Ricardo Monreal Avila*


CALZONZIN COMISIONADO

Lo que acontece en Michoacán parece una comedia digna de un personaje de la serie Los Supermachos de Rius (Eduardo del Río) y de la correspondiente película de Alfonso Arau de los años setenta Calzonzin Inspector.

Vocablo de origen purépecha, Calzonzin significa emperador, y es el nombre elegido por Rius para acompañar a Don Perpetuo del Rosal, presidente municipal vitalicio del pueblo de San Garabato. Calzonzin es confundido con un inspector que llegaría de enviado especial al pueblo para detectar y corregir las irregularidades del gobierno local.

Seguro de que Calzonzin era ese enviado especial, que llegaría de manera encubierta o disfrazada, Don Perpetuo busca halagarlo y le reúne las fuerzas vivas del pueblo a fin de vitorearlo y convencerlo de que en San Garabato todo marcha bien. Pero detrás de esa simulación, la corrupción y la manipulación habrán de aflorar en cada acto y evento que se organiza en San Garabato.

En estos días, la figura de Calzonzin Inspector parece haber revivido en la figura del comisionado especial para la seguridad y el desarrollo de Michoacán, Alfredo Castillo, quien llegó envuelto en la cobija de un nombramiento administrativo, pero a la que le cuelga un cable de luz que le permite actuar como emperador político o gobernador paralelo.

En los regímenes centralistas las entidades federativas se convierten en provincias, cantones, departamentos o delegaciones. Los encargados de gobernarlas reciben indistintamente los nombres de “jefes políticos”, “delegados políticos” y hasta “gobernadores”. A la lista habrá que agregar ahora la figura de “comisionado”, en la que Michoacán tiene uno de cobertura estatal y Tamaulipas tiene tres de alcances regionales.

La característica fundamental de estos comisionados es que tienen todas las funciones, facultades y poderes de un gobernador electo en las urnas, pero ninguna de sus responsabilidades constitucionales, por lo que devienen en una figura administrativa paralela y por encima del marco normativo.

Cuando se designó al comisionado Alfredo Castillo para Michoacán, desde el inicio se precisó que era un nombramiento administrativo, con facultades delimitadas al ámbito de la seguridad y la promoción del desarrollo integral estatal, y que fungiría como una especie de “delegado de delegados federales”, a fin de no contravenir la Constitución que desde 1917 prohíbe cualquier autoridad política intermedia entre el ejecutivo federal y los ejecutivos estatales (tal como se hizo en el Porfiriato con el uso y abuso de la figura de los “jefes políticos”, designados para promover el “orden y progreso” en los estados de la República Mexicana).

Sin embargo, de las diversas reseñas públicas que los medios locales y nacionales han divulgado, podemos concluir que el comisionado en Michoacán camina como gobernador, corre como gobernador, cobra como gobernador, actúa como gobernador, acuerda como gobernador, habla como gobernador, designa funcionarios como gobernador, regaña como gobernador, se enoja como gobernador y hasta manda encarcelar gente como gobernador, sin serlo y sin tener mandato constitucional alguno para hacerlo.

Todo ello además con las formas y modos de un Inspector Calzonzin renovado y avieso, donde ahora busca convertirse en el nuevo Don Perpetuo del Rosal del pueblo de San Garabato.

Por ejemplo, es conocido que el gobernador sustituto Salvador Jara Guerrero fue presentado por el comisionado a un grupo de diputados locales como la propuesta del ejecutivo federal para suplir a Fausto Vallejo. Posteriormente, el día de su toma de posesión lo acompañó a las reuniones con legisladores, lo llevó en su camioneta a la sede de la ceremonia de cambio de poderes y hasta lo condujo al estrado principal del congreso. Antes, en enero de este año, el comisionado había colocado a colaboradores suyos que venían del Estado de México y de la PROFECO en posiciones clave como la secretaría de seguridad pública de Michoacán (Carlos Hugo Castellanos) y en la Procuraduría de Justicia del estado (José Martin Godoy).

Los casos de los tres comisionados regionales de seguridad en Tamaulipas han sido menos intrusivos y evidentes (tres generales de carrera, responsables de la seguridad en las zonas norte, centro y sur del estado), pero igualmente sintomáticos del camino que está siguiendo la actual administración central para neutralizar o desplazar a los mandatarios que considera disfuncionales para fines de la gobernabilidad del país.

Desde la independencia, Michoacán ha demostrado una indomable vocación federalista: desde la creación de las diputaciones provinciales en 1821 hasta la expedición del Acta Constitutiva de la Federación Mexicana en 1824. Después de un breve litigio mediante el cual parte del actual territorio michoacano pretendía ser incorporado al Estado de México, la Ley Territorial de 1825 definió su actual delimitación geográfica, reconociéndole “4 departamentos y 22 partidos”.

Después, en 1861, en medio de la disputa entre centralistas y federalistas, reafirmaría su decisión a favor de esta última forma de gobierno. El congreso local de Michoacán adicionó a su nomenclatura el nombre “de Ocampo”, en honor a quien había sido un notable defensor del federalismo e ideólogo de la Reforma, originario de Maravatío, dos veces gobernador de la entidad, asesinado ese mismo año por un grupo de fanáticos impulsores del centralismo: José Telésforo Juan Nepomuceno Melchor de la Santísima Trinidad, mejor conocido como Melchor Ocampo.

Los movimientos posteriores, como el de los revolucionarios y constitucionalistas michoacanos del período 1910-1917 y la gran emergencia del cardenismo como movimiento social nacional, refrendarían la vocación federalista del estado.

Por ello, este experimento de comisionados al estilo Calzonzin, donde se confunde a entidades federativas con el pueblo de San Garabato, además de una clara inclinación centralista autoritaria, no augura buenas tiempos a la Res pública de México. Esperamos que para no seguir agraviando la dignidad y el orgullo de los michoacanos, y para evitar un mayor deterioro del Federalismo mexicano, el experimento de los Calzonzin Comisionados termine lo más pronto posible.

ricardo_monreal_avila@yahoo.com.mx
Twitter: @ricardomonreala
*Diputado Federal

Regresar