Juan Carlos Girón Enríquez*

¿Y la educación?

“Educar es formar personas aptas para gobernarse a sí mismas
y no para ser gobernadas por otros”
Herbert Spencer

Como docente investigador, no puedo pasar por alto la oportunidad de hacer extensivas felicitaciones a los maestros de la Universidad Autónoma de Zacatecas y en general a todos aquellos que se dedican a la labor docente en nuestro Estado y en el país.
Es en el marco de esta conmemoración y sin olvidar que nos encontramos inmersos en un proceso electoral, que podemos valorar los pros y contras de la educación superior en nuestro país así como de las propuestas que los candidatos tienen para fortalecerla en el marco de una reforma educativa tan necesaria.
Los candidatos a Presidente de la República deben tener una propuesta que en coordinación los futuros Diputados y Senadores permitan la reestructuración de todo el sistema educativo en su conjunto así como políticas públicas enfocadas en el fortalecimiento de la educación superior como bastión importante para lograr el desarrollo a mediano y largo plazo en nuestro país.
Analizando las características tanto personales, como partidistas y profesionales de los candidatos, salta a la vista la poca o nula visión que éstos tienen sobre la educación superior. Los tres candidatos con posibilidades reales de llegar a la Presidencia no han hecho una propuesta seria y sobre todo viable para fortalecer la educación universitaria principalmente en las ramas tecnológicas, que resultan ser apremiantes en el contexto político económico en el que se encuentra inmerso nuestro país.
Decir que debemos fortalecer la educación pública no es un acto de buena voluntad, afirmar que debemos destinar mayores recursos a la educación superior tampoco es fortuito, aquel que pretenda llevar a cabo dichas acciones debe explicar de dónde sacará los recursos que destinará al incremento del presupuesto en educación.
No es nuestro interés sonar negativos o pesimistas, debemos ser realistas y exigir propuestas tangibles, viables, que cuenten con un mecanismo para llevarse a cabo de manera optima sin perjudicar otros sectores o inclusive sin incrementar las cargas tributarias de los ya por demás mermados contribuyentes.
La planeación estatal no tiene que ver con una carta de buenas intenciones, son acciones y tareas tendientes a cumplir objetivos, metas, proyectos.
Tomemos en cuenta no solo la trayectoria personal de cada uno de los candidatos, sino también la claridad de propuestas y acciones que tengan. Esperar que la candidata del PAN, que habiendo sido Secretaria de Educación en el Gobierno Federal, resuelva el problema educativo, cuando teniendo en sus manos esa responsabilidad no lo hizo, sería solo una muestra de que no hemos aprendido a conocer nuestra historia, si no lo hizo en aquel momento, tampoco lo hará siendo Presidenta.
Slogans publicitarios como los de Peña Nieto o López Obrador, que dicen que se deben destinar mayores recursos a la educación sin saber de donde los sacaran no es una garantía de que ellos sepan cómo hacer las cosas.
Y si ellos como candidatos piensan que el futuro de la educación superior esta en las instituciones privadas o en el extranjero, tampoco tenemos la garantía de que las políticas gubernamentales vayan a ser del todo públicas.
Debemos, como docentes, ser cuidadosos en a que candidato apoyamos, no solo al que nos prometa ganar más o mejora en nuestras condiciones individuales de trabajo, sino que debe garantizar el desarrollo de todo el sector educativo. Puesto que somos todos, docentes y alumnos, los que debemos estar en el centro de las políticas educativas. Involucrar a la iniciativa privada, no para que se adueñe del sector educativo, sino para que, de manera conjunta, se trabajen planes educativos que satisfagan la demanda profesionista que el sector privado demanda.

*Docente Investigador de la Unidad Académica de Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas. E-mail: giron703@yahoo.com.mx
 

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