, y pensar que ahora sí, los candidatos de la derecha, azules o tricolores, ahora si; harán bien las cosas, pueden robar, pueden violentar la, ley y la constitución, pero si hacen algo bien, que importa lo demás, que negocien con el narco con tal que se acabe la violencia, son ellos, sobre todo los azules los bien vistos por la Iglesia, nuestra siempre protectora, la Santa Iglesia Católica, ellos los que si aprecian la vida y no atentan contra ella.

Si el Quijote no pudo nada más que verse en los espejos de la realidad y darse cuenta que no era más que Alonso Quijano, nuestro personaje no pudo verse en el espejo de la realidad de este país que lastimosamente se hunde día a día dentro del fango de la corrupción y la impunidad, un país en que una mentira dicha mil veces –en spots televisivos– se convierte en una realidad, aunque la verdadera realidad, aquella que nos rodea nos diga todo lo contrario, porque al verse en los espejos de la realidad, se dio al final de cuentas que vivía en una esquizofrenia de dos mundos que no tenían la posibilidad de ser uno solo, y al tener un pie en el mundo real y uno en el ideal, esta dicotomía le metió en la más profunda de las locuras melancólicas.

En un país en donde las élites informadas, solo juegan, en su gran mayoría, a conservar sus privilegios sin importar que la nave de gran calado se hunda irremediablemente, donde no pueden visualizar que esos privilegios necesariamente tendrán que agotarse con el agotamiento de un país que no parece tener futuro, y que de eso, todos somos culpables. ¿Cómo es que no pudieron ver la clara diferencia entre las propuestas de uno y otro lado?, ¿Cómo es que no pudieron percatarse de las personas que rodeaban a los candidatos de las derechas y aquéllos que rodeaban al candidato de la izquierda? Y… aun así se dejaron llevar con la bandera de todos son iguales, ¡NO!; era claro que no todos eran iguales.

Y así, al caballero de los espejos, “la vida real” a nuestro humilde personaje, lo forzaron a ver la realidad, verse en ella, ver que la utopía en la que había creído en las últimas décadas no era nada más que eso, una utopía irrealizable en un país como el nuestro, rico en esencia pero con una ciudadanía manipulable y manipulada con la que difícilmente podremos cambiar, y esa realidad que nuestro personaje vio en los espejos, le regresó a un mundo que no modificará sus usos y costumbres, y una melancolía positiva e idealista se convirtió de un momento a otro en una negativa y realista en la que no es fácil sobrevivir.

Si Alonso Quijano, no hubiera dejado de ser El Caballero de la Mancha, Don Quijote, tal vez seguiría cabalgando y el mundo sería diferente, pero tuvo que perder su última batalla y morir despierto, a una realidad que no es la que él quería, como nuestro personaje, como todos los mexicanos que estamos muriendo bajo una realidad que no es la que debiera ser, pero es; al final de cuentas, un poco o un mucho, responsabilidad de todos… solo que no queremos asumir nuestra culpa.

Su melancolía, que debiera ser la nuestra, la de todos, es parecida también a la de otro de los grandes personajes literarios del siglo de oro, me refiero a Hamlet Príncipe de Dinamarca, quien como El Quijote no pudo soportar la realidad de la podredumbre que le rodeaba en el propio seno familiar, y fue a refugiarse en el remanso de la locura, en el mundo de la estulticia más confortable aunque irreal, más vivible, menos doloroso que una realidad en donde su madre había sido, como nuestra ciudadanía, manipulada por el hermano del Rey, asesino de su propio hermano, por intereses muy personales, por su ambición de poder, así en nuestro país la democracia ha sido virtualmente asesinada en manos si no de un hermano ambicioso en busca del poder, si por una elite que se aferra al poder que ha despojado a quién realmente tiene derecho a ocuparlo, para exprimir lo que queda de este reino llamado México, así nuestro personaje se envuelve bajo el manto de la locura para que su realidad, su verdad, sea soportable, y solo al final de su vida decide regresar al mundo de los cuerdos y ahí le invade la más terrible de las melancolías terminando muerto, como todos aquellos que le rodeaban y que usurparon su trono.

Así han usurpado el trono de todos los Mexicanos, así unos cuantos, 30 familias, algunas empresas oligopólicas entre otros, se han hecho del poder, lo han usurpado y se aprovechan de ese poder, y aquellos que como nuestro personaje se han levantado para que el poder, la soberanía regrese a quien pertenece, son nuevamente derrotados, y; la realidad hace que estos idealistas terminen sumidos en la melancolía y en la locura, al ver la imposibilidad de la tarea, y se hunden en la más profunda de las tristezas que se ve coronada, desde la más profunda de las locuras, con la pregunta existencial sobre el Ser o el no Ser.

El Príncipe de Dinamarca, - Hamlet - Alonso Quijano - El Quijote - y nuestro personaje del barrio de Tepito, terminan su historia siendo conscientes de la realidad que les rodea, una realidad que los aplasta y al final de cuentas los destruye, una realidad que no es vivible, hicieron todo lo posible, y un poco hasta lo imposible para cambiarla, pero no lo lograron, sus fuerzas fueron limitadas y terminan sucumbiendo bajo el peso de un mundo manipulado por unos cuantos, ¿cómo podríamos culparlos?.

EPÍLOGO
La lengua es, sin discusión alguna, la forma, el cuerpo y el envoltorio del pensamiento, y, por decirlo de algún modo, la palabra última y definitiva de la evolución orgánica.
De donde se deduce que, cuanto más ricos sean los materiales y las formas que adquiero para expresar mi pensamiento, más feliz seré en la vida, más precisas y comprensibles serán mis razones tanto para mí mismo como para los demás, podré decirme más rápidamente a mí mismo lo que quiero decir, lo expresaré con mayor profundidad y con mayor profundidad también comprenderé lo que quería decir. Mi Espíritu será más fuerte y más sereno y, por supuesto, será más inteligible. Ni que decir tiene, que cuanto más rico, flexible y variado sea nuestro conocimiento de la lengua en que hemos decidido pensar, más facilidad, variedad y riqueza habrá, en la Expresión de Nuestro Propio Pensamiento, siendo esto algo así como una retroalimentación constante la cual va de ida y regresa inevitablemente, para así darme la posibilidad de poder nuevamente regresar a los demás lo que me ha sido conferido.
Dostoievski, fragmento de Diario de un escritor.

jjreyes52@yahoo.com.mx

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