M. en C. Claudia Edith Anaya Mota
HABLEMOS DE JÓVENES, TRABAJO Y DISCRIMINACIÓN
Uno de los temas más preocupantes y de urgente
atención en nuestro país es brindar oportunidades laborales para nuestros
jóvenes, pues según el CENSO de Población y Vivienda realizado en el 2010, en
México la población de entre 15 y 29 años es de 29 millones 706 mil 560
personas; de las cuales 15 millones 167 mil 260 son mujeres y 14 millones 539
mil 300 son hombres, es decir; hay 96 hombres por cada 100 mujeres en ese grupo
de edad.
Según la Encuesta Nacional de Discriminación (ENADIS) realizada en el 2010 por
el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), dio a conocer
que el 35.4 por ciento de las personas en esta edad indicaron que el principal
problema es la falta de oportunidades de empleo y experiencia.
En la misma encuesta, poco más de tres de cada diez jóvenes consideró que la
preparación insuficiente, la apariencia o la inexperiencia son los motivos por
los no fueron aceptados en un trabajo y cinco de cada diez jóvenes de nivel
socioeconómico muy bajo, afirman que no los aceptaban en los empleos debido a su
apariencia, mientras que dos de cada diez personas jóvenes de estrato bajo,
dijeron lo mismo. En contraste, las y los jóvenes de nivel medio, medio alto y
alto no consideraron que su apariencia sea una razón por la cual no fueron
aceptados en un trabajo.
Este documento informa que las principales zonas metropolitanas donde las y los
jóvenes perciben la falta de oportunidades y experiencia como su principal
problema son las ciudades de México, Querétaro, Puebla -Tlaxcala y León.
Estos datos vienen muy a dhoc, dado que en fechas recientes la Organización de
las Naciones Unidas (ONU), dio a conocer un estudio que tituló "Empleo de
jóvenes: Perspectivas de los jóvenes sobre la búsqueda de trabajo conveniente en
un mundo que cambia", que fue realizado por el Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales de esta organización, en el que señala la situación
laboral de las y los jóvenes de diversos países.
El documento indicó que en todo el mundo ha caído la tasa de empleo formal entre
las y los jóvenes, pues pasó de 54.7 por ciento en 1998 a 50.8 por ciento en
2008, según los datos más recientes.
Asimismo, el desempleo entre jóvenes en edad de trabajar fue de 12.6 por ciento
en 2010, lo que equivale a 75.8 millones de personas, en tanto que la
desocupación entre adultos en general fue de 4.8 puntos porcentuales durante ese
año.
El documento, fue elaborado en base a la aplicación de encuestas a mas de mil
100 jóvenes de entre 15 y 30 años durante cuatro semanas, entre quienes están a
punto de terminar sus estudios profesionales y quieren entrar en el mundo del
trabajo o están teniendo su primera experiencia laboral.
Por otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), informó que en
el 2011,74.8 millones de jóvenes estaban desempleados, 4 millones más que en
2007, y cerca de 152 millones de jóvenes trabajadores viven en hogares donde se
subsiste por debajo del umbral de la pobreza.
Las estadísticas referidas en estos estudios nos indican pues -como lo decía al
principio- la urgente necesidad de implementar acciones y políticas públicas que
vayan encaminadas a mejorar las condiciones laborales de nuestros jóvenes, pues
hoy por hoy representan la fortaleza de México, y en ellos está el futuro de
muchas generaciones.
M. en C. Claudia Edith Anaya Mota
Diputada Federal por Zacatecas
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