Ricardo Monreal Avila*


FICREA, EL FRAUDE (I)

El caso de Ficrea es el típico fraude de una delincuencia organizada de cuello blanco. En la maquinación del mismo no sólo está involucrado el dueño y principal accionista de esa caja de ahorro popular, actualmente prófugo, sino autoridades hacendarias, fiscales, bancarias y hasta artistas y comunicadores que patrocinaban la empresa como una financiera confiable.

Es importante tener claro los antecedentes, porque es un fradue que podría repetirse con otras empresas criminales similares, donde se abusa de la confianza de los ahorradores.
Particularmente durante los últimos tres años, la sociedad financiera popular Ficrea, captó recursos del público ahorrador, por la cantidad de 6 mil 200 millones de pesos ofreciendo con engaños, mala fe y con dolo, tasas de interés muy atractivas; promoviendo y abriendo oficinas captadoras en las principales ciudades de la república y ofertando “sus servicios financieros” en forma pública y a través de medios de difusión de comunicación masiva.
De esta manera, creó empresas subsidiarias “Leadman Trade” y Baus and Jackmam”, a donde destinó y derivó los recursos de los ahorradores, y fueron éstas sociedades quienes otorgaron créditos y préstamos a terceros, sin mayor control ni vigilancia de las autoridades financieras.
Reconocido por las autoridades, Ficrea defraudó 2 mil 700 millones de pesos, que fueron desviados por su director y principal accionista el señor Rafael Olvera Amezcua, a la compra de autos de lujo, y bienes inmuebles en México, Estados Unidos y España, en forma personal, para su familia, por medio de prestanombres y a través de empresas creadas de exprofeso en esos países.
La poco profesional y tardía intervención de las autoridades financieras, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, CNBV, por medio de su presidente Jaime González Aguadé, la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras, Condusef, por medio de su director Mario Alberto di Costanzo Armenta y la Secretaría de Hacienda, permitieron que el fraude se realizara progresivamente durante años y que finalmente se consumara, y de esa forma dejar en el desamparo a miles de ahorradores, en su gran mayoría personas de clase media, que tenían ahí invertidos la totalidad de su patrimonio y que corren el riesgo de no recuperarlo.
Es el caso de que con fecha de 7 de noviembre de 2014, se conoció públicamente que Ficrea había sido “intervenida gerencialmente por la CNBV a través del Comité de Protección al Ahorro” por supuestos serios problemas de cumplimiento regulatorio, falta de transparencia e integridad en su información, así como la falta de disposición para atender de manera adecuada los requerimientos de información de la autoridad, nombrándose en esa fecha como interventor al licenciado Federico López Cárdenas.
Cabe mencionar que dicho proceso adoleció de vicios en su emisión que afectan su legalidad, ya que los desplegados publicados no vienen firmados, ni se encuentran fundados ni motivados como lo exige la legislación aplicable.
También se hace mención que el Comité de Protección al Ahorro de la CNVB acordó en sesión del mismo 07 de noviembre de 2014 la suspensión parcial y temporal de las operaciones de “FICREA”, tomándose como medidas que ésta no celebre nuevas operaciones de ahorro y crédito y no se cubran las obligaciones de pago a su cargo, con los miles de ahorradores privados, además de personas morales e inclusive dependencias oficiales como el Tribunal Superior de Justicia del DF y el de Coahuila; inmediatamente después las autoridades financieras revocan la autorización a Ficrea para actuar como sociedad financiera popular, Sofipo.
En vista de lo anterior es que los ahorradores se ven afectados directamente en su esfera jurídica y patrimonial, por los actos fraudulentos de personas sin escrúpulos y por la negligencia y falta de capacidad, de las autoridades financieras, CNBV, Condusef y la Secretaría de Hacienda, encargadas de supervisarlos oportunamente y de dar aviso a tiempo a los ahorradores del inminente peligro que existía de perder todo su patrimonio.
Es el caso de que un mes después, el 23 de diciembre de 2014 Ficrea a través de su interventor, adopta la decisión de iniciar un proceso de disolución y liquidación, designándose como liquidador en este proceso, al servicio de administración y enajenación de bienes, SAE; e inician el trámite de “invitar” a los ahorradores defraudados a ejercer su derecho del “pago del seguro de obligaciones garantizadas” que establecen las leyes, de los cuales ya van más de 3 mil 200 solicitudes, para recibir aproximadamente 131 mil pesos contra el saldo de cada ahorrador, y reservándose sus derechos a recibir más de sus ahorros, cuando concluya el proceso de la liquidación de Ficrea y el liquidador ejercite las acciones legales para recuperar lo defraudado en México, Estados Unidos y en España.
Es decir en menos de tres meses la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, realiza la intervención gerencial, revoca la autorización a Ficrea para actuar como sociedad financiera, autoriza la disolución, inicia la liquidación de Ficrea e invita a los ahorradores defraudados a pasar a cobrar su “seguro de obligaciones garantizadas” por 131 mil pesos, con lo cual considera estar “resolviendo este asunto”. Ojalá y hubieran actuado con esa eficiencia antes de que se cometiera el fraude.
El titular de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Jaime González Aguadé, en su comparecencia ante la Tercera Comisión de la Permanente del Congreso de la Unión, admitió que los activos asegurados y confiscados a Ficrea al momento de realizar la “intervención gerencial”, consistentes en contratos de arrendamiento financiero con sus empresas subsidiarias por 3 mil 200 millones de pesos, 28 bienes inmuebles, y 234 automóviles, un fideicomiso irrevocable en garantía por 200 millones de pesos, además de mobiliario, no alcanzan para pagarles a los ahorradores defraudados; identificando un quebranto de 2 mil 700 millones de pesos en su perjuicio y daño patrimonial (continuará).

ricardo_monreal_avila@yahoo.com.mx
Twitter: @ricardomonreala
*Diputado Federal

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